Azucareros del «Antonio Sánchez» de Cienfuegos apuestan por la eficiencia

Si bien cumplieron el plan de producción de azúcar en la pasada zafra, a los trabajadores del central Antonio Sánchez, del municipio de Aguada de Pasajeros, les queda el sinsabor de cuánto crudo de más hubieran aportado, de haber enrumbado un camino más cierto en la eficiencia industrial.

Tal insatisfacción fue la comidilla de entonces, y uno de los principales resortes de hoy para enmendar cuanto foco rojo exista, en aras de no repetir la experiencia en la venidera contienda azucarera. Por eso no hay rincón bajo el techo del ingenio donde mecánicos, soldadores, electricistas, paileros, y sus respectivos ayudantes, no se empleen a fondo para asegurar desde ahora una molienda con indicadores de lujo.

«Además de los trabajos de rutina en todas las áreas del central, en la actual etapa de reparaciones acometemos dos inversiones de gran envergadura. Por un lado, están las labores en el tándem, las que comprenden la remodelación, alineación y fundición del tren de engranaje números 3 y 4. En tanto, ejecutamos en estos comento la colocación del haz de tubos de la caldera de vapor de 60 toneladas, a fin de iniciar en los próximos días la obra refractaria de la misma», precisa Alberto Rosario Navarro, jefe de Producción de la fábrica.

Agrega el directivo que en la casa de caldera se precisa el montaje de dos condensadores y mejoras en las centrífugas. «Estamos seguros, recalca, de que las acciones previstas en respuesta al diagnóstico técnico para nuestro ingenio nos permitirán estar listos y con la calidad requerida para la arrancada en la fecha prevista, incluso antes, de forma tal que podríamos competir con los que más aporten, y situarnos entre los primeros del país en la próxima zafra».

El jefe de producción, Alberto Rosario, confía en alistar la maquinaria industrial en tiempo, a fin de adelantarse a la fecha oficial de arrancada/ Foto: Armando Sáez

A la par, trabajan con ahínco fuera del ingenio en la infraestructura que en definitiva asegura la materia prima para molidas altas y estables. En el centro de acopio, por ejemplo, las tareas se concentran en la restauración de la estera número uno y el cambio de su reductor motriz principal, así como la sustitución de bandas de goma y el ventilador uno.

De igual modo avanzan las reparaciones de la maquinaria agrícola, tanto de las 24 cosechadoras KTP, como del parque de los 49 camiones y 56 remolques para el tiro. Con similar fin en el alistamiento, intensifican los trabajos en el resto del aseguramiento de los pelotones de corte, léase “novias”, pipas de agua, de combustible y tractores.

Uno de los flancos débiles para el otrora «Covadonga» lo fue, por algunos años, el déficit de la fuerza calificada, principalmente en aquellos puestos claves de la fábrica. «Por suerte ese mal quedó atrás, y de un tiempo a esta parte mantenemos una estabilidad en el capital humano, integrado por una considerable masa de jóvenes que abrazaron la causa del sector”, aclara Carlos Alberto Pedraza Quintero, quien se enorgullece de sabérselas todas en este ingenio «por los años de bregar y porque las propias necesidades de la industria me han obligado a desempeñarme en diferentes responsabilidades».

Por lo pronto, el “Antonio Sánchez” está convertido en un hervidero de laboriosidad y entrega. Los azucareros aguadenses no están exentos de las zozobras y los sustos por las carencias materiales impuestas en estos tiempos de pandemia y el recrudecimiento del bloqueo económico; mas, ellos saben que la solución está en emplearse a fondo con inteligencia y mucha voluntad de hacer: y esas condicionantes sobran en el colectivo.

Armando Sáez Chávez

Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

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