Las medidas y el camino empedrado

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Las nuevas medidas aprobadas para impulsar la economía han tenido repercusión en las redes sociales, en la voz de académicos histriónicos o de hipercríticos, y en otras voces que se hacen eco de las demandas justas de la población en las redes sociales, en medio de un parque, en el barrio o el centro laboral. Los más pesimistas tratan de transmitir sus “preocupaciones” explicando que estas son medidas rentistas que no fomentan las producciones y solo se centrarán en el control y el ataque del Estado a la nueva forma de propiedad privada; las tildan de sorpresivas y similares a un paquete neoliberal o las consideran un fracaso, mucho antes de su puesta en práctica; sin embargo, la inmensa mayoría de estas se lanzan desde las mismas tribunas que han impuesto la tesis de Lester D. Mallory y su garrote vil y no buscan resolver el problema. Por otra parte, las voces honestas expresan su justa y legítima  preocupación sobre su posible impacto en el incremento de los precios, la tendencia creciente de la inflación, y sobre la cada vez más deprimida capacidad del bolsillo de diferentes sectores sociales o sobre la necesidad de implementar el programa de estabilización macroeconómica con reformas estructurales y un rediseño del sistema cambiario, mientras reconocen que el camino es empedrado, agreste y lleno de marabú, pero sin renunciar a corregir las distorsiones monetarias que han afectado la economía cubana.

Para su mejor comprensión, su implementación busca rectificar distorsiones en el re-ordenamiento monetario y económico que están presentes, algunas como parte de deficiencias recientes y otras son de larga data. Las deformaciones de la macro economía, como el elevado e insostenible déficit fiscal que en el último año muestra altos niveles (con dígitos cercanos al 16 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2023), han sido persistentes en el último decenio, con cifras superiores al 5 por ciento desde el 2015. Estos resultados son un factor determinante para mantener controlada la inflación y en cualquier otra latitud, implicarían recortes del gasto público (salud, educación, etc), según las recetas establecidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), los decálogos del Consenso de Washington o las teorías de Frederich Hayek, Arnold Harberger y Milton Friedman, los Chicago Boys y la escuela monetarista; pero que en el caso del proyecto social cubano, nunca han sido ni serán el camino.

El déficit ha estado acompañado de una contracción del PIB de un 2 por ciento en el 2023, después de un decrecimiento del 11 por ciento en 2020 tras el impacto de la COVID 19 (cuando se priorizó la vida de las personas a todo costo), los crecimientos “anémicos” que se alcanzaron post COVID, en medio de la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo y además, bajo el efecto  de la ineficiencia del sistema empresarial estatal. Así, durante el 2021 y 2022 la oferta agregada o PIB real, se ha visto cada vez más alejada del PIB potencial y por supuesto, de la satisfacción de la demanda agregada de la economía. Paradójicamente, estos resultados han estado acompañados a su vez de una situación de  pleno empleo que requiere la aplicación de medidas correctivas, pero que en el contexto cubano no implicarían el despido masivo de trabajadores, como la mejor fórmula que si aplican otros modelos económicos.

Ante esta situación y en medio de una guerra económica longeva, anacrónica, injusta y asfixiante: ¿qué hacer? Las medidas hasta ahora anunciadas tratan de eliminar el déficit con la reducción de subsidios que son insostenibles e injustificados (en algunos portadores energéticos y en el transporte) y por otra parte, con acciones que fomentan la producción de bienes y servicios a través de rebajas de aranceles que estimularían las producciones del sector secundario de la economía, el encadenamiento con otros sectores y añadiendo valores en los eslabones de estas cadenas productivas.Otras medidas buscan ordenar al sector privado y promover la creación de nuevos actores económicos (estatales y privados) a escala municipal, lo que implicaría no solo contar con un entramado empresarial a este nivel que contribuiría al perfeccionamiento del sistema empresarial estatal y a la producción de nuevos bienes y servicios que demanda la población, sino que permitirá incrementar los ingresos financieros del presupuesto local y transformar los resultados a este nivel, que en muchos municipios son presupuestos deficitarios. Por ejemplo, en el caso de Cienfuegos, al cierre del año 2022 y 2023, solo el municipio cabecera (Cienfuegos) obtuvo superávit al cierre del ejercicio fiscal. El resto (siete municipios) cerró el ejercicio fiscal en ambos años, con Déficit presupuestario, pues  los gastos fueron superiores a los ingresos financieros. Es justo reconocer que de estos gastos, a escala municipal en Cuba, más del 65 por ciento se dedica a financiar la educación, la salud y la asistencia  social, por lo que defender los ingresos al presupuesto municipal es también defender las conquistas de la Revolución.

Pero estas medidas no son una varita mágica, y esa si es una preocupación del pueblo. Cuando aprueba que los gobiernos municipales tendrán la facultad de aprobar a los nuevos actores económicos de su localidad, esto requiere preparación para asumir las facultades y procedimientos metodológicos que no conduzcan a deformaciones de la política aprobada; o cuando se reconoce, por ejemplo, que no se ha capacitado lo suficiente ni se ha exigido para implementar las fichas de costos por todos los actores económicos, hay que reconocer que existen responsables que deben estar revisando qué van a hacer para transformarlo. O cuando se anuncia que  los transportistas privados podrán comprar el combustible a precios mayoristas y no puede implicar el incremento de los precios de estos medios de transporte; detrás de su implementación correcta existen empresarios e inspectores y otros funcionarios, que deben ajustar sus herramientas de trabajo para lograr que no ocurran deformaciones. O cuando se explica que nadie quedará desamparado y que se protegerá a los más vulnerables, esto no se logra haciendo “lo mismo con lo mismo” como dicen algunos, sino que el papel del trabajo social y el comunitario deben ser más efectivos, reconociendo dónde existe la pobreza o la vulnerabilidad multidimensional y dónde está el que no requiere la misma atención, porque sus ingresos les permitirán asumir los incrementos a la tarifa eléctrica o a carga tributaria que se aprueba.

Es que, implementar estas medidas para impulsar la economía requieren inevitablemente transitar por esos camino agrestes y empedrados de los que hablan las voces honestas e implicarán modificar las formas de actuación y estilos de dirección de todos los actores locales que tienen responsabilidad en ello, porque sin lugar a dudas hay mucho machete que dar todavía; pero siempre, con la participación del pueblo.

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Andrés Martínez Ravelo

Ingeniero civil. Miembro distinguido de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba.

7 Comentarios en “Las medidas y el camino empedrado

  • el 30 enero, 2024 a las 2:01 pm
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    No quisiera hacer un comentario ambiguo ni reflejar desconfianza sobre el posible resultado de estas medidas…..solo quiero apuntar sobre aquellas que requieren de mucha sagacidad, inteligencia e iniciativa….solo una la que más compleja aprecio desde mi punto de vista es la atención a las personas vulnerables…..es una medida, con variado alcance, pues se trata de identificar indicadores no solo económicos si no con perfiles o aristas sociales….pues se trata de personalizar, diagnosticar personas, escenarios y de diferenciar causas y consecuencias se trata de encontrar la verdadera respuesta justa a un desequilibrio multi factorial que puede ser perdurable o fugaz y es aplicable caso a caso….esto es complejo…… esta medida lleva mucho trabajo consentuado, para llegarle a cada cual es preciso diferenciar métodos en este propósito…. no lo dudo siempre se podrá pero hay que ponerle el alma y corazón a esta medida…….

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    • el 31 enero, 2024 a las 6:39 am
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      Gracias por tu comentario amigo Rogelio.
      Coincido contigo. Por eso decimos que no es hacer lo mismo que en la mayoría de las veces hemos realizado. Este asunto es multidimensional, por lo que me parece que no es fijando dos indicadores que se puede definir si una persona es vulnerable o no. Por eso considero que debe profundizarse en los términos de VULNERABILIDAD MULTIDIMENSIONAL Y PROBREZA MULTIDIMENSIONAL, sobre lo que escribí en el mes de diciembre en este periódico.
      Grácias , un abrazo 🤗

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  • el 24 enero, 2024 a las 5:02 pm
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    Un buen artículo, que aborda con prontitud una problemática que debe ser resuelta con celeridad, por su importancia para la estabilidad económica del país. Qué tiempo requieren los especialistas para establecer las tan necesarias fichas de costo, que ayudarán a fijar precios más cercanos a la realidad.
    Hay que escuchar al pueblo; pero de verdad, no como un lema. De ello depende el éxito o no de nuestro proyecto.

