Las creencias muertas de Neil Gaiman

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El inglés Neil Gaiman ha demostrado su maestría en el relato corto, no así en esta novela.

Mis primeras incursiones en la lectura de libros de corte fantástico llegaron, como es usual, por determinadas recomendaciones. Neil Gaiman empezó todo. Podría haber comenzado con cualquier otro autor más reconocido, Tolkien para continuar el estereotipo, pero Gaiman no es precisamente un autor de textos inmensos y El océano al final del camino fue una buena iniciación, al menos en términos de fantasía moderna.

Después de ese acercamiento supuse que otras obras del autor inglés, también conocido por ser el guionista de la famosa serie de cómics The Sandman, resultarían tan atrayentes como la ya referida. American Gods (2001) es su novela más transcendental según la crítica, ganadora de los premios Bram Stoker, Locus, Hugo y Nébula. Tantos lauros solo definen la ambigüedad genérica de American Gods, considerada una obra de fantasía y a la vez de horror.

Innegable es la capacidad de Gaiman para tejer diferentes líneas argumentales y lograr que todas tributen al resultado final del libro. Ese rasgo ya es apreciable en The Sadman, y es parte de su estilo a lo largo de su carrera. Las historias que narran la llegada de los dioses a Norte América vislumbran la genialidad de un escritor que quiso halar demasiado la cuerda asida a esas tramas, y terminó por caerse al barranco.

American Gods es un relato sobre dioses, sobre las historias que les dieron origen, cómo estos llegaron a Estados Unidos y las maneras en qué fueron desplazados por nuevas deidades del consumo y la tecnología. A priori la idea no es mala, es incluso atrayente para cualquier lector, y las primeras páginas del ejemplar, de casi 500, prometen un poco más de lo que el libro ofrece.

Varias divinidades han emigrado con las personas que los veneraban. Han terminado en una tierra que lejos de aceptarlos los evita y olvida. Sombra, el protagónico, acaba de salir de la cárcel para descubrir que su esposa ha muerto en un accidente y que le era infiel con un amigo. Tal suceso, sin él suponerlo, inclina su vida a trabajar para Odín, quien asume el nombre de Wednesday. Aunque al principio la relación es tensa, poco a poco se transforma y juntos van develando el mapa politeísta de Estados Unidos.

Sombra es un personaje central anodino, quien sirve para ser secuestrado y conducir la trama o lo que es peor para conducir diferentes autos que te llevan a diferentes ciudades dentro del territorio estadounidense. Su presencia es impuesta, porque su construcción adolece de superficialidad y verosimilitud; y en esta ocasión lo que subyace necesitaba a un mejor protagonista.

Gaiman domina a la perfección el dato escondido, a pesar de que el misterio se convierte en tedio y tengamos que esperar para descubrir quiénes están detrás del enfrentamiento y qué objetivos persiguen.

La guerra entre las deidades es una farsa ideada por Odín y Loki en provecho de sus existencias. Un gran tributo de sangre de los dioses es más efectivo que el de la gente común. El único mérito de Sombra es detenerlo. Los últimos capítulos del libro, cuando la proximidad bélica es inminente atrapan como el principio, pero 300 páginas de por medio que resultan poco cautivadoras. Un libro que supuse devorar en menos de una semana me tomó casi tres meses, y necesité alternarlo con otros.

Algunos reflejos de crítica al mundo moderno afloran en la trama. El autor a través de la mitología, y el contraste entre lo antiguo y lo nuevo reflexiona sobre la sociedad, los influjos del mercado y la pérdida de la imaginación y tradiciones originarias de los grupos humanos que emigraron al norte de América. Definitivamente Estados Unidos no es tierra fértil para todo tipo de creencias.

La X edición cuenta con 12 mil palabras extras, que en la versión primaria Gaiman debió omitir por cuestiones editoriales. Es complicado enumerar la cantidad de deidades que aparecen, lo cual dificulta recordarlas, aunque solo algunas perduran como los escandinavos cuya referencia cultural persiste porque la industria cinematográfica se ha encargado de convertirlos en héroes.

American Gods es una novela demasiado larga, demasiado insípida, de esas que se pierden en la memoria. Una incursión arriesgada que no valió la pena.

