24 de Febrero, un reinicio que no cesa

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El 24 de febrero de 1895 se iniciaba la última guerra por la independencia de Cuba. Tres años antes cuando José Martí fundaba el Partido Revolucionario Cubano, ya quedaba constituida la organización que debía preparar, organizar y sostener la lucha. La máxima “con todos y para el bien de todos” para poder unir a todos los cubanos y hacer una propaganda limpia y profunda de los principios de humanidad del ideal revolucionario cubano, era el principal objetivo del encuentro.

Martí y Gómez prepararon un plan que debía unir a los factores externos, es decir, a los jefes militares de experiencia y a otros patriotas que estaban fuera del país y a los factores internos, los comprometidos, en todo el país, para efectuar el pronunciamiento independentista.

El estallido de la guerra se debía producir en toda la isla. Numerosas dificultades impidieron que coincidieran las expediciones que llegarían con jefes militares y armas para los alzamientos. El propio día 24 de febrero, el movimiento no se presentó como estaba previsto. Sin embargo es en la región oriental donde los alzamientos se producen con éxito. Otros acontecimientos le sucedieron a lo largo de todo el año 1895 que reafirmaron la lucha independentista.

El 25 de marzo, Máximo Gómez y José Martí se reunían en Santo Domingo para aprobar el documento El Partido Revolucionario Cubano a Cuba, conocido como El Manifiesto de Montecristi, en el que se expresa el programa mínimo de la Revolución del 95, siete días más tarde Antonio Maceo desembarcaba por Duaba con un grupo de combatientes que se incorporarían a las batallas efectivas en toda la región. En ese mismo mes, por Playitas de Cajobabo, desembarcaban José Martí y Máximo Gómez. Lo que significaba que en Cuba ya se encontraban los tres líderes de la Revolución del 95.

El 5 de mayo se reúnen en la finca La Mejorana y, aunque se produjeron diferencias de criterios, el principio continuaba siendo el mismo: la conquista de la independencia de Cuba. El 19 de ese mismo mes en Dos Ríos, caía en combate, José Martí. Pese a que la Revolución perdía a su figura principal, se continuó con el desarrollo de la misma.

Dos aspectos eran primordiales: el primero de tipo civil: crear la República insurrecta y, con ella, su constitución; el segundo, de corte militar, producir la Campaña de Invasión para extender la guerra a toda la isla. Reunidos en el mes de septiembre en Jimaguayú, se proclamó la constitución mambisa el día 16. La Campaña de Invasión fue un acontecimiento decisivo. El contingente invasor partió de Mangos de Baraguá, el 22 de octubre de 1895 dirigido por el general Antonio Maceo, nombrado jefe de la campaña, y culminó el 22 de enero de 1896, en la población más occidental de Cuba, en esa época, Mantua. La guerra se había extendido a todo el territorio nacional. La iniciativa estratégica estaba en manos de los cubanos.

En Cienfuegos, específicamente en el poblado de Aguada de Pasajeros, el 24 de febrero, los patriotas bajo la jefatura de Joaquín Pedroso, se lanzaron a la manigua redentora. En el caso de Juan José Campillo, Alejo Casimajoy, y Martín Gallart, toman un vapor en Cienfuegos que los condujo a Manzanillo y con no pocas dificultades logran incorporarse a las fuerzas revolucionarias el 20 de abril. Para el mes de mayo los grupos independentistas que conspiraban en la región daban sólidos pasos a favor de la causa. Uno de los lugares que servía de punto de reunión de los seguidores de Martí era el Liceo de Cienfuegos. En esta sociedad durante la noche del 19 de mayo de 1895, quedó organizado el Club Revolucionario Cubano de Cienfuegos, bajo la presidencia de Lino R. Hernández.

En los días siguientes creció el número de patriotas cienfuegueros. En julio ocho jóvenes encabezados por Aguedo Pino, tomaron la lancha La Matilde y desembarcaron en playa La Milpa, para proseguir rumbo a la abrupta zona de La Siguanea. Tres meses después, el 29 de octubre de 1895, en Rincón Hondo de Cayo Espino, a una legua de Aguada de Pasajeros, los independentistas entablaban combate con la columna española del coronel Marino. Y en diciembre iniciaba su marcha la columna de Gómez y Maceo, para adentrarse en las llanuras cienfuegueras. Desde Cruces sale la columna española del teniente coronel Rich en dirección a Maltiempo y otra al mando de Sanz, oficial de igual graduación en busca del central Andreíta. En la zona de Maltiempo se produce el combate en que son arrolladas las fuerzas españolas. Fue una rotunda victoria. El día 15 la Columna Invasora continúa su avance. Su trayecto por la comarca cienfueguera transcurrió de manera exitosa.

El 24 de febrero de 2019 aconteció otro momento importante para Cuba, se aprobaba un nuevo Proyecto Constitucional para el perfeccionamiento continuo de la sociedad, la institucionalidad, para una mayor inclusión, justicia e igualdad social. Cada año, cada 24 será de reafirmación patriótica, de amor y lucha constante por lo que defendemos: la nación cubana.

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Alegna Jacomino Ruiz

Doctora en Ciencias Históricas

Un Comentario en “24 de Febrero, un reinicio que no cesa

  • el 24 febrero, 2023 a las 7:39 am
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    Muy acertado el titular de este artìculo. Realmente el 24 de febrero marca para siempre el reinicio de nuevas luchas y victorias para nuestro pueblo.

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