Tribulaciones de un caserón (+Fotos)
“Según me contaba mi abuela, cuando sus dueños estaban aquí, que no era siempre, esto se convertía en una fiesta. La gente de todo el batey venía a esperarlos y se paraban frente a la casona a escuchar música y verlos de lejos”, comentaba a este reportero L. Negrín, una señora de la localidad que, amablemente, aceptó acompañarlo por el recinto. A pesar del desgaste, evidente por todos lados, cualquiera que la visite hoy día percibe retazos de la opulencia de aquellos jardines que engalanaron desde 1910 en adelante, a la casa-vivienda del central azucarero Andreíta, rebautizado luego de 1960 como Mal Tiempo.
Leer más
