El violín cayó sobre la mesa | 5 de Septiembre.

El violín cayó sobre la mesa

Tantas cosas debieron pasar para que todo terminara de ese modo. Tantas cosas debieron pasar para que un día los niños subieran a la guagua Girón y recorrieran aproximadamente 354 kilómetros, de ida y vuelta. Tantas cosas debieron pasar para que “el violín” diera un traspié y cayera sobre una mesa cubierta de papeles.

“El Centro Nacional de Escuelas de Arte (CNEART) reconoce esa cátedra de la Escuela Profesional de Arte (EPA) Benny Moré como la mejor del país. También lo han manifestado así los metodólogos nacionales de la enseñanza artística en sus visitas a clases (…)”, afirmó Ileana Rodríguez Paradela, quien dirigió ocho años dicha institución.

Por las manos de Emilia Budarenko, jefa de la cátedra de cuerdas, han pasado generaciones de cienfuegueros, aseguró Haimé Sandoval de la Fe, presidenta del consejo de padres.

“Lo único evidente, y tuve la oportunidad de constatarlo a través del presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en Matanzas, es la calidad técnica de los estudiantes. Su hija, profesora de ese instrumento allá, le preguntó a mi colega qué había pasado en Cienfuegos, porque los estudiantes estaban mejor preparados que los suyos después incluso de dos meses sin recibir clases, eso contradice el hecho de la omisión sistemática sin docencia, porque de no darse aparecen deficiencias…”, dijo Orlando García Martínez, máxima autoridad de la UNEAC en el territorio sureño.

Desde marzo los 21 alumnos de violín y viola de la “Benny Moré” quedaron literalmente con las libretas en blanco. Los docentes que impartían clases de esos instrumentos decidieron solo vivir de la música. ¿Por qué? ¿Cómo se permitió? ¿Quién pagó las ausencias? No en pocas ocasiones los temas se vuelven mucho más complejos que un simple juego del gato y el ratón…

NOTA DISCORDANTE

La claridad de hasta dónde puede llegar la bola cuando se tira a ruedo casi nunca resulta exacta, a veces tumba un par de bolos, en otras a todos por igual.

“Si son tan buenos, ¿dónde están los violinistas de este pueblo? ¿Por qué mi nieta debió ir hasta Matanzas para recibir las clases? Los de Santiago de Cuba y Matanzas se quedan también en el extranjero, pero siempre hay para sustituir, hay una cantera. (…) Tengo en contra lo mal hecho: las tantas clases dejadas de dar por los profesores. (…) En la libreta hay reflejada 23 clases de 80 previstas para el curso. El problema es el convenio con la agencia Paradiso”, afirma Agustina Hernández Díaz, abuela de una alumna de quinto grado, quien planteó sus inquietudes y ello desencadenó en un “proceso investigativo” por parte de Cultura Provincial.

La mayoría de quienes imparten clases de instrumentos en la EPA tienen en paralelo una vida activa en el mundo del arte. Sus compromisos en esos entornos no pocas veces atenta contra el cumplimiento absoluto de sus obligaciones educativas: planes de clases, puntualidad…, pero qué conviene más: ¿el artista de vanguardia-profesor o el profesor-artista de escuela? Tal dicotomía se vuelve espada de doble filo, pues los padres no tienen por qué entender la ausencia del maestro cuando tocan los 45 minutos.

“El impacto del turismo afecta los procesos docentes (…) Debían haber hablado con Paradiso para reajustar los horarios, eso se puede hacer, somos todos del mismo país. Está mal manejado, porque fíjate, es insertar el turismo en la actividad no en una programación. Ahora todos están en los extremos”, agregó García Martínez.

De la necesidad de potenciar en Cuba la enseñanza de violín, viola, chelo y contrabajo surge en la década de los 80 la idea de traer maestros de escuelas europeas. La rusa Emilia Budarenko estuvo 33 años al servicio de la enseñanza artística en la provincia, no solo desde la formación de los alumnos, sino desde la preparación de los recién graduados incorporados al sistema educacional.

