Tres jóvenes…, tres historias…, el mismo ejemplo
lun. Jun 24th, 2019

Tres jóvenes…, tres historias…, el mismo ejemplo

Al primer teniente Neorbes Zayas Romero, oficial de Trámites del Ministerio del Interior en Cienfuegos, intentaron sobornarlo para que firmara los documentos de cuatro exámenes prácticos de licencia de conducción. Foto: Mariam

Al primer teniente Neorbes Zayas Romero, oficial de Trámites del Ministerio del Interior en Cienfuegos, intentaron sobornarlo para que firmara los documentos de cuatro exámenes prácticos de licencia de conducción. Foto: Mariam

Con signos de ebriedad y notablemente molesto por la negativa que acababa de recibir, el hombre tiró con furia en el cercado de la vivienda el pequeño paquete, donde también dejó los dos porrones con casi cuarenta litros de gasolina. Su jugada había fallado, y aún confundido por el resultado debió marcharse.

También contrariado, pero firme en su decisión, se encontraba el primer teniente Neorbes Zayas Romero, oficial de Trámites del Ministerio del Interior en Cienfuegos, a quien el ciudadano acababa de proponerle 6 mil pesos y el combustible a cambio de que firmara los papeles de cuatro exámenes prácticos para adquirir la licencia de conducción.

“Nos conocíamos porque él era el tramitador de un organismo y por eso frecuentaba la unidad donde trabajo. Un día me dijo que necesitaba que lo ayudara con el práctico del hijo y le contesté que yo estaba todos los miércoles en Rodas.

“Al día siguiente, tarde en la noche, se apareció en mi casa con el propósito de que le revisara unos trámites. Igual le expliqué que eso yo lo hacía en la unidad. Entonces manifestó que quería ayudarme por mis problemas de salud y ante mi rechazo lo tiró todo allí y se marchó molesto”.

A pesar de sus 31 años y un aparente buen estado de salud, este joven posee una delicada enfermedad que se trata en un hospital de la capital cubana, hacia donde viaja cada dos meses. Quien pretendió sobornarlo encontró en ello una supuesta vulnerabilidad en el carácter del combatiente. Sin embargo,  tropezó con principios mucho más sólidos.

“Enseguida llamé a mis superiores. Me respondieron que me tranquilizara, que al día siguiente lo aclararíamos todo. Yo no podía dormir pensando en lo que me había ocurrido, porque me molesta mucho la gente que piensa que por un regalo, dinero o una merienda uno tiene que ceder. Sé que hay quien comenta que tengo mal carácter, y en realidad no es eso. Solo me gusta hacer mi trabajo como es y cumplir lo establecido. Y para ayudar a alguien, prefiero hacerlo desinteresadamente. Esa es la educación que recibí, especialmente de mi madre. Ella no entiende con nada de eso”.

Por las labores que realizan, estrechamente vinculadas a la preservación del orden, la legalidad y en consecuencia el enfrentamiento a toda manifestación delictiva, en ocasiones los miembros del Minint resultan objeto de actos semejantes. Mas este accionar tipifica un delito, reconocido en el Código Penal como Cohecho, para cuyos autores se contemplan sanciones privativas de libertad.

Situaciones similares también vivieron hace poco los tenientes

y Adrián Fernández Álvarez, de 25 y 24 años, respectivamente, quienes a pesar de su juventud y poca experiencia propinaron sendas lecciones a sus pretendidos corruptores.

6 mil pesos y todo queda aquí…

Cuando escuché la deshonesta propuesta enseguida pensé en mis padres…, ellos se han sacrificado mucho educándome, para que yo me eche a perder de esa manera, dijo el teniente Oscar Rodríguez González. /Foto: Mariam
Cuando escuché la deshonesta propuesta enseguida pensé en mis padres…, ellos se han sacrificado mucho educándome, para que yo me eche a perder de esa manera, dijo el teniente Oscar Rodríguez González. /Foto: Mariam

El teniente Oscar es oficial operativo de la Policía Técnica de Investigaciones, en el municipio de Abreus y como parte de su trabajo participó en un registro en la vivienda de un ciudadano que se dedicaba a comprar grandes volúmenes de cemento para luego almacenarlo y revenderlo en Girón.

Luego de ocupársele 95 sacos de este demandado producto, el ciudadano fue trasladado a la Unidad Municipal de la Policía. Allí, mientras le interrogaba, el joven oficial escuchó las palabras que lo sorprendieron.

“Dijo que aquello no tenía que estar pasando, pues si yo quería él me daba 6 mil pesos y todo quedaba allí. Cuando lo escuché me alteré un poco, le pregunté qué se creía que yo era y enseguida pensé en mis padres.

“Ellos se han sacrificado mucho educándome, para que yo me eche a perder de esa manera. El dinero entra hoy y mañana se va. Por eso y por la educación que recibí digo que nunca estaré involucrado en un hecho así. Es mi prestigio, mi moral como oficial del Minint…”.

Dinero por falsificar una inscripción de embarcación

Principios similares a los de sus compañeros permitieron que el teniente Adrián, inspector de la Capitanía del Puerto de Cienfuegos, perteneciente al Destacamento Centro Sur de las Tropas Guardafronteras (TGF), rechazara una suma de 200 dólares a cambio de falsificar un documento.

Teniente Adrián Fernández Álvarez, graduado en la Academia Naval Granma en la especialidad de Mando Táctico Terrestre en la protección de la frontera marítima. /Foto: Mariam
Teniente Adrián Fernández Álvarez, graduado en la Academia Naval Granma en la especialidad de Mando Táctico Terrestre en la protección de la frontera marítima. /Foto: Mariam

Este joven, graduado en la Academia Naval Granma en la especialidad de Mando Táctico Terrestre en la protección de la frontera marítima, desempeña un papel de gran responsabilidad en cuanto a los trámites relacionados con todo tipo de embarcaciones, desde las solicitudes para reparar y cambiar el motor, hasta hacer cumplir el Decreto Ley 194, que regula la tenencia y operación de embarcaciones dentro del territorio nacional.

“Me encontraba de oficial de guardia superior en la unidad cuando un ciudadano me ofreció 200 dólares para que le inscribiera un barco en el Registro de embarcaciones. Ahí mismo lo enfrenté, como revolucionario que soy. Le expliqué que en este momento no se están inscribiendo embarcaciones y que con su conducta estaba incurriendo en un delito de Cohecho.

“Esos son los principios que me han inculcado tanto en las TGF como en mi hogar: que la conducta debe ser intachable y recta. Y aunque se viva en las circunstancias más humildes, el carácter siempre va a ser lo más importante”.

Tres historias donde la honestidad venció la corrupción; los principios al facilismo y la traición. Tres jóvenes reales, verdaderos. Ni héroes ni excepcionales. Tres ejemplos al alcance de la mano. Tres, que no van solos.

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