Stephen Curry: Ligado a la inteligencia israelí y las fuerzas sionistas

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La estrella del baloncesto estadounidense Stephen Curry está invirtiendo en startups tecnológicas dirigidas por exagentes de las denominadas fuerzas israelíes, actores clave en la construcción de la arquitectura digital de la entidad de ocupación y del genocidio contra el pueblo palestino, reveló el medio The Grayzone.

Figura emblemática de los Golden State Warriors y considerado uno de los grandes de la NBA, Curry canalizó estas inversiones a través de su firma de capital riesgo Penny Jar Capital, financiando empresas integradas o dirigidas por exespías israelíes, precisó la publicación fundada y editada por el periodista estadounidense Max Blumenthal.

Según el informe, el basquetbolista realizó estas operaciones junto a firmas israelíes de capital riesgo profundamente vinculadas al sistema de inteligencia militar, así como con fondos estadounidenses relacionados con el lobby sionista.

Zafran Security y la Unidad 8200
Una de las principales empresas financiadas por Curry es Zafran Security, respaldada en 2024 con una ronda de 30 millones de dólares.

La compañía está dirigida por Sanaz Yashar, iraní criada en Teherán que fue reclutada por “Israel” en su adolescencia y sirvió durante 15 años como espía en la Unidad 8200, encargada de la interceptación y el pirateo de comunicaciones.

Curry invirtió en Zafran junto a la firma estadounidense Sequoia Capital, cuyo socio Shaun Maguire es señalado por su militancia proisraelí y reiterados comentarios racistas.

De acuerdo con The Grayzone, Maguire organizó el acceso a Starlink para las fuerzas israelíes, difundió durante dos años mensajes islamófobos y en diciembre acusó falsamente a un palestino del tiroteo masivo en la Universidad de Brown.

Sequoia Capital es el principal inversor de Zafran y mantiene participaciones en más de 60 empresas israelíes de tecnología militar, fundadas por exmiembros de las fuerzas israelíes.

Coinversiones con fondos y figuras de la inteligencia israelí

Además de Sequoia, Curry participó en Zafran junto a Menlo Ventures y la firma israelí Cyberstarts, fundada por Gili Raanan, exfigura de la inteligencia militar israelí con 15 años de servicio en la Unidad 8200.

Raanan fue premiado por las fuerzas israelíes por su papel en la construcción de la infraestructura del apartheid digital de la entidad sionista.

Upwind: ciberseguridad y genocidio
Otra empresa respaldada por Curry es la startup de seguridad en la nube Upwind, fundada por Amiram Shachar, Lavi Ferdman y Liran Polak, quienes se conocieron durante su servicio en la unidad informática Mamram de las fuerzas israelíes.

Mamram es responsable del desarrollo y mantenimiento del software militar israelí y del procesamiento de toda la inteligencia de señales.

Poco después de fundar la empresa, los tres exagentes contrataron como director de operaciones a Tomer Hadassi, veterano también de la Unidad 8200, detalló The Grayzone.

En octubre de 2023, Upwind publicó en LinkedIn que muchos de sus empleados en “Israel” fueron reclutados como reservistas para participar en el genocidio en la Franja de Gaza.

Ese mismo año, el director ejecutivo de Upwind difundió una fotografía junto a Stephen Curry.

Inversiones millonarias y respaldopolítico

Penny Jar Capital invirtió por primera vez en Upwind en 2023, cuando la empresa recaudó 50 millones de dólares.

A inicios de esta semana, la firma de Curry participó en una nueva ronda de financiación de 250 millones de dólares, junto a Bessemer Partners, con sede en Silicon Valley.

El socio de Bessemer que lideró la inversión es Adam Fisher, ciudadano estadounidense e israelí que instó a “Tel Aviv” a responder “sin precedentes” contra Gaza tras el 7 de octubre de 2023.

Fisher colaboró con las fuerzas israelíes, negó la magnitud de las muertes palestinas y realizó múltiples declaraciones racistas en redes sociales.

Empresas con sede en EE. UU. y operaciones en “Israel”

Tanto Zafran como Upwind tienen su sede en Estados Unidos, mientras que sus operaciones de Investigación y Desarrollo (I+D) se concentran en “Israel”.

La mayoría del personal de ambas compañías, según sus perfiles públicos, sirvió en la inteligencia militar israelí.

Curry también invirtió en Upwind junto a su excompañero de equipo Omri Casspi, jugador israelí que, tras retirarse, fundó una firma de capital riesgo para invertir en startups israelíes y empresas derivadas de las fuerzas de ocupación.

La firma de Casspi recibió inversión de Sequoia Capital y declaró como objetivo la construcción del “Sionismo 2.0”.

Silencio frente al genocidio en Gaza
Aunque Stephen Curry nunca se ha pronunciado públicamente sobre los crímenes cometidos en Gaza, en 2023 su esposa Ayesha Curry solicitó donaciones para el Fondo de Ayuda a la Infancia Palestina, reflejó The Grayzone.

La publicación subrayó que, mientras guarda silencio sobre el genocidio, Curry se proyecta como defensor de la igualdad racial y la justicia social, denunciando el racismo y respaldando iniciativas progresistas dentro y fuera de la NBA.

Entre ellas, su apoyo al Partido Demócrata y su copresidencia de una iniciativa de voto vinculada a Michelle Obama.

Falso progresismo y legitimación del apartheid

Para The Grayzone, cuando se trata de “Israel”, Curry, como muchas celebridades alineadas con causas prosociales, vincula su política y sus finanzas con el racismo, el apartheid y los asesinatos en masa.

La investigación afirmó que el respaldo financiero del basquetbolista a empresas vinculadas al aparato de seguridad israelí no pasó desapercibido en “Tel Aviv”.

En ese contexto, la operación de propaganda Show Faith by Works, dirigida a feligreses estadounidenses con mensajes proisraelíes y antipalestinos, incluyó a Curry como posible celebridad contratada para amplificar dichos discursos.

Influencia cultural y penetración tecnológica

Las inversiones de Curry demuestran, acotó el medio, cómo el sistema de seguridad israelí coopta a figuras culturales influyentes para legitimar su tecnología de origen militar.

Al mismo tiempo, estas operaciones facilitan que la inteligencia israelí profundice su penetración en el ecosistema digital estadounidense, mediante software como Zafran y Upwind, ya utilizado por numerosas empresas de la lista Fortune 500.

La investigación, no publicada previamente, subraya la omnipresencia de las redes sionistas de influencia en Occidente y su estrategia deliberada de captación de figuras públicas.

En valoración de The Grayzone, los vínculos de Curry con “Israel” evidencian el falso progresismo de sectores que denuncian el racismo mientras colaboran con una de las sociedades más racistas y desiguales del planeta.

(Tomado de Al mayadeen)

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