Hay que venir al mundo a saciarse de todo

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El pasado fin de semana se celebró el Día Mundial de la Poesía coincidiendo simbólicamente con el inicio oficial de la primavera en el hemisferio norte. Algunos de los que acá vivimos decidimos hacerlo -como decía Excilia Saldaña en uno de sus epigramas-, con una “fiesta del vuelo”, respirando el aire poético de esta temporada con Lo breve (2019), de Yunier Mena Benavides (Sancti Spíritus, 1993), lanzado por Ediciones Sed de Belleza y que luego de su presentación y promoción en La Habana durante la XXVIII Feria Internacional del Libro, el poemario continúa apareciendo en la red de librerías del país a un precio muy asequible.

En la página 40 hallarán los lectores el texto que da título al libro, y en efecto, es el que muestra en menor o mayor grado lo que Benavides quiere expresarnos en el resto de sus 44 creaciones: en el centro de todo está la vida y está el hombre; el ser humano, pero en menos de lo que dicta un chasquido de dedos, el tiempo inexorable llega para arrebatársela (con lo mucho o lo poco), sin que a veces se haya podido aprovechar cada uno de sus instantes.

El joven poeta de esa manera se auxilia de uno de los grandes temas que han obsesionado a los literatos a lo largo de la historia, para darle forma a la obra en su totalidad. El otro asunto que lo acompaña es la muerte, que le pone cotas aquí al primero, como se percibe, por ejemplo, en la composición “La hora inquebrantable”, una de las más notables en el libro, por el tono imperativo y casi cortante que adquiere el sujeto lírico. Muy bien afiliados a esa línea están asimismo “Mal tiempo”, “El reino oscuro” y “Vía peligrosa”, donde se aprecia otro rasgo clave en el poemario, cierto pesimismo, incertidumbres; ese “no-sé-qué podría pasar” que martilla silenciosamente la mente de los hombres.

Vinculado a este ultimo elemento, el rapsoda espirituano explora otros tópicos como la identidad, los dilemas (del pasado y el presente) de la raza, la meditación sobre el lugar que ocupa el poeta y la poesía en el mundo, además de la relevancia y los sacrificios de la familia, otro elemento que Mena Benavides sabe ubicar muy bien en la mayoría de sus versos, como destaca en “La suerte” donde

El hombre
Cansado
Coloca
Su libertad en la balanza.

Pero a pesar de la constancia aquí de lo aparentemente efímero y la pesadumbre, Hay que venir al mundo a saciarse de todo, como invita reiteradamente en los versos de “Los días, cada día”, escoltado por un exergo de Roberto Manzano Díaz, quien, por cierto, elogió la labor de este y otros jóvenes escritores antologados en La estrella en germen (2017) por el villaclareño Sergio G. Zamora:

(…) En estas páginas germina el universo porque la fuerza y sabiduría de sus palabras es notable, igual que la calidad artística y humana de sus textos”.

Además de estar incluido en La estrella, otras obras de Yunier Mena han sido publicadas en las revistas Umbral, Zona crítica, La gaveta, Periódico de poesía, La raíz invertida, Amnios y a su vez en las antologías extranjeras Corazón central (Ecuador) y Prosapia del árbol misterioso, de México. Ostenta asimismo una Mención en el Premio David 2015 de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) por su libro Todos los predios, más La espiga en el delta, aún inéditos.

 

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Delvis Toledo De la Cruz

Licenciado en Letras por la Facultad de Humanidades de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas en 2016.

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