Promesa que nunca fue deuda

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Un inusual ajetreo se apoderó de las calles de la cabecera provincial este último miércoles. Y es que los cienfuegueros abrieron los ojos al día noveno de marzo con una grata nueva que fue cobrando fuerza en el barrio y se tornó en tamaña sorpresa. Lo prometido por Fidel apenas unas horas antes ya era un hecho.

Estaban frescas aún las palabras que le dirigiera el líder de la Revolución a las mujeres, ocasión en que anunciara la venta de diversos medios domésticos para contribuir al ahorro en la cocina cubana, y ya los sureños contemplaban la promesa convertida en realidad, pues desde bien temprano varias bodegas ofertaban las ollas arroceras eléctricas Liya, que en número de 49 mil tendrán como destino cada uno de los hogares del municipio cabecera de esta hermosa ciudad.

Además de las referidas “arroceras”, las cubanas, heroínas diarias de nuestras familias, también podrán disfrutar de ollas de presión y hasta de fogones eléctricos. Todo ello está concebido como parte de un plan de ahorro que permitirá disminuir considerablemente el consumo de queroseno, a la vez que facilita sobremanera las labores hogareñas, pues ahora las cienfuegueras agilizarán su tarea gracias a la “Liya”, capaz de cocinar el arroz en pocos minutos. Por otra parte, cualquier horario del día será propicio para adelantar el trajín culinario del fin de la jornada.

 

“ÉL CUMPLE TODO LO QUE PROMETE”

Un equipo del 5 de Septiembre digital acudió al Centro Histórico de la ciudad con el objetivo de palpar in situ la reacción de la población. En la bodega “El Nuevo Refino”, Esperanza Hernández, su administradora, detuvo el quehacer sólo unos minutos para explicarnos que en su unidad se recibieron 418 ollas. “Nosotros mismos fuimos al almacén a comprobar la calidad de la mercancía y la trajimos enseguida. Desde bien temprano estamos abiertos para brindar este necesario servicio. Sí, estamos muy satisfechos porque vemos al pueblo muy contento. Pudiera contarte miles de frases de elogio y alegría que hemos escuchado hoy. Puedo asegurarte, que aunque significa un trabajo arduo, no descansaremos hasta vender la última”.

Es el mismo criterio de Reiniel Rodríguez, quien se desempeña al frente de “El Porvenir”. “Aquí ya se ha vendido un 70 por ciento de las 203 ollas. La gente se muestra agradecida y se ve la gran aceptación ante la feliz decisión de nuestro Comandante y del Estado cubano. Fue una enorme sorpresa para ellos y también para el colectivo de trabajadores, que no piensan en horas de descanso. Nuestra tarea fundamental es complacer al pueblo, y eso haremos”.

Sin dudas Nélida Rosa Jiménez nos sorprendió, pues esta señora, jubilada, desbordaba entusiasmo por todos sus poros. Incluso nos invitó a comer del primer arroz. “Imagínate. Tú sabes que Fidel… ¡por favor!… como ese no hay dos. Siempre buscando el bienestar, el ahorro y la comodidad de los suyos. No pensé que esto sucediera tan rápido, pero sí confié en sus palabras, porque él cumple todo lo que promete. Por eso ya estoy esperando por mi fogoncito”. Por su parte, Rubén Cabrera no mostró asombro, ya que “estoy acostumbrado a la visión del Comandante en Jefe. Incluso, con esta decisión tenemos esperanza en una mejoría del servicio eléctrico. Aunque en honor a la verdad, con olla o sin ella, seguiremos defendiendo nuestra obra social”.

Antes de conversar con Rubén, observamos cómo el hombre, interrogado por una pareja de turistas, explicaba los pormenores de la nueva distribución. “Es por núcleo familiar -les informaba en aceptable inglés- y las recibimos a un precio muy módico, pues en las tiendas recaudadoras de divisas su valor es cinco o seis veces mayor”. Ante las inquietudes de los visitantes, también les hizo saber que sólo horas antes el líder de la Revolución había anunciado la buena nueva. “Ese sí es un representante digno del pueblo”, expresó.

En la propia cuadra, Inocencia Molina y Eduardo Mendoza ya casi culminaban la cocción del grano. “Nos cayó del cielo, bueno, de la Revolución” -aclaró ella. “Aquí no había y de verdad que es un batazo” -agregó él. Ambos coincidieron en que la distribución ha generado una verdadera movilización, pues el pueblo ha acudido desde temprano a las bodegas. “Es un sistema muy preocupado por beneficiar a la gente en general, algo sumamente justo”.

 

UNA OLLA PARA CADA HOGAR

Debido a la rapidez con que se ha ejecutado esta distribución (ya el miércoles cerca de 32 000 ollas se encontraban en el territorio), es lógico que todavía algunos cabos anduvieran algo sueltos. Por ello acudimos a una reunión presidida por Mercedes López Acea, primera secretaria del Partido en la provincia. Allí conocimos que los equipos cuentan con tres meses de garantía y que este documento, así como la propiedad, serán entregados a los clientes en breve tiempo.

