Registro de buenas prácticas del coordinador político en la comunidad La Esperanza, de Cienfuegos

Compartir en

Tiempo de lectura aprox: 5 minutos, 15 segundos

Por: Adilen Rojas Hernández*

¿Qué son las Buenas Prácticas?

Es la ciencia política en la que se aplican experiencias exitosas en la gestión comunitaria y conducción política que por su pertinencia, efectividad, sostenibilidad y Replicabilidad, se convierten en referentes para fortalecer la legitimidad del sistema político, la cohesión social y la formación de los cuadros, garantizando la continuidad y perfeccionamiento del proyecto socialista.

Se produce una contradicción dialéctica entre la necesidad del partido en perfeccionar  la preparación  de los coordinadores  políticos  y de reconocer  las buenas prácticas  que fortalecen  su labor, con la ausencia  de un registro que organice  fundamentalmente las experiencias  efectivas  en la comunidad  La Esperanza  de Cienfuegos.

En el contexto actual, Miguel Díaz-Canel reafirma esta concepción, destacando que el Partido debe actuar como “trinchera ideológica y cultural” frente a los desafíos contemporáneos (Díaz-Canel, 2021, p. 12). La interpretación de sus palabras muestra que el consenso se mantiene: el partido es la columna vertebral de la resistencia socialista y el espacio donde se construyen las respuestas a los retos globales, como la guerra mediática, las presiones económicas y las transformaciones sociales.

La elaboración de un registro de Buenas Prácticas del coordinador político en la comunidad La Esperanza  constituye una vía  que permite identificar ,evaluar y legitimar  las acciones más efectivas de su gestión  fortaleciendo  así la dirección  política en la  base  y aportando un referente para la participación ciudadana y la organización  comunitaria.

El aporte práctico se expresa  con la caracterización socioeconómica y cultural de la comunidad La Esperanza, abordando su historia y evolución, la composición social, económica y cultural, así como las instituciones y organizaciones presentes. Se presenta un diagnóstico de la labor política en la comunidad en un primer momento. En el segundo momento se analiza el contexto actual del trabajo del coordinador político, sus fortalezas, limitaciones y retos. En un tercer momento, se identifican las buenas prácticas en la labor del coordinador político, destacando experiencias relevantes y su impacto comunitario, así como aquellas prácticas que fortalecen la unidad y la participación. Finalmente, se expone la elaboración del registro de buenas prácticas, donde se sistematizan metodológicamente las experiencias, se presenta la propuesta del registro y se valora su aporte al perfeccionamiento político.

El registro de buenas prácticas es una vía metodológica específica para la labor del coordinador político en la comunidad, lo cual permite legitimar sus acciones y favorece la construcción de un referente científico que no había sido sistematizado previamente en este nivel de dirección política.

Su estudio permite fundamentar conceptualmente el papel del coordinador político, al sistematizar sus funciones políticas, ideológicas, organizativas, educativas y movilizativa, y favoreció la construcción de un marco metodológico que reconoce el registro de buenas prácticas como instrumento científico para evaluar y legitimar la gestión política en la base.

También es posible elaborar un registro de buenas prácticas aplicable en la comunidad de La Esperanza, que favorece la identificación de acciones exitosas y su organización en categorías útiles para la labor cotidiana del coordinador político. Este aporte práctico constituye una herramienta replicable en otros contextos comunitarios, fortaleciendo la participación ciudadana y la gestión política local.

En el diagnóstico de buenas prácticas del coordinador político en la comunidad La Esperanza en la provincia de Cienfuegos, se realizó a partir de la aplicación de entrevistas semi estructuradas a vecinos, líderes comunitarios y madres de familia, de la observación participante en actividades colectivas y de encuestas aplicadas a cincuenta hogares.

Los resultados evidencian que la convocatoria sistemática a reuniones comunitarias, la mediación en conflictos locales, la promoción de valores de unidad y conciencia crítica, la coordinación de proyectos colectivos y la articulación de organizaciones de base constituyen prácticas reconocidas por los pobladores como esenciales para mantener la cohesión social.

En las entrevistas, un vecino afirmó que “siempre se asegura de que todos estemos presentes y que nuestras opiniones sean escuchadas”, mientras que una madre señaló que “insiste en que los niños y jóvenes deben estudiar”, lo que confirma la práctica de promoción de la escolarización. La observación participante permitió constatar la realización de jornadas de trabajo voluntario, campañas de reforestación y actividades culturales, todas ellas con un impacto visible en la mejora de espacios públicos, el cuidado ambiental y la preservación de la identidad comunitaria. Las encuestas confirmaron que el 60 % de los encuestados valoran las jornadas voluntarias como la acción más influyente en la cohesión social, el 55 % reconocen la escolarización como clave para el futuro de la comunidad y el 52 % identifican los huertos colectivos como práctica esencial para la seguridad alimentaria.

