Preguntas

3
792
Foto: Cortesía de Gonzalo Bermúdez.

En Cienfuegos se le conoce como el maestro, pero Cuba entera llegó a admirarlo por la serie televisada La Semilla Escondida, que recreó la historia de la más hermosa de sus creaciones, el grupo Ismaelillo.

Maestro de vocación, no le alcanzó el aula. Entonces escogió la música para llevar al camino de la virtud a adolescentes extraviados. 37 años después miles de niños y jóvenes le agradecen a Gonzalo Bermúdez su formación en “Ismaelillo”, un proyecto sociopedagógico en el que siguiera el magisterio de Fidel.

“El grupo se crea el 10 de octubre de 1980, y seis años después en el Congreso  Internacional Pedagogía, 1986, presenté  la ponencia, La vía eficaz entre el hogar, la escuela, y la comunidad  a través de la música, e Ismaelillo pudo dar un concierto en el Palacio de las Convenciones”.

En esas circunstancias, Gonzalo conoce personalmente a Fidel, quien le pide una profundización de todo el proyecto, y contribuir para generalizar la experiencia a nivel nacional.

“Tuvimos el encuentro. Había sido invitado por él para una cena. Cuando él entra va hasta donde estoy. Comenzó a servirse, y yo solamente atiné a servirme un refresco en un vaso,  y se me calentó en la mano porque no me dio tiempo a tomármelo nunca, porque las preguntas eran tan constantes, que tenía que digerirlas muy bien para para contestarlas, porque él no hacía una pregunta, hacía varias y todas concatenadas; sin dudas era una inteligencia única entre los hombres de su tiempo”.

Gonzalo Bermúdez, ha formado diez generaciones de Ismaelillos, siguiendo el magisterio de Fidel./Foto: Ismary Barcia

En 1996 volverían a encontrarse, en ocasión de que  el maestro mereciera la distinción Los zapaticos de Rosa, reconocimiento que se le entregara  la Organización de Pioneros José Martí. Era primero de noviembre, día del cumpleaños de Gonzalo.

“Habían pasado diez años, y él me pregunta de nuevo, qué pasó con el proyecto, con cuáles, y más cuales temas, con todo lo que habíamos conversado una década atrás; y yo tenía que responderle en el podio donde me estaba entregando, todas las preguntas de una sola vez. No puedo decirte cuál le respondí, las que pude, pero me sentí muy honrado,  y es algo que atesoro en mi mente para siempre”.

Lo había visto por vez primera cuando triunfó la revolución. Gonzalo tenía entonces 7 años, y  Fidel  había ido al lado de su casa, “_ en la calle Argüelles entre Bouyón y Velazco_, a la morada del entonces alcalde de Cienfuegos, Emilio Aragonés, desde cuyo balcón saludó al pueblo. Y entonces avivó ese entusiasmo de toda la vida, porque mi padre perteneció al movimiento clandestino”.

Su vida en lo adelante, estaría signada por su presencia e ideario.

“Como Maestro, tomé la forma en que Fidel quiso dirigir a nuestro pueblo, esa disciplina férrea, de que a las 8 y un minuto es tarde, que el poder de convocatoria es uno y no dos, que la disciplina no tiene matices, esa disciplina del amor, pero que es casi militar, ya hace 37 años, diez generaciones formadas como Ismaelillos, y sigo aplicándola”.

¿Hubiera querido que volviera a preguntarle?

“Por supuesto; y le diría que cumplí con su aspiración, con su legado, con su ejemplo, con lo que nos inculcó… Y eso me hace sentir muy orgulloso de haberlo conocido”.

3 Comentarios

  1. conocí los inicios de ismaelillo fue un honor tener a Gonzalo de vecino su labor maravillosa ejemplo a seguir por los jóvenes maestros de hoy, ejemplo de entrega a su trabajo, mis bendiciones para tí Gonzalo.

    • Quisiera poder mostrar a mis sobrinos más fotos y enseñarles más sobre ese grupo de adolescentes, para que conozacan, siento una gran nostalgia de ese serial donde ellos fueron los protagonistas, si se pudiera volver a ver por las generaciones de hoy, felicidades Gonzalo me gustaría concerlo de cerca, admirarlo por su vocación.

Dejar respuesta