Mariposas de Cienfuegos baten alas por cuatro años (+Fotos)
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Mariposa cienfueguera/ Mariposa de mi tierra/ un día alzaste el vuelo/ para alcanzar tu sueño/ Mujer valiente y sincera/ femenina y decidida/ hoy haces gala de tu fuerza/ Te inventaste unas alas/ para volar por ti misma/. Esa es parte de la letra de la canción que hemos asumido como una suerte de himno y siempre que la interpreto o la escucho me emociona mucho, mucho”, manifestó, con los sentimientos a flor de piel, Eida Díaz Padrón, creadora y líder de las Mariposas de Cienfuegos.
Cuenta la coordinadora de este esperanzador grupo de mujeres operadas de cáncer de mama que ella fue una de esas pacientes con un carcinoma grado 3, con metástasis de ganglio, y a quien entonces se le “unió la tierra y el cielo” a tal punto de resultarle imposible de creer que a estas alturas podría estar viva aún, pero…
“Al año de mi intervención quirúrgica fui a La Habana en busca de una segunda opinión, rememora. En esta misma ocasión visité el proyecto Alas por la Vida y conocí a algunas personas vinculadas al mismo en el Hospital Piti Fajardo. Ellos me aconsejaron que por la misma condición mía de ser enfermera intensivista podía crear un grupo en mi provincia de origen. Y con ese ánimo, junto a mi cuñada y otras seis mujeres que conocíamos del barrio fundamos las Mariposas de Cienfuegos, un 19 de octubre hace cuatro años”.

Sin lugar a dudas, una de las más activa y entusiasta integrantes del grupo es Heriberta López Chávez. “Recién convaleciente de la operación, recuerda, y aplastada por aquella nueva circunstancia para mí, en medio de esa situación tan difícil y pensando que había llegado el fin, me hablaron del Proyecto y una vez terminado el tratamiento me incorporé a esta familia, porque así las considero. Desde entonces ha sido una ayuda extrema en superar el trauma que deja una enfermedad como esa”.
Reconoce Bertica, como la llaman sus compañeras, que jamás imaginó encontrarse con algo tan maravilloso y que sirviera tanto a las operadas de cáncer de mama hasta alcanzar la reahabilitación total. “Para decirle, yo no pienso ya en el padecimiento y así sucede con las otras. Cuando nos reunimos como hermanas hablamos de todo, menos de que nos falta un pedacito de nuestro cuerpo”, afirma.
Otro tanto aprecia la otrora profesora de Español y Literatura, Lourdes de la Caridad León Vilariño, y para ejemplificarlo como mejor sabe hacerlo, lo expresa con el fragmento de una poesía, referida al género humano en general:
Un hombre es un hombre en cualquier parte del universo/ si todavía respira/ No importa que le hayan quitado las piernas/ para que no camine/ No importa que le hayan quitado los brazos/ para que no trabaje/ No importa que le hayan quitado el corazón/ para que no cante/ ¡Y si todavía respira/ debe inventarse unas piernas/ unos brazos/ y un corazón/ para luchar por el mundo/… y nosotras las Mariposas preferimos sustituir el último verso y en su lugar exclamar, ¡para luchar por la vida!”.
Precisamente, para calificar en pocas palabras lo que significa para ella el grupo, Lourdes menciona los términos claves de“vida, amor y hermandad”, en tanto también lo define como “un espacio mágico, espiritual y humano, que llegó a nuestra existencia como sobrevivientes para gozar de la alegría de estar vivas”. subrayó.
De aquel pequeño grupito primigenio de siete mujeres, hoy cuenta con una membresía de 745 operadas de cáncer de mama en toda la provincia . “Al cabo de cuatro años ya podemos hablar del proyecto Mariposas de Cienfuegos”, comenta Eida.
“En todo este tiempo —explica— hemos recibido tres donaciones procedentes de Holanda e Italia. Del primer país, gracias a Line y Piter del Proyecto Prótesis de mama y de Amigos Cuba-Italia, con medicamentos y artículos médicos.