El impacto social de estas prácticas se traduce en un incremento de la cooperación vecinal, en la reducción de tensiones internas, en el refuerzo de la identidad cultural y política, así como en la formación de conciencia crítica y educativa entre niños y jóvenes. Los pobladores reconocen que la labor del coordinador político ha sido determinante para dinamizar estas acciones, pues su liderazgo ha permitido transformar problemáticas estructurales en oportunidades de acción colectiva.

La perdurabilidad en el tiempo de estas prácticas se evidencia en que las jornadas voluntarias y las campañas ambientales se realizan periódicamente, los huertos colectivos se mantienen activos como fuente de alimentos frescos y las actividades culturales continúan reforzando la identidad comunitaria, lo que demuestra que no son acciones aisladas, sino procesos sostenidos que han arraigado en la vida cotidiana del territorio.

La triangulación de los instrumentos aplicados confirma la validez de estos hallazgos: las entrevistas aportaron la voz directa de los pobladores, la observación participante permitió constatar las prácticas en su ejecución concreta y las encuestas ofrecieron datos cuantitativos que respaldan la percepción colectiva. En conjunto, los resultados muestran que las quince buenas prácticas impulsadas por el coordinador político han generado impactos sociales significativos, fortaleciendo la cohesión, la resiliencia y la sostenibilidad comunitaria en La Esperanza

El registro de buenas prácticas constituye una herramienta metodológica diseñada para sistematizar experiencias exitosas en organizaciones políticas y sociales. Este registro forma parte de un proyecto del Sistema de Escuelas del PCC orientado por el Centro de Estudios, que estableció la necesidad de documentar prácticas relevantes en diferentes comunidades. En el caso de la comunidad de la Esperanza, en la provincia de Cienfuegos, la actividad práctica de dirección fue realizada por la coordinadora política, quien identificó y organizó la experiencia siguiendo esta estructura.

La estructura del registro se compone de los siguientes indicadores: contexto, objetivo, resultados obtenidos, innovación, factores de éxito, recomendaciones y Replicabilidad. Cada uno cumple una función específica que asegura la claridad, la utilidad y la posibilidad de transferencia de la experiencia:

  1. Contexto: Permite comprender la situación inicial y las dificultades enfrentadas, lo que da sentido a los resultados alcanzados.
  2. Objetivo: Define la intención de la práctica y orienta la acción, facilitando la evaluación de su cumplimiento.
  3. Resultados obtenidos: Evidencia los logros concretos y el impacto positivo en la comunidad.
  4. Innovación: Identifica los elementos novedosos que distinguen la práctica y aportan valor añadido.
  5. Factores de éxito: Señala las condiciones que hicieron posible los resultados, como liderazgo, participación y alianzas.
  6. Recomendaciones: Ofrece aprendizajes y sugerencias para sostener y mejorar la práctica.
  7. Replicabilidad: Garantiza que la experiencia pueda servir de modelo en otros contextos, multiplicando su impacto.
Fundamentación política y académica

– La estructura responde a la necesidad de ordenar y sistematizar experiencias dentro del sistema de escuelas de partido, asegurando coherencia metodológica.

– Facilita la comparación entre diferentes organizaciones políticas y sociales, permitiendo identificar patrones comunes y fortalecer la formación política.

– Vincula la teoría con la práctica, ya que la detección y dirección de la experiencia en la comunidad de la Esperanza fue realizada por su coordinadora política, demostrando cómo la metodología se aplica en el terreno.

La tesis formula recomendaciones concretas para diferentes niveles:

Para la facultad del Partido Comunista de Cuba:

Incorporar a los programas de estudio de los cuadros en formación la idea de incluir las buenas prácticas como parte de la `preparación de los cuadros.

Para el Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba:

Incorporar al plan de preparación de los cuadros como parte de la superación.

Utilizar la herramienta del uso de las buenas prácticas facilita el vínculo entre el pueblo, las organizaciones de masas y la solución de los problemas desde la comunidad y con el apoyo de la misma.

La autora recomienda extender la experiencia a otras comunidades en situación de vulnerabilidad del territorio ya que constituye una herramienta estratégica para fortalecer  la dirección política en la base, al sistematizar  y legitimar las acciones más efectivas de su gestión política.

El registro no solo facilita la identificación  de experiencias exitosas sino que también promueve la transparencia en las rendiciones de cuentas  y la coherencia en la toma de decisión elevando localidad del liderazgo político y ofreciendo otras vías para la organización comunitaria.

*Fragmentos de un trabajo de grado de la autora para la Maestría en estudios Sociopolíticos, de la Facultad del Partido Comunista de Cuba Alejandro Nápoles León. La tutora es la máster en Ciencias Ivón Morales Castellanos.

Visitas: 0

5 de Septiembre

El periódico de Cienfuegos. Fundado en 1980 y en la red desde Junio de 1998.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *