La Corte Suprema ratifica la ofensiva sobre el patrimonio de Cristina Kirchner
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En una acción de persecución política la Corte Suprema de Justicia, que integra el llamado Partido Judicial aliada al gobierno del ultraderechista del presidente Javier Milei, dispuso decomisar fondos por un monto equivalente a unos 394 mil dólares a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros imputados en un juicio por supuestos sobornos, que nunca se probaron, en una licitación de la obra pública de vialidad en la provincia de Santa Cruz, en el extremo sur de Argentina.
La mayor cantidad de ese dinero fue heredada de su padre por el expresidente Néstor Kirchner, quien murió el 10 de octubre de 2010, y pertenece a su viuda Cristina Fernández —en prisión domiciliaria e inhabilitada de por vida— y a sus hijos Máximo y Florencia Kirchner, ambos perseguidos por la justicia aquí.
Esta causa fue montada junto a más de una docena de otras similares, contra la exmandataria por el juez Claudio Bonadío, ya fallecido, y el fiscal Carlos Stornelli, condenado a prisión por la falsificación de pruebas en el montaje del llamado lawfare (judicialización de la política) contra Fernández de Kirchner, que comenzó en el gobierno del expresidente Mauricio Macri (2015-2019) —hoy el mayor aliado de Milei— quien fue clave con la embajada de Estados Unidos para remodelar la justicia y convertirla en Partido Judicial.
Su alianza es tan fuerte que oculta todos los casos de corrupción de Milei, y desconoce las demandas presentadas contra él por importantes instituciones y organismos, y permite, por ejemplo, continuar la llamada “causa de los cuadernos”, que comenzó con declaraciones de empresarios supuestamente arrepentidos, quienes ante la reapertura de ese juicio denunciaron que fueron obligados a inculpar a la exmandataria; otros funcionarios, en 2018, acusaron al fiscal Stornelli, que intervenía para acosarlos apoyado por la misma prensa que hoy es adicta a Milei.
La Corte emitió su fallo a pocos días de que el procurador interino, Eduardo Ezequiel Casal, ordenó congelar el pago de la pensión como a Fernández de Kirchner en su calidad de viuda del expresidente Néstor Kirchner. Analistas estiman que estas acciones serían una “venganza” del mandatario, por el alejamiento del jefe de gabinete y exvocero de Prensa de La Libertad Avanza, Manuel Adorni, quien renunció ante la presión de propios y ajenos, por actos de corrupción, que incluso provocaron la caída de la imagen a mínimos niveles del gobierno.
Milei y su hermana Karina, secretaria de la presidencia, lo siguen reivindicando, y esto causa la sospecha de un pacto mafioso, ante los juicios que esperan a Milei por la mega estafa $Libra, ya que personajes muy cercanos a él están comprometidos por recibir millones de dólares.
Esto sucede en uno de los momentos más graves que atraviesa el país, cuando la economía está en una severa crisis, el país se endeuda cada vez más y las denuncias por la entrega de soberanía, con la evidente corrupción en un Congreso, que salvo la oposición verdadera que se transforma en minoría, por los votos “comprados” a los gobernadores de varias provincias, incluyendo peronistas, que un gran sector del Partido Justicialista pide sean expulsados.
Con una situación social insostenible ya, el gobierno anunció nuevos aumentos en tarifas, alimentos y otros que millones de argentinos no pueden pagar, y ordenó terminar con los subsidios del gas, en las provincias donde el frío es más intenso en medio de olas polares que afectan a todo el país en el invierno más fuerte que se recuerde.
Protestas reprimidas a diario y muertes por frío más altas que se hayan registrado violentan la situación, mientras Milei sigue decretando medidas, que convierten a Argentina en una colonia de Estados Unidos e Israel, como se denuncia a diario aquí, “sin necesidad de intervención armada, ya que también militarmente estamos ocupados”.
(Tomado de La Jornada)
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