Soberanía: la apuesta de Cuba por un gobierno digital centrado en el ciudadano
Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 40 segundos
En un contexto global donde la digitalización de los servicios públicos se ha convertido en un indicador clave de eficiencia estatal y transparencia gubernamental, Cuba ha dado un paso significativo con la creación del Centro de Gobierno Digital y el lanzamiento de la plataforma Soberanía.
El Decreto 125 de 2025, publicado en la Gaceta Oficial No. 63 del 10 de julio de 2025, no solo instituye esta entidad rectora, sino que también establece una hoja de ruta clara: transitar del modelo tradicional de atención presencial hacia un esquema basado en tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), con un proveedor de identidad digital y un principio rector de interoperabilidad conocido como “una sola vez”.

Esta transformación, no es meramente técnica, sino que aspira a dinamizar la relación entre el gobierno y la ciudadanía, favoreciendo la construcción colectiva de una sociedad más justa y próspera.
La plataforma Soberanía, accesible a través del sitio www.soberania.gob.cu, se presenta como una ventanilla única que integra información, servicios y mecanismos de participación popular. Hasta el 10 de julio de 2025, la plataforma registraba 173 mil 189 visitas y 32 mil 787 usuarios registrados. Estas cifras, aunque modestas en términos absolutos para una población de más de 9 millones de habitantes, indican una fase temprana pero activa de adopción.

Entre los trámites más demandados destacan la solicitud de duplicado de carné de identidad, el cambio de dirección electoral, la licencia de conducción y el duplicado de circulación de vehículos. Sin embargo, lo más revelador es que, de los 305 trámites y servicios registrados en la plataforma, apenas 15 incorporan el pago en línea, lo que sugiere un desarrollo aún incipiente de las funcionalidades transaccionales completas.

Uno de los pilares fundamentales de esta estrategia es el Proveedor de Identidad Digital, denominado Mildentidad, que permite la autenticación segura de los ciudadanos en el entorno virtual. Este componente, junto con la emisión de documentos con firma digital del funcionario público certificante, garantiza la validez jurídica de las gestiones realizadas en línea.
Según datos oficiales ya están operativos 12 servicios del Registro del Estado Civil como la solicitud de certificaciones de nacimiento y matrimonio y 3 servicios vinculados al carné de identidad y la licencia de conducción. Estos documentos, que en su formato físico incluyen elementos biométricos, hologramas y zonas de lectura mecánica, encuentran ahora un correlato digital que promete agilizar procedimientos históricamente lentos y burocratizados.

Las interfaces del ecosistema digital, se presentan con secciones como MiEspacio, Trámites, Control popular, Documentos, Citas, Preferencias y Notificaciones. Esta arquitectura de información revela una clara intención de poner al ciudadano en el centro de la gestión pública, permitiéndole no solo solicitar servicios, sino también gestionar su perfil, recibir notificaciones y controlar el estado de sus expedientes.
No obstante, aún se generan mensajes de error como “El sistema no ha podido encontrar el caso solicitado con la información recibida”, lo que evidencia desafíos técnicos pendientes en la integración de bases de datos y en la madurez del sistema. La transparencia al publicar estas fallas, aunque involuntaria, resulta saludable para dimensionar el carácter progresivo de esta implementación.
Más allá de los servicios ya operativos, existe un ambicioso plan de expansión que involucra a varios ministerios y entidades clave. El Ministerio del Interior (MININT) trabajará en la solicitud en línea del pasaporte corriente, la notificación de suspensiones de licencia, el certificado de inscripción de vehículos, la programación de citas para exámenes de conducción, el carné de identidad para menores de edad y, en un avance notable, la denuncia policial digital.
Por su parte, el Ministerio de Justicia (MINJUS) incorporará la solicitud de antecedentes penales, certificados de actos de última voluntad y el certificado fiscal.
La Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) incorpora, la contratación digital de servicios y la integración de Transfermóvil, mientras que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) habilitará la solicitud de protección social y el certificado de jubilación.
El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) promete nada menos que la historia clínica digital y la obtención de resultados clínicos, y el Ministerio de Educación Superior (MES) certificará títulos universitarios en línea. Esta interinstitucionalidad demuestra que Soberanía no es un proyecto aislado, sino una plataforma articuladora del Estado cubano.

El Centro de Gobierno Digital, mantiene un “Sistema de Trabajo” que incluye visitas a órganos, organismos, entidades nacionales, centros de educación y organizaciones de masas, así como encuentros sistemáticos con el MININT, MINJUS, MINCOM, MTSS, ONAT, ETECSA, DATYS y XETID.
Se han recorrido provincias como Matanzas, Holguín, Villa Clara y La Habana para socializar el uso de la plataforma. Además, se ha participado en eventos, talleres y en la Escuela Superior de Cuadros del Estado y del Gobierno, con el objetivo de crear capacidades en las estructuras de base para asimilar los cambios del gobierno digital. Este enfoque de formación y acompañamiento resulta crucial en un país donde la cultura de la administración electrónica aún está en construcción.
Los beneficios anunciados son múltiples y están claramente enunciados: disponer de una ventanilla única que amplíe la participación ciudadana, mejorar la eficiencia y rapidez de los servicios con un enfoque centrado en las necesidades del ciudadano, acceder a servicios públicos desde cualquier lugar y en cualquier momento, y reducir gastos tanto para los ciudadanos como para la administración pública.
Sin embargo, para que estas promesas se materialicen plenamente, se deberán resolver brechas estructurales como la conectividad limitada en muchas regiones, el acceso a dispositivos, los niveles de alfabetización digital y la confianza de la población en la gestión a través de canales electrónicos.

La plataforma Soberanía representa, en esencia, una oportunidad histórica para modernizar el Estado cubano desde dentro, pero su éxito dependerá tanto de la voluntad política sostenida como de la capacidad de llegar efectivamente a todos los ciudadanos, sin exclusiones. Por ahora, el andamiaje institucional y tecnológico está en marcha, y la dirección marcada por el Decreto 125 de 2025 apunta, hacia un horizonte de gestión pública más ágil, transparente y participativa.
Visitas: 0

