La vetusta confidente

Anselmo recordaba cómo se detenían los circos ambulantes, famosos y tan esperados en los asentamientos rurales de antaño. “Venían en tren ꟷdecíaꟷ y se ponían cerquita de aquí de la terminal”. Lástima que solo perduraban en la memoria del octogenario esas carnavalescas imágenes de cuando Lajas disfrutó las improvisadas funciones circenses, movidas por rieles y los compases de otra época.

Leer más