En 2020 incrementó la población mayor de 60 años en Cuba

Al cierre del año 2020, Cuba registró un incremento en la población de las personas mayores de 60 años, al reportarse que el 21,3 por ciento del registro demográfico nacional corresponde al grupo de la tercera edad, de acuerdo con una publicación del Ministerio de Salud Pública (Minsap).

El Programa Nacional de Atención Integral al Adulto Mayor priorizará en 2021 las necesidades del grupo etario, mediante su inclusión en las tareas económicas, políticas y sociales, y el empleo mayoritario de las personas aptas para trabajar, a pesar del desafío que representa para el país el progresivo envejecimiento poblacional, en proporción con una baja natalidad.

Destaca el sitio del Minsap, al referirse a la atención al adulto mayor en 2020, que, pese a la compleja situación generada por la incidencia de la COVID–19 y las tensiones económicas agravadas por el bloqueo, se inauguraron dos hogares de ancianos, uno en Matanzas y otro en Pinar del Río, para un total de 157 en la nación, con unas 12 mil camas.

De las 300 casas de abuelos con las que cuenta la Isla, seis se abrieron el año pasado en las provincias de Matanzas, La Habana, Cienfuegos y Las Tunas, con una capacidad de 10 mil plazas, de las cuales se destinaron 39 a ancianos que padecen de deterioro cognitivo.

También se incrementaron las especialidades vinculadas a los adultos mayores, con 53 servicios de Geriatría y mil camas, doscientos especialistas en Gerontología y Geriatría y más de cien residentes, además, se actualizó la Estrategia Nacional para la Enfermedad de Alzheimer, con consulta de memoria en los servicios de larga estadía de los hospitales psiquiátricos y en 45 municipios del país.

Con respecto a las acciones encaminadas a reducir el impacto de la pandemia en la tercera edad, sobresalen un grupo de medidas dirigidas a la población envejecida, de mayor riesgo, que se han aplicado en las diferentes provincias, de acuerdo a la situación epidemiológica de cada territorio.

Dentro de las medidas, se orientó el cierre del servicio de casas de abuelo, aunque se mantuvo la alimentación para aquellos que la solicitaran.

En el caso de los nuevos ingresos, solo se permitió a aquellas personas con situación social crítica que tuviesen un PCR negativo, aunque se aislaron por 14 días con vigilancia extrema.

Por otra parte, comenzó el empleo del medicamento cubano Biomodulina T en los hogares de ancianos, lo que permite disminuir la tasa mensual de ingresos hospitalarios, las infecciones respiratorias agudas y la mortalidad por neumonía.

(Radio Rebelde)

Artículos relacionados

5 de Septiembre

El periódico de Cienfuegos. Fundado en 1980 y en la red desde Junio de 1998.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir