María Teresa Vera: Veinte años y mil razones para recordarla (+Video)

Qué te importa que te ame / si tú no me quieres ya…Sin importar la edad, diría que casi todos en Cuba conocen esta pieza musical. Escuchada una y otra vez, tarareada por miles, versionada por numerosos cantantes dentro y fuera de la Isla, la obraVeinte años figura entre los clásicos de la cancionística cubana de todos los tiempos y fue, según los expertos, la que consagró la fama de su autora: María Teresa Vera.

Contada entre las escasas mujeres cantautoras de su época, la reconocida intérprete nació el 6 de febrero de 1895 en Gunanajay, que entonces pertenecía a la provincia de Pinar del Río. Nieta de esclavos e hija de un militar español radicado en la Mayor de las Antillas al finalizar la guerra de independencia, la joven María Teresa se dio a conocer en los ambientes bohemios y trovadorescos. En ese contexto conoció al insigne Manuel Corona, quien la instó a aprender a tocar guitarra.

La tenaz muchacha hizo caso de los consejos del trovador e inició los primeros estudios del instrumento con el tabaquero y maestro José Díaz, si bien continuó después con el propio Corona, quien perfeccionó sus conocimientos y la introdujo en el arte de la composición, al decir de algunos, su mejor lección.

Con solo 16 años, María Teresa se presentó a dúo con Rafael Zequeira en el teatro Politeama Grande, de la Manzana de Gómez. Cuanto aconteció allí, aquel 18 de mayo de 1911, selló con broche de oro su debut artístico, pues fue tal la aceptación del público al interpretar la canción Mercedes que hubo de repetirla seis veces. Lo comprendió entonces: no había para ella otro camino que vivir para la música.

María Teresa Vera Veinte años

Acompañada por Zequeira, María Teresa viajó en varias ocasiones a los Estados Unidos. El dúo muy pronto abrazó la popularidad dentro y fuera de Cuba, gracias al excelente acoplamiento de sus voces y a la hondura con que asumieron su misión artística, declararía en cierta ocasión la cantante.

CONSOLIDACIÓN DE UNA CARRERA

En 1922, María Teresa regresó a La Habana en compañía de Manuel Corona, donde fue contratada por la casa discográfica RCA Víctor. Junto a Corona y Zequeira, grabó 149 obras a lo largo de una década, hasta el fallecimiento de este último en 1924. En ese período grabó también cuatro obras con Higinio Rodríguez, con el cual continuó por varios años.

Tras la muerte de Zequeira, actuó sola, acompañada de cuando en cuando por algún trovador, hasta unirse a Miguel García, con quien formó dúo hasta 1931.

Pero no solo los dúos acapararon la atención de María Teresa. En otras oportunidades integró su voz a dos cuartetos y también fundó el Sexteto Occidente, un grupo de talentosos músicos con carreras brillantes.

Asuntos personales la llevaron a abandonar la agrupación y poco después se incorporó al conjunto de Justa García, quien tenía un espacio en la entonces famosa Radio Salas. En dicho contexto integró junto a Lorenzo Hierrezuelo un dueto muy popular, el cual permaneció en el aire y con gran éxito en Radio Cadena Suaritos por más de 25 años.

María Teresa Vera Veinte años

Cuentan quienes los conocieron, que María Teresa y Lorenzo se identificaron tanto y llegaron a tener tal grado de profesionalidad, que en múltiples ocasiones ni siquiera ensayaban. Durante las giras realizadas por México recibieron gran acogida del público.

El trabajo de María Teresa en no pocas emisoras radiales habaneras propició la divulgación del cancionero popular cubano. Compuso varias piezas, aunque algunos alegan que la mayoría de los textos corrían a cargo de algunas de sus amigas cultivadoras de la poesía.  Entre sus obras más conocidas resaltan Por qué me siento triste, No me sabes querer, Yo quiero que tú sepas, y la legendaria Veinte años.

Sus últimas presentaciones en público fueron durante el Cuarto Festival de Música Folklórica, Popular y Vernácula, y en el Primer y Segundo Festival de Música Típica Cubana, en 1961. Debido a problemas de salud, dijo adiós a su actividad musical en 1962. Tres años después, el 17 de diciembre de 1965, admiradores, familiares y amigos lloraron su deceso.

Esta significativa artista cubana dejó en sus seguidores el sabor de lo singular, pues imprimió gracia y creatividad a sus interpretaciones, tal como afirmara en cierta oportunidad el destacado trovador Silvio Rodríguez.

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Yudith Madrazo Sosa

Periodista y traductora, amante de las letras y soñadora empedernida.

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