Stoker: Park Chan-wook en Hollywood

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Para su primera incursión en Norteamérica, Park ancla en territorio de Hitchcock, en esta su tercera obra de la Trilogía de lo No Humano
Para su primera incursión en Norteamérica, Park ancla en territorio de Hitchcock, en esta su tercera obra de la Trilogía de lo No Humano

Antes de la desigual Soy un cyborg y de esa deliciosa relectura vampírica que es Sed, el coreano Park Chan-wook construyó en Old Boy una película que nada sin salvavidas en los cenagales de la venganza. Cimienta este relato integrador de su Trilogía de la Venganza sobre un surtidor temático carísimo al arte dramático a lo largo de la historia, del cual se alimenta, pero de un modo harto peculiar y sin acusar deudas de referencia con nada ni nadie.

M√°s all√° del impacto de las im√°genes (el genial y heterodoxo trabajo con los encuadres), el virtuosismo est√©tico y formal, o la personalidad visual del tr√≠ptico en sentido general, cuanto m√°s me prenda de la labor de Park es su imperturbable decisi√≥n de violar a cada tramo del metraje la imaginaci√≥n del receptor. Parte la pantalla como el Hulk de Ang Lee, jaranea con los g√©neros con el mayor aplomo, renueva la tradici√≥n oriental del cine de acci√≥n a trav√©s de la potencializaci√≥n del elemento tr√°gico, solivianta el concepto de estereotipo al grado de redefinirlo en belleza formal, reencarna en pobres diablos del agobio contempor√°neo a las almas de los personajes tr√°gicos hel√©nicos, traduce en sus conductas las neurosis sociol√≥gicas de un pa√≠s que accedi√≥ al desarrollo en pocos a√Īos, atisba su realidad -por consecuencia- desde los ribetes deformados de un c√≥mic de la sobrevida, dinamita el relato con cargas de iron√≠a y un humor que por muy coreano que sea se comprende, hace retroceder los ojos de la pantalla cuando alguien se traga un pulpo vivo o se arrancan lenguas y dentaduras, no muestra compasi√≥n ni simpat√≠a por sus personajes -incluido el flagelado antih√©roe protag√≥nico de Old Boy– ‚Ķ. En fin, un cine desenfrenado y a veces preso de la total desmesura, tamizado por singulares arranques de bizarra creatividad.

Para su primera incursión en Hollywood, Park ancla en territorio de Hitchcock, en esta su tercera obra de la Trilogía de lo No Humano. Lo hace a partir de un guion del actor televisivo Wentworth Miller -el Michael Scofield de la serie Prison Break, quien a la larga parece de verdad poseer su geniecillo- inspirado en La sombra de una duda (Shadow of a Doubt, 1943), del maestro británico del suspenso.

En el filme de 2013, la adolescente India Stoker (Mia Wasikowska) y su madre Evelyn (Nicole Kidman) reciben en casa al hermano del reci√©n fallecido padre de la primera y esposo de la segunda. El t√≠o Charlie, compuesto de forma h√°bil, d√ļctil por el ingl√©s Matthew Goode, es un personaje con anverso y reverso, cuyas dobleces ir√°n devel√°ndose de forma progresiva. √Čl tiene en su carne dram√°tica el ADN compartido de los an√°logos personajes bordados por Joseph Cotten en La sombra de una duda y Terence Stamp en Teorema, de Pasolini, dos pel√≠culas de significaci√≥n dentro de la historia del cine.

Pero tampoco India Stoker -cruza de la Lolita de Kubrick con la Glenn Close de Atracci√≥n fatal-, es quien podr√≠a parecer; nada as√≠. La relaci√≥n establecida entre dicha joven, el t√≠o y la madre constituir√° el vector central de esta ecuaci√≥n f√≠lmica; no tan dif√≠cil de despejar a la postre, aunque sinuosa en sus vericuetos argumentales. Es que no mucho resulta obvio -al menos no seg√ļn el entendido de c√≥mo Hollywood nos acostumbr√≥ a ver este cine-, en el thriller de suspense de Park donde, pese a que el coreano cambia radicalmente de tercio sus constructos cinematogr√°ficos, el estilo marca de f√°brica confirma su autor√≠a, dentro de una puesta en escena de pulso sostenido, personal cu√Īo visual y narraci√≥n amalgamada con oficio en comarca gen√©rica tan exprimida.

No obstante, pese a que en casa del trompo dejen que el invitado lo baile a su gusto -algo nada com√ļn en la industria EUA, donde el hu√©sped debe plegarse de inmediato al molde de ese consumador del discurso hegem√≥nico -, a la postre el guionista Miller y el viejo Park deben encarrilar su resoluci√≥n dram√°tica postrera por derroteros conocidos. Apuntar s√≠, que ello ni descalifica a la obra; ni resta placer ante el visionaje de un filme en cierto grado cautivante, magn√©tico, poblado de enrarecidas atm√≥sferas muy bien configuradas; un completo trabajo de c√°maras dirigido por Chung-hoon Chung, habitual colaborador del director; notables actuaciones e inquietantes perfiles caracterol√≥gicos, cuyo gusto refinado se acrecienta al hacer uso de una banda sonora de exquisitez, a cargo de Clint Mansell.

Stoker, por tanto, ser√≠a, aunque √ļltima en orden cronol√≥gico, el paso intermedio (en t√©rminos cualitativos) del tr√≠ptico de lo No Humano, de Park, luego de la inferior Soy un cyborg y la m√°s sobresaliente de las tres: Sed.

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2 Comentarios

  1. Delvis, te confieso que la Wasikowska, aun c√ļan fe√≠lla es, representa una de mis debilidades. Buen d√≠a, gracias por tus comentarios.

  2. Debo confesar que dejé de lado este film luego de ver la Madame Bovary del 2014, en la cual también participa Wasikowska como protagonista. Tal vez fue que su actuación en ese filme no me gustó mucho la razón de no decidirme a ver Stoker, a pesar de estar allí Nocole Kidman.
    Ahora me percato que comet√≠ un error; no debo juzgar a los actores por el mal desempe√Īo en un proyecto cuando hay otros trabajos loables como Stoker. EL peso del guion y el director, como este caso influyen mucho.

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