Virgilio Regueira: Temporada Ciclónica poco activa, sí; pero sin bajar la guardia
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El pasado primero de junio comenzó oficialmente la Temporada Ciclónica 2026 en la cuenca del Atlántico, que comprende el océano Atlántico norte, el golfo de México y el mar Caribe, la cual se extenderá hasta el 30 de noviembre.
Cuba, por su ubicación, es blanco perfecto de estos sistemas meteorológicos, por lo que toda preparación que se realice es poca para minimizar las pérdidas de vidas humanas y económicas que puedan ocasionar.
Para conocer las proyecciones de los especialistas con respecto a la Temporada Ciclónica 2026, nos dirigimos al Centro Meteorológico Provincial de Cienfuegos y dialogar con el Máster en Ciencias Virgilio Regueira Molina, jefe del Grupo de Pronósticos en el centro sur de la isla.
“Cada vez que comienza una temporada, todos los cubanos y los caribeños estamos en función de los pronósticos de temporadas que ya se han estado emitiendo por varias instituciones y universidades. Y, como sabemos, el Instituto de Meteorología tiene su propio pronóstico. Por lo tanto, nosotros debemos, -aunque conozcamos y consultemos el resto de los pronósticos de temporada que hacen otras instituciones extranjeras- guiarnos realmente por el pronóstico nacional, que se emitió en el mes de mayo. Entonces, de acuerdo a ese pronóstico, se está previendo una temporada ciclónica “poco activa”.
“Para saber cuándo una temporada ciclónica es catalogada como poco activa, habría que compararla con una temporada ciclónica normal que es aquella en la cual ocurren 14 ciclones nombrados. Esta temporada se prevé poco activa con la formación de solamente 11 ciclones nombrados. De esos ciclones que son aquellos que llegan a alcanzar el estadio de tormenta tropical y de huracán, 5 pudieran llegar a ser huracanes. Y de esos 5, 2 pudieran llegar a ser huracanes intensos, o sea, huracanes categoría 3, 4 y 5. Ese es el pronóstico general que hace el Instituto de Meteorología en cuanto a números de organismos nombrados o de organismos que pudieran originarse en esta temporada”.
Existe consenso en cuanto al pronóstico general entre todos los centros de investigación de que será una temporada poco activa, pero algunos varían en referencia a la cantidad de organismos ciclónicos. ¿A qué se deben esas diferencias?
“Sí, es verdad. No exactamente todos coinciden en números, porque este pronóstico de temporada está basado en otro pronóstico, debido a la formación de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), el cual en su fase cálida, inhibe la formación de los ciclones. Por ello el Instituto de Meteorología también hace otro tipo de pronóstico, la distribución por cuenca geográfica. De esos 11 organismos 8 se originarían en el Atlántico norte, 2 en el mar Caribe y 1 en el golfo de México”.
“Pero además hace un pronóstico basado en la probabilidad de afectación de un organismo a Cuba. Según ese pronóstico de probabilidad, el instituto plantea que hay un 40 por ciento de probabilidad de que un huracán de procedencia Atlántica penetre en el mar Caribe. Existe una probabilidad del 65 por ciento que se origine intensifique al menos un huracán en el Caribe y es una probabilidad alta”.
“La probabilidad de que Cuba sea afectada por al menos un huracán es del 40 por ciento, considerada entre baja y moderada. Y hay otra probabilidad alta de que Cuba sea afectada al menos por una tormenta tropical, y esa probabilidad es del 75 por ciento. O sea, que independientemente de que la temporada se avizora poca activa, hay probabilidades altas de que Cuba sea afectada al menos por una tormenta tropical o de que se origine o intensifique al menos un huracán en el Mar Caribe”.
A pesar de que se vaticina una Temporada Ciclónica poco activa no se puede bajar la guardia, sentenció el avezado especialista quien desde hace casi 25 años persigue las distintas variables del tiempo.
“De que la temporada se pronostique poco activa no quiere decir que bajemos la guardia, y estemos a espaldas de lo que está ocurriendo, porque son muchas las temporadas poco activas, incluso menos activas de lo que se pronostica esta con 11, y sin embargo, Cuba ha sido afectada por un organismo tropical y sumamente desastroso y mortífero. Específicamente hablo de la temporada de 1952. Hubo solo 6 organismos con nombre en la cuenca entera, pero tuvimos el huracán Fox, que entró por la Península de Zapata, y todo el sector derecho del huracán estuvo sobre la provincia de Cienfuegos”.
Virgilio, volvamos al evento El Niño, causante de que la temporada ciclónica 2026 en la cuenca del Atlántico norte, el golfo de México y el mar Caribe se pronostique por debajo de la media. ¿En qué consiste este fenómeno?
“El Niño es un fenómeno que ocurre en la zona del océano Pacífico central-oriental ecuatorial, sin embargo, su influencia determina en gran medida el comportamiento de la temporada ciclónica. Y no es más, a grandes rasgos para que el lector comprenda de la mejor manera posible, que el calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico central-oriental ecuatorial. Cuando ocurre ese calentamiento fuera de lo normal, es un calentamiento anómalo, por encima de los valores normales de temperatura que tiene que tener ese océano en esta época, entonces aparece en ese evento”.
“Ese calentamiento de las aguas provoca un cambio en la estructura vertical de la troposfera en esa zona, y hace que las áreas de lluvias que normalmente están ocurriendo sobre la parte asiática y de Australia, se trasladen hacia el este, y entonces se aproximen a la costa occidental del Ecuador y del Perú. Por tanto, en vez de llover allá en Asia, llueve acá, pegado al Ecuador y al Perú. Ese cambio de la celda de convección en esa zona provoca fuertes corrientes de vientos en la troposfera alta y media sobre el Caribe y el Atlántico”.
“De manera que, sobre el Caribe y el Atlántico, el viento en superficie, digamos, los alisios son de región este. Sin embargo, en la vertical, en la altura a 10, 12 kilómetros, en esa zona el viento es del oeste, totalmente opuesto. Esa dirección de un viento en superficie y un viento puesto en la altura se llama en meteorología cizalladura vertical del viento o cortante vertical del viento. Por lo tanto, cualquier disturbio que se origine en superficie sobre el Atlántico y sobre el Caribe, cuando comience a desarrollarse en la vertical, va a encontrarse con esa cizalladura vertical del viento que lo desacopla, resultando un aspecto opuesto al desarrollo vertical de ese”.
El Niño inhibe la formación de ciclones, pero la temperatura en el mar está cada vez más elevada que los favorece, ¿quién vence en esa guerra?
“El Niño tiene 2 fases, lo que pasa en la atmósfera y lo que sucede en la superficie del mar. Para nosotros repercute más bien lo que está pasando en la troposfera alta. O sea, esta cuestión de la cizalladura vertical del viento ocurre en la atmósfera, en la zona del océano y el Caribe. Pero el océano Atlántico y el Caribe, tienen su temperatura superficial del mar, que no tiene que ser exactamente igual a la del Pacífico”.
“O sea, que hay 2 cuestiones. Hay una cuestión en la temperatura superficial del mar, que conduce al desarrollo de los disturbios y los ciclones, que es el calentamiento de las aguas. Todo el mundo sabe que en esta época las aguas superficiales del Atlántico y el Caribe están calientes, pero la parte atmosférica no conduce igualmente a la formación de ciclón. Por lo tanto, es una barrera a todo lo que se origine por el calentamiento. Por eso se pronostica una temporada poco activa”.
Para concluir, el avezado especialista le recomienda a la población estar ¡preparada y alerta! “Preparados y alertas, o lo que es lo mismo, preparémosno para lo peor, aunque nos toque lo mejor”.
*Los nombres de los ciclones tropicales para la temporada 2026 son Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Leah, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.
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