Padres de la Termoeléctrica de Cienfuegos: Herminio Cepero Gálvez
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Con sano orgullo lo afirma: “soy padre de cuatro niñas y abuelo de cinco nietos, tres hembras y dos varones”. No esconde la felicidad que eso le produce porque, en su desempeño como director de la unidad empresarial de base de seguridad y protección de la Empresa Termoeléctrica Cienfuegos, Herminio de Jesús Cepero Gálvez, siempre los tiene presentes.
“Realmente dedico mucho tiempo a mi trabajo en la termoeléctrica; casi empato un día con otro; pero siempre busco “mi tiempito” para comunicarme con ellas y diariamente estar al tanto.
“Ser padre es lo más grande del mundo. Fui papá y mamá de mis dos primeras hijas y no las dejé abandonadas nunca; todo lo contrario, yo me quito lo mío para dárselos a ellas. Vivo orgulloso de mis cuatro hijas y mis cinco nietos”, sentencia.
Y ese orgullo no es abstracto porque, por ejemplo, su hija Arianna que acaba de graduarse como licenciada en Educación Artística, dedicó su tesis a su papá quien le enseñó que rendirse no es una opción.
¿Cómo ha inculcado esa certeza en sus descendientes?, quiero saber.
“Las amo con la vida, pero siempre les he inculcado las convicciones y los principios de no rendirse, ni claudicar jamás; no solo en su vida personal sino también en el trabajo, en la fidelidad a la Patria. Eso se lo he inculcado desde pequeñas, porque yo procedo de una familia pobre y gracias a la Revolución mis hermanos y yo pudimos estudiar y hacernos universitarios y mis cuatro hijas han estudiado, tres de ellas son universitarias también”.
En un enclave económico como la Empresa Termoeléctrica Cienfuegos, la seguridad y protección tiene un papel esencial: este frente de labor no escapa a la complejidad de los tiempos y demanda muchísima atención. Cepero, como todos le llaman, lo sabe bien y por eso, teniendo su familia como respaldo asume también -cada día- la responsabilidad de proteger al núcleo extendido que es la “Termo” cienfueguera.
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