Europa le gana el pulso a América

La afición deportiva cubana (sobre todo los amantes del fútbol) anda de plácemes, pues una vez más puede disfrutar en vivo de eventos de primer nivel. Esta vez el alegrón llega con las transmisiones televisivas de la Copa América (en su totalidad) y la Eurocopa (a partir de los octavos de final), las justas continentales más importantes del balompié universal.

Precisamente la posibilidad de ver las acciones de ambas competiciones, vuelve a encender la polémica: ¿Europa o América? Y en honor a la verdad, es indiscutible que las palmas se las lleva la justa del Viejo Continente.

La Copa América (oficialmente Conmebol Copa América) es el principal torneo internacional oficial de fútbol masculino en América del Sur. Inicialmente fue denominada como Campeonato Sudamericano de Selecciones, Campeonato Sudamericano de Fútbol o simplemente Campeonato Sudamericano. Ha sido conquistada por ocho de las diez selecciones de la Conmebol. Uruguay posee quince títulos, Argentina, catorce y Brasil, nueve. Le siguen Chile, Paraguay y Perú con dos, así como Bolivia y Colombia con uno. La selección campeona vigente es Brasil.

Es el único torneo continental a nivel de selecciones en el que no existen eliminatorias para clasificarse (solo en las ediciones de 1967 y 2016 se disputó una fase clasificatoria previa). También tiene algunas otras particularidades: es el único torneo en el que el subcampeón recibe un trofeo (la Copa Bolivia), en el que el cuarto lugar recibe un premio significativo (la medalla de cobre) y, además, todas las selecciones participantes (afiliadas e invitadas) reciben un diploma por competir.

Internacionalmente, es el torneo de fútbol a nivel de selecciones mayores que más veces se ha realizado, dejando atrás a la Copa Mundial de Fútbol, y también es el megaevento deportivo con más ediciones, superando a los Juegos Olímpicos.

La actual versión no ha sido totalmente consecuente con tanta historia. El primer deslucido fue la designación como sede emergente de Brasil, el país de Latinoamérica más castigado por la pandemia de Covid-19, y el segundo del mundo con más muertes, después de Estados Unidos.

Lógicamente, a pesar de todas las medidas tomadas por los organizadores, el nuevo coronavirus ha dicho presente en la justa, y hasta el lunes último se contaban 166 casos confirmados, incluida casi una veintena de jugadores.

Los terrenos de juego tampoco han mostrado la mejor cara (sobre todo al compararlos con los de la Euro), y varios jugadores, entre ellos la estrella brasileña Neymar, han criticado las condiciones de los campos de juego.

Messi se convirtió en el jugador con más partidos en la selección Argentina.

Y llegamos al nivel de las selecciones participantes, bien alejado de ediciones anteriores, con salvadas excepciones.

Bolivia y Venezuela (esta última afectada desde antes del pitazo inicial por doce jugadores contagiados) prácticamente se veían desde el comienzo como los equipos que dirían adiós al certamen luego de la fase de grupos. Perú, Ecuador y Colombia (todos sin algunas de sus figuras importantes) han mostrado bajos perfiles, al igual que Chile y el histórico Uruguay (máximo ganador de la lid con 15 títulos y el de más participaciones con 44), a todas luces necesitados de una renovación en sus filas. Paraguay ha luchado con las armas que tiene, y volverá a depender de su garra para la fase que comienza este viernes.

Solo Brasil y Argentina han mostrado su clase y ratificado su condición de favoritos, al liderar sin contratiempos sus respectivas llaves, aunque también estos planteles (cuajados de talento) en ocasiones han quedado por debajo de las expectativas.

Si bien la Copa América ha llegado a aburrir, literalmente, a los fanáticos, la Eurocopa, por el contrario, ha estado cargada de emociones y de un ritmo frenético. Baste como botón de muestra lo sucedido el pasado lunes, en una jornada de octavos de final donde se anotaron catorce goles en dos partidos de infarto, en los cuales fueron eliminados, el mismo día, los actuales campeón y subcampeón mundiales. Para redondear un lunes de historia, en el otro lado del mundo Messi se convertía en el futbolista argentino con más partidos en defensa  de su selección nacional (148), superando a su compatriota Javier Mascherano.

Volviendo a la Euro, lo acontecido en los choques España-Croacia y Francia-Suiza resultó verdaderamente espectacular. En ambos choques los favoritos llegaron con ventaja holgada a los minutos finales, y en ambos sus rivales, haciendo caso omiso a los pronósticos, igualaron las acciones para obligar al alargue. Los croatas no pudieron luego contra “la Furia Roja”, pero los suizos sí hicieron la hombrada para, tras la tanda de penales, dejar en la cuneta a uno de los más fuertes candidatos para levantar la corona.

Otros grandes como Portugal y Holanda (otra vez se queda corta) hicieron sus maletas, mientras selecciones con menos nombres, como la República Checa, continúan haciendo historia, muestra indiscutible de que en la Euro no existe enemigo pequeño.

A este certamen los diferentes conjuntos sí asistieron con todo lo que tienen (salvo alguna que otra figura) y ello se revierte en la calidad que se ha demostrado sobre las excelente canchas de varios países del continente.

Por último, el tema del arbitraje también ha mostrado diferencias abismales, como en las reclamaciones al VAR, que en la Euro tardan como promedio alrededor de 40 segundos, mientras en la Copa América hemos visto, atónitos, como han sobrepasado los ¡diez! minutos.

Queda camino por recorrer, y transcurrirán las jornadas más emotivas de ambas competencias. Pero, sin lugar a dudas, ya Europa le ganó el pulso a América.

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Carlos E. Chaviano Hernández

Periodista y Director de programas de televisión.

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