Quienes emigraron a Estados Unidos llevaron consigo las divinidades que veneraban.
Quienes emigraron a Estados Unidos llevaron consigo las divinidades que veneraban.

15 Comentarios

  1. Me gustaría tener Coraline, la verdad sigo mucho la literatura infanto-juvenil y en esta variante medio misterio-gótica más aún. Entre los escritores que crean en español me encantan Carlo Frabetti y Enrique Pérez Díaz; del primero su Calvina es preciosa y en el caso del segundo me fascinan La dama del ocaso por su elegancia y La escuelita de los horrores por su frescura e irreverencia. Me he leído algo de la J.K. Rowling, también de Tolkien de quien adoro su El Hobbit, al igual que El señor de los anillos. Preferí las aventuras de Bilbo Bolsón, sobre todo la parte que se adentra en el bosque y conoce a la elfa y su pareja. En fin, soy un seguidor de todo lo que se escriba para los niños, que esté bien hecho, claro…. Ya se leyó Una casa con jardín, de Lorenzo Lunar y Rebeca Murga? Para mi de lo mejor que se ha publicado en los últimos tiempos para cualquier lector. Tremenda novela, un personaje humanísimo la Helenita, una heroína de las hermanas Bronté con un poco de Reneé Méndez Capote, Pippa Mediaslargas, y también algo de Alicia en el país de las Maravillas, lo que esta vez se encuentra no a través del agujero del conejo, sino mucho más cerca. Nada, mi correo es esp4.rrpp@valentinhotelscayosantamaria.co.cu, si pudiera mandarme el libro por correo, el de Coraline digo, se lo agradecería. SALUDOS y gracias a ti y a Delvis por los conocimientos y la frescura.

    • Diego gracias de nuevo a usted por estar atento. No he leído el libro de Lorenzo y Rebeca, no he tenido el placer. Tendría que buscarlo, pero no creo haberlo visto por acá. Lo ideal sería que una generación más joven pudiera apreciar esos libros que usted con placer lee, esperemos que el hábito de leer no se siga perdiendo. Saludos

    • Diego me temo que el archivo de Coraline es demasiado pesado para su correo o lo escribió mal o algo sucede que me rebota el correo. Saludos

      • No te preocupes lo que pasa también es que aquí el tema de mandar y recibir correos es muy estricto, igual de seguro es muy grande el archivo. Yo que quería imprimir el librito ajajjaja…. Por cierto, siguiendo con el tema de Neil Gaiman, ahora estrenaron una película basada en un relato de este escritor, se llama “Como conquistar chicas en una fiesta” o algo así. En la película actúan nada menos que Nicole Kidman y Elle Fanning, la estrenaron en Cannes y todo.

  2. No es un pequeño análisis, como opina Diego,eso me sonó peyorativo, es un muy buen análisis, presentando al autor a un público que no le conoce por sus casas editoriales, porque no se ha publicado acá, excelente repaso de esta literatura, sale en el semanario impreso?

        • jajajajajajaja Es que Delvis y yo estudiamos en la misma facultad en la UCLV, carreras humanísticas en su caso Letras, yo Periodismo, somos de más o menos la misma edad, y quizás tengamos algunos gustos y puntos de vista similares. El hombre masa después de todo parece que subsiste… jajajajajaj. De todas formas, saludos, y seguiremos leyendo los trabajos del 5 de septiembre, que hacen cosas muy buenas…

    • Ana, muchas gracias por comentar, acá cada comentario es válido y todos ayudan a que seamos mejor en lo que hacemos. Un periódico tiene sus normas, como también las tienen las revistas especializadas que permiten trabajos de mayor profundidad y extensión sobre estas temáticas. Ahí estriba el hecho de no escribir textos grandilocuentes ni exageradamente largos, que el público poca veces lee. Solo un lector especializado es capaz de leer 20 cuartillas, en ocaciones, de puro tedio.
      Agradezco su defensa y esperemos que salga en el impreso. Saludos.

