El porvenir de Yúnior, en Cienfuegos, es la tierra

Amigo de pocas palabras, Yúnior López Torres, prefiere utilizar el lenguaje que más domina: el del trabajo. Por eso se siente como pez en el agua cuando, guataca en mano, atiende cualquiera de los cultivos, muchos de ellos intercalados, de su finca El porvenir, heredada de la familia, “en vez de entretener a la lengua”, como dice.

Entre la población del consejo popular Potrerillo, en el municipio de Cruces, ya resultan conocidos y muy aceptados los productos del agro de El Porvenir. “Jamás había visto tomates como esos, en tamaño y sabor”, le escuché decir a una vecina de esa demarcación.

“Logré muy buena cosecha del vegetal, gracias a las bondades de la casa de cultivo tapado, pero al final de la recogida la naturaleza me jugó una mala pasada; una manga de viento me desmanteló la instalación. Por suerte pude recuperar las mantas, y pienso volver a sembrarla de ají”, precisa el también asociado a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Rafael Zerquera.

En los predios de la finca El porvenir, el trabajo transforma la tierra en alimentos para el pueblo. / Foto: Armando Sáez

En los predios de la finca El porvenir, el trabajo transforma la tierra en alimentos para el pueblo. / Foto: Armando Sáez

Justo cuando el campesinado cubano se apresta a celebrar su día el 17 de Mayo, y un aniversario más de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (Anap), el joven anapista aclara que esta vez la conmemoración será diferente, en el surco, produciendo alimentos para el pueblo en momentos que más lo necesita, en medio de la terrible pandemia del coronavirus que nos amenaza.

“Tal vez en esa fecha, adelanta, estemos sembrando yuca y maíz, dos renglones muy importantes para el territorio y el país, pues el segundo se incluye dentro de la sustitución de importaciones. O quizá estemos atendiendo esa área de semilla de boniato, destinada también a proveer de bejuco de calidad a otros productores del municipio”.

Si bien las catorce y media hectáreas de la finca disponen de agua para el riego, este se dificulta comoquiera que, según López Torres, el equipo para el bombeo consta de un viejo motor Yunt, altamente consumidor de petróleo. Por lo pronto las autoridades del territorio prometen la acometida eléctrica con líneas de 220 voltios.

Ese beneficio, además de facilitar la instalación de bombas eléctricas para la irrigación, permitiría el funcionamiento de una máquina de sacharina con destino a la producción porcina, una de las ramas en proyecto de desarrollo en “El Porvenir”, junto al fomento de ganado menor, específicamente ovino-caprino, en espera del pie de cría. “Por lo pronto, señala el campesino, están creadas las condiciones, tras el cercado de un área dedicada a ese fin”.

Y mientras Yúnior sueña en convertir su heredad en un paraíso productivo, este reportero reflexiona si quién o quiénes de los ancestros bautizaron la finca pudieron desde entonces predecir el hecho de que la tradición familiar estuviera en tan buenas manos para afincar el futuro de esas tierras.

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Armando Sáez Chávez

Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

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