Vallenato y fusión en un puente de música latinoamericana

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Eventos como Un Puente hacia La Habana crea nichos con posibilidades creativas para la música cubana./Foto: UCLV

El acordeón típico del vallenato reubica, por aproximadamente dos horas, a la Colombia autóctona de Daniel Baute en el Teatro Tomás Terry de Cienfuegos. Hacía su debut en el coliseo perlasureño, ante un público que se dejó llevar por el ritmo de la caja y la guacharaca e integrar así dos países, dos culturas, dos naciones, “unidas por el mar y por Latinoamérica, fusionadas en este maravilloso concierto”, confesó a la prensa el cantautor visiblemente emocionado por la acogida del público aquí.

Los acordes de presentación ocurrieron a través de composiciones antológicas de su coterráneo Carlos Vives, como para poner en contexto musical a los presentes, y poco a poco conducirlos hasta sus obras El Genial, Alma Gemela y Mal de Amores, canciones identificadas por Baute como vallenato fusión, “porque son más tropicales, más caribeñas, con mezcla de pop y un poquito de rock”.

Invitado a Cuba como parte de la sexta edición de Un Puente hacia La Habana, el cantautor manifestó que: “lo vivido aquí es parte de una fusión cultural y del intercambio musical, pues desde que llegamos a Cuba hemos logrado una conexión increíble con el grupo Karamba y Jorgito, su director.

“Qué linda Cienfuegos, esta experiencia no tiene precio, admiro la música cubana y estoy muy feliz porque la recepción de la gente ha sido impresionante, genial, en todos los espacios en los cuales nos presentamos”, hablan por él sus manos, sus ojos, su franca sonrisa.

Luego del debut mundial de Mal de Amores, en La Habana, este 12 de mayo, Cienfuegos tuvo el privilegio de convertirse en la segunda ciudad donde daba continuidad a la presentación internacional del sencillo, plaza en la cual explicó cómo su música tiene origen en la Colombia costeña porque “el vallenato viene del Cesar, y utiliza instrumentos como la caja, la guacharaca, y es cantada por trovadores cuyas historias de pueblo cuentan las noticias, y junto al acordeón redondean la canción. Lo que yo cultivo es el propio vallenato con un poco de fusión”, aseguró.

De ahí la apuesta de Jorgito Karamba en el mercado latinoamericano, lo cual lo acercan a conocer a jóvenes tan talentosos como al colombiano Daniel Baute. “Esta comunión nos llevará el próximo 25 de junio a Colombia y será un segundo aire de Un Puente…, versión que contará, además, con la participación del cantautor Frank Delgado”.

Cienfuegos, con el “Terry” (insigne entre los del sistema de teatros del país), constituye una plaza significativa para el desarrollo artístico de Karamba, junto a La Habana y Zaragoza (España), por las posibilidades de despegue, en tanto su trayectoria musical ha logrado madurez, también, a partir de su relación con el público aquí.

“Lo bueno del ‘puente’ es que siempre tiene a la música como pretexto para unirnos. Estamos super felices, continúa Jorgito, porque más allá de la ‘albañilería’ nuestra, eventos como este crean nichos con posibilidades creativas para la música cubana”.

Y cual premonición, el parque Martí nos devolvía una alharaca inusual donde un grupo de músicos compartía la Matilde Lina, de Lino Díaz, con acordeón, caja y guacharaca. Minutos antes, el propio Baute nos la había regalado a capella, heredero del talento y la poesía, la magia y la lírica de su Colombia natal.

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