      • A veces pienso en si estos lectores que comentan de todo están en Cuba? Porque con lo restringida que es la internet en la Isla… pero se agradece la retroalimentación con ustedes los periodistas. No importa cuanto algunos de quienes los leen son capaces de minimizar, suele pasar en el sórdido mundo de los intelectuales, siga escribiendo esas reseñas sobre Literatura, buenas, y se agradecen, como su campaña por la lectura, gracias Yadiris

  3. Se agradecen estos pequeños análisis, sobre todo para los amantes de la literatura, ya sea mala o sea buena. No importa.
    En el caso particular de Gaiman, sería terrible insertarlo dentro de la mala literatura, a pesar de que muchos lo consideren un escritor comercial. Como bien dice la periodista, es un maestro para engarzar tramas y darle claroscuros a muchos de sus personajes. Así lo hizo con “Coraline” que si mal no recuerdo fue lanzada en 2004. Gaiman en este libro infantil logra introducirnos en los mundos de la protagonista de una manera maravillosa, sobre todo en la configuración del espacio de la casa nueva y los variopintos caracteres que la habitan. Quizás lo mejor del libro es (repito) la desdoblez que va adquiriendo el espacio y cómo el escritor se las ingenia para crear a través de él una fuerte antítesis que obliga a la niña repensar sus acciones. Si bien es una novela con tintes “medio oscuros” (por decirlo de alguna manera) sigue siendo para niños. Yo la disfruté mucho, al igual que otro texto más reciente “El libro del cementerio” (The Graveyard book) (2008) también contiene una atmósfera oscura, de misterio, incluso hasta violencia moderada. Sin embargo, los parlamentos son incofundibles, los diálogos son amenos, los giros son escasos, las notas al pie abundan, todo eso en consonancia con el tipo de público que busca: niños lectores que gustan también del cine de Tim Burton con un “Frankensweenie” o “Night before Christmas”.

    • Gracias Delvis por leer los pequeños análisis que hago. Lo de incluir a Gaiman dentro de mala o buena literatura depende del lector y las apreciaciones que haga de la obra; ser comercial no siempre deriva en algo realmente malo y Gaiman es una de esas excepciones, aunque American Gods me haya decepcionado.
      Coraline fue publicada en 2002 y también obtuvo un montón de premios (Hugo a mejor novela corta 2003, Nébula a mejor novela corta 2003 y Stoker a mejor obra para jóvenes lectores), definitivamente la crítica gusta mucho de Gaiman. Cuando puedas lee El océano al final del camino, de seguro también te gustará. Es una recomendación.

  4. Gracias por comentar Diego, como bien supones Gaiman no se ha publicado en Cuba y creo que demorará en llegar a alguna de nuestras librerías. Tu hipótesis sobre los escritores de best-sellers es acertada: es muy difícil escribir para el mercado y mantener a la vez una prosa inteligente y que ayude a crecer al lector. Existe un libro de Gaiman, uno de relatos que se titula Objetos frágiles que según muchos lectores es una maravilla, no he tenido el gusto de leerlo, pero Gaiman se desarrolla más en las historias cortas que en las novelas y tiene una capacidad enorme para vincular tramas; ya lo hizo en The Sadman y también en las historias sobre los dioses de American Gods, lo único admirable del libro.
    A Neil Gaiman tendremos que seguirlo leyendo en formato digital, de momento la opción es esa. Si usted desea a algún libro del autor (en formato digital) no dude en pedirlo. Saludos

  5. Este escritor ha tenido suerte con el cine, la versión de su Coralien es maravillosa visualmente, con actuaciones geniales encabezados por Teri Hatcher que se superó como actriz en este film “para niños”. En cuanto a la escritura, todos sabemos la presión que conlleva ser escritor de best-sellers, vamos que no ayuda a escribir clásicos teniendo que priorizar el tema económico sobre la calidad, y si de paso ya tienes un nombre hecho en la venta de libros con éxito, entonces aumenta la presión… Pero no creo que en Cuba se hayan publicado aún libros de Neil Gaiman, o sí? Me gustaría leerme algunos, este género me parece que es fantástico, el terror, el suspense, el fantástico… Me gusta mucho Poe, Lovecraft, incluso disfruto de Stephen King, aunque también sea un autor comercial.

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