Grupo colaboradores de la salud de Cuba regresará desde Guatemala
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Un grupo de 58 colaboradores de la salud regresará hoy a Cuba tras cumplir su misión en lugares intrincados de Guatemala como Fray Bartolomé de las Casas, departamento de Alta Verapaz.
En una sencilla y emotiva ceremonia de despedida la víspera, la coordinadora de la brigada médica de la isla caribeña en esta tierra, Mariheta Cutiño, subrayó que los galenos se marchan con la moral invicta, no porque hayan fallado.

Ante una representación del cuerpo diplomático de la mayor de las Antillas en este país, la doctora subrayó la presión ejercida por el gobierno de Estados Unidos, un chantaje a un grupo de países que no les quedó otra alternativa que culminar los convenios humanitarios.
Señaló “a ese imperio brutal que mantiene un bloqueo económico y financiero criminal contra nuestra patria”, al cual trasmitió que no podrá impedir la vocación solidaria de los profesionales antillanos.
Calificó de honor el hacer uso de la palabra en representación de los miles de hombres y mujeres que integraron la Brigada Médica Cubana en Guatemala a partir del 5 de noviembre de 1998.
Lo hago con la emoción de quien sabe que detrás de cada bata blanca hay una historia de entrega, de sacrificio y de amor por la vida, describió.
Cutiño realizó un breve recuento de los principales hitos de la colaboración en esta nación en toda la etapa desde el 29 de abril de 1999 en que se firmó el primer convenio bilateral de cooperación en materia de salud.
Rememoró que el pasado 23 de mayo se cumplieron 63 años del inicio de la cooperación internacional, con más de 600 mil trabajadores cubanos de la salud incorporados en 165 países.
Este momento no pertenece únicamente a quienes estamos aquí, sino a aquellos que durante años caminaron largas distancias para llegar a comunidades aisladas, cruzaron montañas y ríos, consideró la coordinadora.
A quienes dejaron en Cuba a sus hijos, padres y seres queridos para abrazar como propia a Guatemala y su pueblo, añadió frente a personal que laboró en Petén, fronterizo con México, Escuintla, Huehuetenango, San Marcos, Zacapa y Jalapa.
Que nadie dude jamás que el mayor reconocimiento que puede recibir un profesional de la salud cubana es la sonrisa de un niño que vuelve a jugar, el abrazo de una madre agradecida o la mirada serena de un paciente que recupera la esperanza, acotó la doctora.
En la Plaza José Martí de la capitalina avenida Las Américas, a nombre de los galenos, el doctor camagueyano Edy Jorge Soria, afirmó que al cerrar esta misión, nos llevamos mucho más de lo que trajimos.
El cariño de las comunidades que nos abrieron sus puertas, el respeto de nuestros colegas chapines, el aprendizaje que nace del trabajo conjunto y la satisfacción del deber cumplido, aseveró el especialista en medicina interna.
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