Buen provecho con una vianda llamada ñame

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A ciencia cierta no sé por qué en algunos lugares, incluyendo Cuba, suele decirle ñame a aquella persona torpe o con falta de inteligencia. Sin embargo, a contrapelo de esa definición peyorativa estamos en presencia de un tubérculo con enormes beneficios para la salud del hombre.

Se trata de una planta comestible con un gran número de nutrientes para el organismo, pero, además, con múltiples propiedades medicinales, tanto en el orden preventivo como terapéutica para el tratamiento de diversas enfermedades y dolencias, que han sido mejoradas con el consumo de este vegetal durante décadas.

Vianda y fármaco a la vez

El ñame es un tubérculo originario de zonas tropicales. El mismo se consume en diversas partes del mundo, especialmente en África, América y Asia. Entre sus características botánicas se puede decir que, en su forma, es similar a la patata o el boniato y como ellos crece bajo tierra. Existen más de 600 especies, pero solo unas 12 son comestibles.

Esta vianda reviste gran importancia en la alimentación habitual de diversos países, debido a que es una fuente de hidratos de carbono y otros nutrientes. Y no solo eso, también aporta proteínas, vitamina B1, vitamina C, fósforo, manganeso, magnesio y cobre.

Cabe destacar que este alimento puede consumirse en variados platos de la culinaria, ya sea solo, cocido con sal, en el desayuno o como acompañante en el almuerzo o cena. Aunque es menos habitual, también es posible incluirlo en numerosas preparaciones como ensaladas, sopas, patatas fritas, purés, panes y tartas.

Amén de su uso alimentario, el ñame forma parte de la fitoterapia y de la farmacopea popular dado el empleo de diferentes recetas incluidas en la medicina natural y tradiciones, principalmente en aquellas regiones donde su cultivo es habitual.

De acuerdo con un artículo publicado en el sitio nutriaventura.com entre los impactos para la salud del tubérculo sobresale el alto contenido de fibras y antioxidantes, lo que lo convierte en un alimento ideal para mejorar la función y estado del corazón. Precisamente esas fibras ayudan a reducir el colesterol en la sangre, mientras que los antioxidantes combaten los radicales libres, reduciendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Esa propia característica convierte al ñame en un aliado del organismo para mantener una digestión saludable. Tal composición en la estructura del tubérculo posibilita prevenir el estreñimiento y la diarrea. En tanto, contiene almidón resistente, que no se descompone en el intestino delgado y que suele contribuir a promover el crecimiento de bacterias beneficiosas en el colon.

Por otro lado, este fruto de la tierra contiene compuestos antiinflamatorios, lo que lo convierte en un alimento ideal para reducir la inflamación en el cuerpo. Esta ventaja favorece el alivio de los síntomas de afecciones inflamatorias como la artritis y la enfermedad de Crohn.

Y como para contradecir un poco esa comparación de personas tontas o escasas de mente con el ñame, pues sepa que esta vianda contiene colina, un nutriente esencial que se ha demostrado que mejora la función cerebral. Ese componente es necesario para la producción de acetilcolina, un neurotransmisor que juega un papel importante en la memoria y la función cognitiva; ¿qué le parece?

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Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

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