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    • el 25 enero, 2024 a las 9:38 am
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      han sido tantos proyectos, y resoluciones y nada se ha hecho.
      que nada es creible, y todo depende del gobierno no del pueblo
      pero como , todo es canto de sirena que nadie las escuchado
      Asi es todo, se dice pero no se hace.

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      • el 25 enero, 2024 a las 3:14 pm
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        Tomy gracias por sus criterios.
        Durante 65 años se han materializado infinidad de proyectos y resoluciones, como parte de la construcción del socialismo en Cuba. Por supuesto que no siempre los resultados han coincidido con los objetivos que el país se ha propuestos y debe retomar nuevamente el camino. Eso no es solo propio del proyecto cubano. Eso se puede encontrar en todo aquel que asume el riesgo de adoptar decisiones y de cambiar el orden de las cosas en cualquier latitud (sobre todo cuando se hace llevándole la contraria a los más poderosos del planeta y eso tiene un costo) .
        No creo que sean cantos de sirenas. El hecho mismo de la Revolución es un resultado palpable y no son propuestas demagógicas, populistas ni electoreras. El que tenga ojos que vea.
        Referente a las medidas anunciadas (yo lo interpreto como lo que se dice) requieren para su implementación (yo lo interpreto como lo que se hace) de mucho trabajo de decisores y especialistas y de la participación del pueblo, por supuesto y ese es el llamado del final de este artículo. No creo que dependa solo del Gobierno (si nos referimos a los decisores). En un proyecto social como el que construimos en Cuba, la enajenación entre el Gobierno y el pueblo creo que no son compatibles. Gracias por sus criterios.

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        • el 31 enero, 2024 a las 9:35 am
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          SR; yo tengo ojos y conocimientos, ud como periodista esta en la calle debe ver muchas coasa ;
          yo no entro en el circulo politico, y no hablemos de cuestiones electoreras por que en cuba no se utilisa eso, pero se dictaron las 63 tareas no se ha cumplido una; el ministro de economia planteo 75 tareas no se cumplio una, todos hablan de los precios, no se resuelve hoy el fili de huevo esta a 2700pesos un medico no puede comprar, entonces que ha creado el estado solo medios de explotacion, como son las mipimes, busque una medicina que no hay en el hospital, cuanto le cuesta, hoy cuba tiene un nivel de pobresa, no visto, con fidel esto no pasara, le dejo claro soy fidelista. no todo es politico. habra los ojos y vea al pueblo

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    • el 25 enero, 2024 a las 2:34 pm
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      Orlan, gracias mi hermano por tus criterios, además de tus consejos siempre oportunos. El asunto de las fichas de costos para la formación de los precios, considero que es un asunto que requiere, en primer lugar, la conducción para preparar a muchos especialistas, funcionarios y directivos, pues la concepción en su uso no puede ser para que se conviertan, una vez, más en un freno a la iniciativa de los empresarios o en un peso que gravita sobre los resultados de eficiencia.
      Tampoco puede ser un documento para que algunos se aprovechen en su beneficio, pues precios es mucho más que costos y gastos, y por tanto, hay que prepararse, no solo para la confección, sino para su revisión permanente y también debe aprenderse de negociación para saber de concertación los precios por los órganos que les corresponda a escala municipal.
      Todo ello, coincido que pudiera estar en un cronograma de implementación, el que también debiera incluir, observatorios de precios a diferentes niveles que se dediquen precisamente a estudiar. diagnosticar, prever, estimar y validar, y también debe hablarse de orden, disciplina y control.

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