En manos de enfermeras, el mágico pinchazo de la esperanza

Quizás para los niños ellas no son enfermeras, sino hadas; esas mágicas criaturas de los cuentos infantiles que hacen los sueños realidad y convierten en luz cualquier pesadilla. Si esa es la esencia entonces sí, nuestras enfermeras son hadas.

En el último mes esas profesionales de la Salud, en su mayoría mujeres, han sido puntal en la vacunación masiva de la población contra la Covid-19, que inició el 29 de julio en la ciudad de Cienfuegos y ahora se desarrolla con la campaña que beneficia a los infantes y adolescentes de 2 a 18 años de edad.

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Uno de esos seres salvadores es Mabel Alonso Tembrás, la licenciada en enfermería que colocó la dosis inicial de Soberana 02 en el hombro de los primeros niños que en Cienfuegos y el país se beneficiaron con el inmunógeno, como parte de ese proceso, sin precedentes en la actual lucha contra la pandemia.

Como una gran experiencia calificó Mabel su participación, a la que sin dudas le puso el alma y todo el amor que le profesa a los más pequeños. “Fue un momento reconfortante. Sentimos un gran orgullo y los papás muy contentos y felices porque todos los niños sean inmunizados con la vacuna Soberna 02”.

Con casi dos décadas y media en la profesión esta cienfueguera recuerda momentos importantes en la historia de la ciencia en el país cuando en el territorio, guiado por la Dra. Dagmar García Rivera, Directora de Investigaciones del Instituto Finlay de Vacunas, se llevó adelante el ensayo contra el Neumococo.

“También fue con niños, pero realmente es una gran diferencia porque la Covid-19 es una enfermedad que nos azota hoy y ha traído muchas muertes y aquello fue una inmunización para evitar una enfermedad. Realmente hoy nos hace muchísima más falta porque ya la enfermedad está”.

Mabel y la joven Lianivis Rodríguez Díaz, primeras enfermeras de Cienfuegos en vacunar a niños pequeños con Soberana 02. /Foto: de la autora

Mabel habla con orgullo y devoción hacia los niños. Aunque hace varios años labora en Servicios Médicos Cubanos, recuerda sus inicios en el Servicio de Neonatología, donde contribuyó a salvar la vida de muchos pequeños. Ahora apoya la lucha contra la epidemia en el policlínico Cecilio Ruíz de Zárate, en la ciudad cabecera y esos pinchacitos a los infantes que llevan Soberana, la llenan de satisfacción.

Anaidelys, la más mediática de las enfermeras de Cienfuegos

Ante cámaras de televisión y la de fotógrafos inquietos por captar el momento, Anaidelys Guerrero Pérez, vacunó a embarazadas en el policlínico Ernesto Guevara de la Serna el municipio de Cienfuegos. Luego fueron los niños de 11 a 18 años en otro de los puntos vacunales de esa Área de Salud y allí también estuvo la prensa acompañando el suceso y a los científicos creadores de Soberana 02.

En todas esas oportunidades Anaidelys estuvo tranquila, segura y con una maestría envidiable. No podía ser diferente para esta Licenciada en Enfermería con 20 años en la profesión y de ellos más de una década liderando la vacunación en su policlínico. Por sus manos han pasado los hombros de cientos de niños que reciben su cariño y paciencia. Ella es la confianza de los padres.

De emocionante califica esta etapa porque ”todos tenemos deseos de que el pueblo en general se vacune para que salgamos de esta pandemia y que todos quedemos inmunizados. Los pequeños se han portado muy bien. Han sido momentos muy bonitos”.

La Covid-19 ha resultado desafío para el país y especialmente para su sistema sanitario. Ahora, la campaña de vacunación deviene reto para el personal de la enfermería ya que “nunca nos habíamos enfrentado con algo así, con esta enfermedad que nos tiene tan tristes. Yo me siento contenta de que las personas se puedan vacunar para que eso mejore”·

Confiesa Anaidelys que la vacuna, los pinchazos y las personas la acompañan hasta en sueños. Tampoco niega su alegría cuando un pequeño le da las gracias o cuando aquellos que lloran precipitadamente, se marchan con sonrisas luego de recibir su dosis.

Las enfermeras de Cienfuegos son capaces de explicar a la familia la importancia de las vacunas y con ternura infinita tienen la habilidad de buscar la mejor posición para los pequeños que se resisten. Ellas, las “seños”, como cariñosamente le llamamos, han sido hadas y más que eso heroínas con la magia de manos salvadoras.

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