Fidel es detenido en Cienfuegos | 5 de Septiembre.

Fidel es detenido en Cienfuegos

Facsimil de La Correspondencia.

Dos años, ocho meses y 14 días antes del asalto al cuartel Moncada y dar inicio a la Revolución, Fidel Castro Ruz -entonces un líder de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU)- visitó Cienfuegos con el objetivo de apoyar una huelga estudiantil que sostenían los estudiantes secundarios, y fue detenido aquí por la Policía el 12 de noviembre de 1950.

Acusado de incitar una revuelta popular fue remitido el Tribunal de Urgencia de Las Villas, y allá, en Santa Clara, al ser juzgado el 14 de  diciembre por esta causa, utilizó por primera vez su derecho a defenderse a sí mismo como abogado.  La segunda vez que lo hiciera, en Santiago de Cuba, pronunció el alegato-programa que hoy conocemos como La Historia me Absolverá.

Los hechos del arresto en Cienfuegos tienen su antecedente en el comienzo del curso académico 1950-1951, cuando la dirección del Instituto de Segunda Enseñanza de Cienfuegos comunicó a la Asociación de Alumnos del centro, arbitrarias resoluciones del Ministro de Educación, y otras tomadas por el claustro del plantel que afectaban al estudiantado, en especial a los de menos recursos económicos. La Asociación de Alumnos estaba presidida por el estudiante René Morejón González.

La respuesta del estudiantado fue solicitar la derogación de tales medidas y se declararon en huelga, cuando se les denegó su petición. Esto los llevó a manifestarse en las calles sureñas. Paralelamente, Morejón dirigió una carta circular a todas las Asociaciones de Alumnos de los planteles de la Enseñanza Media del país para que apoyaran las demandas, lo cual llevó a todos los Institutos de Cuba a abandonar las clases y declararse en huelga. Morejón y otros dirigentes estudiantiles cienfuegueros fueron suspendidos como alumnos del centro estudiantil por la dirección del plantel.

El domingo 12 de noviembre de 1950, los estudiantes convocaron al pueblo para explicarle la situación y solicitaron de la FEU el envío de compañeros para apoyarlos. La policía desautorizó el acto público, a celebrarse en la esquina de Prado y La Mar. A mediodía llegaron en un ómnibus de la ruta Habana-Cienfuegos varios dirigentes de la FEU habanera, encabezados por el estudiante Fidel Castro Ruz, recién graduado de abogado, pero alumno de otra Carrera universitaria. Después de reunirse con los líderes estudiantiles locales, Fidel quiso hablar con el jefe policial a quien visitó ese domingo en su domicilio, pero éste ratificó la suspensión del mitin por órdenes del ministro de Gobernación.

Los  estudiantes tomaron el edificio del Ayuntamiento al mediodía y colocaron altoparlantes en los balcones para dirigirse al pueblo que se reuniría en el Parque Martí.

Antes de las ocho de la noche llegó Fidel, junto a otros dirigentes de la FEU para participar en el acto. Como la jefatura policial estaba aledaña al Ayuntamiento, fueron llamados hacia allí por el jefe policial,  Fidel y otro líder de la FEU, Enrique Benavides, que caminaba junto a él, para “analizar la situación amigablemente”, según les expresó, pero tan pronto como penetraron al recinto policial fueron declarados detenidos, acusados de sublevar al estudiantado local.

Los dirigentes estudiantiles locales, parte de los compañeros de la FEU nacional, y algunos líderes locales, como Manuel Varela Pérez, dirigente de la Juventud Ortodoxa cienfueguera, denunciaron la arbitrariedad policial al hablar por los micrófonos que amplificaban sus palabras.  La población  cienfueguera concentrada frente al Ayuntamiento respondió indignada y la Policía y la Guardia Rural los atacó violentamente tratando de dispersarlos, pero alentada por los fogosos oradores volvían a concentrarse y de nuevo eran reprimidos con violencia. Esa noche trasladaron a Fidel y Benavides para la cárcel de Santa Clara, acusados ante el Tribunal de Urgencia de Las Villas.

Los dirigentes estudiantiles locales avisaron a sus colegas en Santa Clara y éstos se concentraron toda la noche frente al edificio del Vivac donde encerraron a Fidel y Benavides, y al amanecer siguiente los abogados habaneros del Partido Ortodoxo y del Partido Socialista Popular lograron sacarlos bajo fianza.

El juicio por esa causa se celebró a mediados de diciembre de ese año 1950 en la Sala de Urgencia de la Audiencia de Las Villas, en Santa Clara. Allí Fidel que acababa de graduarse de abogado, asumió su propia defensa.  En su alegato arremetió contra las autoridades policiales que agredieron al pueblo cienfueguero.  Acusó al gobierno de Prío de corrupción.  Fue una alocución jamás escuchada en los ámbitos judiciales villareños. Y Fidel y Benavides resultaron absueltos. Aquella primera autodefensa fue un antecedente de La Historia me Absolverá pronunciada menos de tres años después. Fidel envió una carta pública a los periódicos locales para felicitar al pueblo sureño por su comportamiento valiente frente a la agresión policial, que fue publicada entonces. Y quedó en la memoria colectiva de los cienfuegueros de más edad aquella visita a Cienfuegos para apoyar la huelga de los estudiantes secundarios el 12 de noviembre de 1950.

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