Un día en el Batallón

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El orgullo de sentirse guardianes de la Patria./Foto: Cedeño
El orgullo de sentirse guardianes de la Patria./Foto: Cedeño

¡¡¡¡De pieee!!!! La frase, breve y precisa, compulsa a iniciar una nueva jornada en la unidad militar. Ante la orden en el cuartel, la mayoría de los soldados se despereza; los más remolones siguen dando vueltas en sus literas, empero todos saben que el tiempo apremia, y solo le quedan los minutos contados para el aseo personal y en breve, estar listos para la inspección de porte y aspecto.

La preparación física de los integrantes del Batallón de Infantería, de la Región Militar Cienfuegos, constituye un componente esencial para estar en forma. Luego, la gimnasia matutina es una obligación ineludible en el quehacer cotidiano de la tropa.

A Isel Tamayo Martínez no le sorprendió el llamado para cumplir con el Servicio Militar Activo (SMA), lo esperaba. Recuerda que cuando regresó del trabajo a su casa de Venta del Río, la vieja le entregó la citación. “En eso momento, reconoce, lejos de molestarme pensé en el deber que tenía como el resto de los jóvenes cubanos de prepárame para de la defensa de la Patria”.

El joven Isel Tamaño reconoce lo que ha significado el cumplimiento del SMA/ Fotos: Cedeño
El joven Isel Tamaño reconoce lo que ha significado el cumplimiento del SMA./ Fotos: Cedeño

Para Isel iniciaba así una etapa de la vida completamente nueva e insospechada. Al principio chocaron un poco las restricciones propias del régimen disciplinario imperante en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, pero bastaron pocos meses asimilar las elementales normas establecidas, según sus propias palabras.

“La permanencia en la unidad, no solo nos pertrecha de los conocimientos teóricos y prácticos en el manejo del armamento y otras materias afines a la preparación combativas, sino que, además, nos forma como hombres de bien, nos hace ser mejores personas porque aquí fomentamos y desarrollamos valores y principios como el compañerismo, la solidaridad, sentido del deber, responsabilidad y patriotismo. Sin dudas, esta es una gran oportunidad para la juventud de mi país”, afirma.

Como Isel, el resto de los combatientes coinciden en que la vida del día a dia en el Bon le hace tener una nueva visión del orden y la disciplina individual. “Hoy por hoy somos más organizados para cada uno de los actos de nuestras vidas, y, ¿por qué no?, si bien tenemos todas las condiciones para sentirnos a gusto, apreciamos más las comodidades del hogar”, asegura Iván Manuel García Albor.

Cuando el hoy capitán Juan Carlos Román Broche llegó por primera vez a la Escuela Militar Camilo Cienfuegos apenas salía de la adolescencia. Sin embargo, a tan temprana edad ya sabía muy bien que este paso sería el derrotero para cultivar su verdadera vocación.

Lo que no supuso entonces el actual joven oficial era que a la vuelta de los años tendría la alta responsabilidad de estar al frente del Batallón de Infantería, fuerza que no solo es un eslabón esencial en la primera trinchera de combate ante una posible agresión enemiga, sino que además debía formar íntegramente a los soldados procedentes del SMA bajo su mando.

El jefe del Batallón detalla sobre las misiones en tiempo de paz./ Fotos: Cedeño
El jefe del Batallón detalla sobre las misiones en tiempo de paz./ Fotos: Cedeño

“Nuestro trabajo con los futuros integrantes del Bon lo comenzamos desde antes del reclutamiento. Esos muchachos deben recibir primero una preparación básica del nuevo soldado, en lo que popularmente se conoce por la ‘previa”, explica Román Broche.

Agrega el capitán que por lo general los combatientes cumplen un período de preparación hasta de catorce meses, según el ciclo establecidos para este tipo de unidad. Durante su estancia aquí se les imparte un grupo de materias y disciplinas relacionadas con la preparación física, política ideológica, infantería, táctica, tiro, topografía; por supuesto, está implícito el dominio del armamento. Ello incluye, también, los ejercicios y entrenamientos en polígonos y campo de tiro.

“La principal misión del Batallón de Infantería, precisa Román Broche, es la preparación de los reservistas, en tanto, los oficiales completamos nuestro desarrollo en la cadena de mando, como elemento esencial dentro de la formación en las filas de las Fuerzas Armadas”.

La preparación comprende clases prácticas en el aula./ Fotos: Cedeño
La preparación comprende clases prácticas en el aula./ Fotos: Cedeño

Mas, el Servicio Militar Activo va más allá del deber ciudadano para con la Patria, pues constituye una perspectivas de futuro para quienes desean continuar en las FAR o hacerse de una carrera universitaria a través de la Orden 18, ganada por estímulo tras una destacada trayectoria. Tanto para esta vía como para los llamados diferidos con plazas otorgadas a la educación superior, existe un programa de recapitulación de estudio, a fines a los perfiles escogidos y las asignaturas que van a exámenes de ingreso, respectivamente.

A paso uniforme avanza la compañía por el polígono de la Escuela Provincial de Preparación para la Defensa Comandante Manuel Piti Fajardo. La mirada al frente, la cadencia de los brazos y el porte marcial son signos elocuentes del tiempo aprovechado. Los rostros sudorosos, pero satisfechos, descubren el orgullo de saberse bisoños guardianes de la Patria.

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