Según lo orientado, las ollas son vendidas al jefe de núcleo, quien debe presentar su carné de identidad y la libreta de abastecimiento, además de los 150 pesos del importe. Salieron a relucir casos excepcionales en que dicha persona cumple misiones en el exterior u otra provincia, se encuentra recluido en centros penitenciarios u hospitalizado, entre otras variantes. Quedó claro que tanto el bodeguero como los diferentes factores de la cuadra conocen a plenitud a los clientes de la unidad, por lo que sabrán determinar qué otro miembro del hogar ejecutará la compra.

Lo verdaderamente esencial es que cada cocina cienfueguera tiene garantizado su equipo, al margen de algún contratiempo (entre los que se encuentra el tema de facilidad de pago para ciertos casos sociales) que se resolverá en la medida que avancen los días. Es digno destacar que el Estado cubano subsidió el 50 por ciento del precio de las ollas arroceras.

En el momento de efectuarse la reunión (tarde del miércoles) ya se encontraban “selladas” las zonas de Pastorita, O’Bourke, Pueblo Griffo, San Lázaro, Calzada, Centro Histórico, Reina y una parte de Buenavista y Tulipán; mientras se distribuía desde la calle Cristina hasta La Juanita, Punta Gorda y Caunao. Hoy ya debe haber culminado, incluso, con los asentamientos rurales del territorio.

 

HONOR A QUIEN HONOR MERECE

Se dice fácil, pero revisar, trasladar, distribuir y comercializar 49 000 ollas en tan poco tiempo sólo ha podido lograrse gracias al esfuerzo titánico de los trabajadores de Comercio, quienes han recibido la ayuda solidaria de un gran grupo de organismos. Por ello, es justo reconocer la labor de la Empresa de Transporte para el Comercio, Base de Camiones, EMBERE, CIMEX, PLASTIMEC, Almacenes Universales, EMSUNA, EQUITAL, Glucosa, MINTUR, MICALUM, Izaje, Lácteo, Cárnico y CUBALSE, entidades todas que hicieron posible el traslado de la preciada carga hasta la Perla del Sur.

De manera especial habrá que agradecer la entrega y disposición de los hombres y mujeres del organismo protagonista en este hecho. Desde sus choferes y mecánicos hasta dependientes y administrativos, pasando por leales dirigentes para los cuales el sueño pasó a ser una utopía durante varias jornadas. Todo se ha dispuesto para que la distribución transcurra rápida y eficaz. Las bodegas están abiertas en dependencia de la demanda existente, para que la población cuente con tiempo suficiente para realizar su adquisición. La máxima es que no quede una olla en las unidades en el menor lapso posible. Ya los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas(FMC) y el resto de los factores del barrio se solidarizan con los obreros de Comercio y apoyan en la protección de los bienes del pueblo mediante el reforzamiento de la Guardia Cederista, y hasta a través de un buchito de café, válido para resarcir horas de labor e insomnio por el bien de sus semejantes. En resumidas cuentas, las ollas son de todos, y para todos.

 

PRECAUCIONES CON LA OLLA

1.- Conecte el cable de la olla siempre en un tomacorriente de pared de 110 voltios. Esté seguro de conectar el cable de alimentación a la olla antes de enchufarlo al toma. No mantenga el cable en el toma cuando no está usando el equipo.

2.- El uso de accesorios adicionales a los suministrados (vaso medidor y cuchara plástica) no se recomienda, ya que puede causar daños a la olla.

3.- No permita que el cordón eléctrico toque las superficies calientes y colóquelo de forma tal que no se doble sobre el borde de un mostrador, mesa o el lugar donde se coloque para utilizarla.

4.- No poner en lugares húmedos, cercanos al fuego o al calor.

5.- No cubrir con paños durante el funcionamiento para evitar quemaduras.

6.- Deje libre el orificio de escape de vapor que se encuentra en la tapa de la olla, mientras se encuentre en ejecución.

7.- Cuide que la olla interior de aluminio no reciba golpes.

8.- No utilizar para calentar o cocinar en su fogón ya que el aluminio puede deformarse.

9.- No colocar como olla interior otro recipiente que no sea el que trae el equipo.

10.- No poner a funcionar al aire libre.

11.- Mantener alejada del alcance de los niños.

12.- Ante cualquier problema no la use; llévela a un Centro de Servicio Autorizado para realizar los exámenes y reparaciones correspondientes.

13.- No enjuague el arroz en la olla interior y siempre que pueda utilícela a su máxima capacidad.

14.- Limpie cualquier salpicadura y asegure que el exterior de la olla interior esté completamente seco.

15.- Al fregar, utilice agua tibia y jabonosa, ayudado por una esponja o tela, nunca estropajos.

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