En cuanto a las perspectivas, propósitos y objetivos, la coordinadora aclara que desde el primer momento estuvieron bien claros en que la dirección debía enfocarse en constituir un grupo de apoyo, con recursos propios y la participación de todas, encargado de recuperar la salud física, mental y médica.
“La experiencia me demostró, recalca, que si hubiera tenido esta oportunidad en su momento, no hubiera pasado tanto miedo y mi proceso habría sido mucho mejor. Para lograr todo esto han sido muchas las motivaciones y pienso que en primer lugar debemos darle gracias a Dios por este milagro de vivir y sobrevivir, además del agradecimiento a los médicos y el motivo que tenemos nosotras mismas y hacerlo, además, por la familia”.
El tiempo lo disfrutan con variadas actividades, tanto festivas como de intercambios de experiencias. Por su lado han logrado alianzas muy provechosas con la Cátedra del Adulto Mayor de la Universidad de Cienfuegos, con la presencia en sus aulas, así como con el Proyecto Fénix, a favor de la diversidad sexual; además del acompañamiento de algunas organizaciones, entre ellas la Federación de Mujeres Cubanas y más recientemente la Unión de Jóvenes Comunistas, cuyos dirigentes provinciales les han proporcionado parte de su casa de cuadros, hoy en construcción, devenida desde ahora la sede del Proyecto.
Entre las gratas nuevas, Eida adelantó que existe la posibilidad de participar, con una representación, en un evento de Las Catrinas y Catrines de Zelaya, en México, tras la invitación de la socióloga azteca Angélica Fuentes Velázquez, al frente de un movimiento feminista en ese hermano país.
Para el doctor Cristobal Gastón Avilés, especialista en Cirugía General y Mastólogo, la conformación de Mariposas ha sido una loable iniciativa comoquiera que se logra la integración de todas las mujeres operadas de cáncer, las que actúan como una gran familia, porque además de ellas están incluidos cirujanos, oncólogos, enfermeras… en fin, todo el equipo multidisciplinario que tiene que ver con el seguimiento de esas pacientes.
“A mi juicio, reflexiona, lo más interesantes y aleccionador del Proyecto es el apoyo entre ellas, desde el punto de vista psicológico. Debemos considerar que cada una tiene sus vivencias por contar, las que de una forma u otra intercambian, mientras socializan criterios y opiniones, y en ese interrelación siempre aflora lo mejor y más positivo a la hora de enfrentar la enfermedad. Y al final todas están muy felices, que es lo que necesitamos para darle VIDA, así con mayúscula”.

Nadie mejor que Marina Selín Garín para exponer su experiencia personal. Como una mariposa más también sintió en carne propia la incertidumbre y el desasociego cuando conoció la aciaga noticia. Empero, a esa situación como paciente tuvo que incorporar, ineduliblemente, su capacidad y conocimientos profesionales como psicóloga de Salud Mental que es hace ya 37 años.
“Este grupo ha sido una maravilla, confiesa, porque no solo ha servido para aceptar un diagnóstico, si no que a la vez se ha convertido en el espacio ideal para escuchar, comprender y acompañar a las Mariposas. No podemos olvidar que existen muchos mitos sobre el cáncer y sobre todo el de mama, por lo que es importante enseñarles a las mujeres cómo llevar este proceso de la forma más sana, al tiempo de concientizar los cambios en los estilos de vida”.
Según Marina no basta con enfrentarse, ser valiente y guerrera, toda vez que cada historia es muy particular, y ello necesita mucha terapia (desde la optica psicológica que presupone), como también el acompañamiento familiar y por supuesto, el profesional.
“Para mí una cosa fue ver este problema de salud desde fuera, de manera contemplativa y otra el de estar dentro…, se vive y comprende más. Entonces a la hora de escuchar, de saber y de acompañar, que es el quid de todos los psicólogos, resulta fundamental estar involucrada directamente en esa situación, porque lo entiendes mucho mejor, lo ves mucho mejor, y te permite cooperar de todas las maneras posibles, mientras te ayudas a ti misma. Es fundamental el aprendizaje, creces y contribuyes al crecimiento de las otras mujeres en igual estado”, asegura.
La principal divisas que Eida Díaz ha inculcado al resto de las Mariposas ha sido, en síntesis, sentirse feliz, pasar bien el día a día, disfrutar la vida y reir, reir, porque la “risaterapia”, como ella la llama, hay que practicarla diariamente por cualquier motivo.
Y como vista hace fe, fuimos testigos de la materialización de esos horizontes de optimismo y alegría, precisamente cuando las Mariposas de Cienfuegos batieron sus alas multicolores al aire y, sin excepción, disfrutaron todas de su propia fiesta, con baileterapia incluida, por el cuarto cumpleaños de constituido el grupo, ah y lo hicieron en el patio de su sede.


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