Valladar contra males del estómago
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Algunos de los malestares más frecuentes que padecemos los humanos son aquellos aosicados a probemas digestivos, debido a diversas causas. En tal sentido, entre los trastornos estomacales más comunes incluyen gastritis, reflujo gastroesofágico (ERGE), síndrome del intestino irritable (SII), dispepsia funcional (indigestión) y úlceras pépticas.
Por lo general, estas afecciones suelen provocar síntomas como dolor o ardor en la boca del estómago, hinchazón, náuseas, vómitos y acidez, a menudo causados por estrés, dieta incorrecta, infecciones como el Helicobacter pylori o hábitos de vida.
Los tratamientos terapéuticos para contrarrestar tales padecimientos varían de acuerdo con el criterio médico; sin embargo desde tiempos ancestrales nuestros abuelos acuden a remedios naturales. Muchas veces con recursos caseros, al alcance de la mano en jardines, huertas o simples macetas.
Hierbas increíbles
Los consejos de la abuela dan cuenta de que para aliviar la gastritis, digestiones lentas y trastornos estomacales, las hierbas más efectivas son la manzanilla, jengibre, regaliz, menta e hinojo, consumidas principalmente en infusiones. Estas plantas actúan reduciendo la inflamación, eliminando gases y calmando espasmos. En el caso de la manzanilla y el regaliz resultan especialmente útiles para proteger la mucosa gástrica.
Para tener una mejor idea de las manifestaciones y las causas de esos trastornos digestivos, criterios especializados sustentan que la gastritis, por ejemplo, se debe a la inflamación del revestimiento estomacal que causa ardor, dolor, náuseas y sensación de plenitud, frecuentemente por la bacteria Helicobacter pylori.

Por su parte, la enfermedad por el reflujo gastroesofágico (ERGE) ocurre cuando el ácido del estómago sube al esófago, provocando acidez, ardor y dolor, a menudo por disfunción del esfínter.
En tanto, la dispepsia funcional (indigestión) se manifiesta como molestias crónicas en la parte superior del abdomen (hinchazón, saciedad precoz) sin una causa estructural evidente.
En cuanto al llamado Síndrome del Intestino Irritable (SII) consiste en un trastorno funcional que provoca dolor abdominal, gases y alteraciones en los hábitos intestinales, como diarrea o estreñimiento. Mientras, a juicio de los expertos la úlcera péptica es producto de llagas en el revestimiento del estómago o duodeno, causadas comúnmente por H. pylori o uso crónico de antiinflamatorios.
Por último —y no menos importante—, por las consecuencias y repercusión en el bienestar general del organismo están las infecciones estomacales, cuya expresión más complicada, y en ocasiones llega a ser muy seria para la salud, es la Gastroenteritis que está relacionada a infecciones agudas, a menudo virales o bacterianas, que causan vómitos y diarreas intensas.
Tenga en cuenta que las manifestaciones de esos malestares pueden presentarse de manera distinta y en ocasiones hasta confundir los síntomas. Eso sí, ante tales alarmas se debe buscar de inmediato atención médica si se presentan señales como pérdida de peso inexplicable, sangrado digestivo, fiebre, anemia o vómitos severos.
A continuación, se especifica la relación de algunas plantas y sus usos con fines curativos para los males estomacales.
Manzanilla (Matricaria chamomilla): Es antiinflamatoria y antiespasmódica, ideal para aliviar dolor, reducir acidez y mejorar la digestión.
Jengibre (Zingiber officinale): muy aconsejable para reducir la inflamación, mejorar la digestión y aliviar náuseas.
Regaliz (Glycyrrhiza glabra): Ayuda a cicatrizar la mucosa gástrica y reduce la acidez, siendo efectiva para la gastritis y reflujo.
Menta/Hierbabuena (Mentha piperita): Refresca y relaja la musculatura gástrica, ideal para pesadez, gases y cólicos.
Hinojo (Foeniculum vulgare): Con propiedades carminativas, es superior para eliminar gases, reducir hinchazón y aliviar cólicos.
Melisa/Hojas de limón (Melissa officinalis): Calma espasmos estomacales e intestinales gracias a su efecto sedante ligero.
Cardo mariano (Silybum marianum): Protege la mucosa gástrica y el hígado.
Cola de caballo (Equisetum arvense): Tradicionalmente usada para la gastritis y úlceras.
Un amigo avezado en el tema me sugirió el consumo del romero en infusión, como uno de los remedios naturales infalibles. Según él, la planta posee propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antiespasmódicas, de modo que pueden calmar el estómago, reducir la acidez y combatir gases. Se prepara con una cucharada de hojas secas en una taza de agua hirbiente y luego dejar reposar de cinco a diez minutos.
El propio consejo del amigo agrega que podría combinarse el romero con clavo de olor, comoquiera que esta especia contiene eugenolun componente que combate la H.pilori, mientras el romero reduce la inflamación gástrica; sin embargo, advierte usar ambos ingredientes con moderación, a fin de no irritar el estómago. Luego la dosis recomendada es hervir en una taza de agua dos o tres clavos y una rama de romero.
Otros entendidos en la materia hablan de la efectividad del aloe vera, en jugo o cápsulas congeladas, por sus cualidades curativas, cicatrizantes y antinflamatorias.
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