“Yo he trabajado con muchos músicos, he sido amiga de muchos músicos. Ellos fueron los primeros que me dijeron de lo que estaba pasando y siempre confié en que alguien me iba a preguntar (…) Todos en la cátedra empezamos a sentirnos tan mal que no pudimos con esa carga. Siempre que íbamos a la escuela había algo nuevo sobre nosotros. Espere hasta preparar el pase de nivel. Unos seis meses (…) Irresponsables son las personas que nos obligaron a irnos, quién pensó en los niños cuando abrieron la investigación y no nos hablaron de frente. Yo con 75 o 80 años hubiese seguido allí”, esclareció Emilia, quien además fundó y dirigió la Orquesta de Cámara Solfado de la “Benny Moré” con prestigio a nivel nacional y participación en eventos internacionales.

En el presente curso lectivo Cultura provincial abrió un expediente para analizar varios procesos de la EPA de Cienfuegos, algunos anónimos y quejas de padres contribuyeron a llegar a ese punto. Solo uno era directamente relacionado con la cátedra de violín, a la cual se sumó la carta de Agustina Hernández, donde esencialmente se advertía y pedía explicaciones sobre irregularidad en el horario docente.

La manera en que sucedieron las cosas de ahí en adelante determinó muchas reacciones. Una visita metodológica fue programada, lo cual violaba lo estipulado por el CNEART, pues tal institución es la única con facultad para determinar los especialistas con potestad y prestigio para visitar clases a docentes. Ningún artista profesional, aun cuando sea de la vanguardia en una provincia, pueden realizar visitas de asesoramiento metodológico y así aparece registrado en la documentación del centro.

Otro aspecto surgido al calor del análisis  fue la retención escolar. De 40 alumnos matriculados en el inicio de la carrera 15 pasaron el nivel elemental, después de los siete años en violín. En ello influyeron diversas variables como la emigración, la beca, el no tener las habilidades en otros instrumentos como piano, el ritmo de ensayos y estudio…

Las gotas fueron cayendo y lo que en principio pudo solucionarse en lo interno tomó el volumen equivocado: los maestros solicitaron la baja del centro. La desinformación a todos los niveles potenció, sin dudas, tal camino.

“Los que decidieron irse fueron ellos. En ningún momento se tomó una decisión contra el profesorado (…) En la calle se comentaron cosas, nada que ver con el proceso llevado por nosotros. No tenemos quejas de los docentes, no sabemos por qué se cuestiona eso. Al adoptar un cambio con la dirección de la escuela ellos asumieron esa posición (…) Se acordó que cuando Emilia y los demás del grupo tuvieran compromisos y coincidiera con el horario de la escuela lo recuperarían luego, en otro momento. Todo se trató de entrelazar y manipular, eso sí pasó”, afirmó Odalys González Acea, directora provincial de Cultura.

Luego de entrevistarnos con parte de la vanguardia artística de Cienfuegos, sobre todo, con músicos algo quedó claro: la calidad de los músicos maestros.

SOBRE LA MESA…

La cultura es un proceso, en constante cambio, que a pesar de ello no está suficientemente considerada en determinados ámbitos. Es la suma de valores, identidad y creatividad de una sociedad, y a su vez estos significados deben estar valorizados e interpretados correctamente en todos los entornos sociales, desde los educativos o económicos hasta los políticos.

“Las guaguas están en malas condiciones. Cuando llueve se mojan los niños, le faltan ventanillas y con asientos incómodos. ¿No hay otro tipo de guaguas? Esperemos que no se repita el próximo curso”, dijo Ingrid una de las madres.

¿Por qué en este caso el decreto que establece la retención del trabajador hasta tres meses no se aplicó a los profesores?

“La tramitación de la queja de Agustina no se hizo con la mayor claridad ni se reunieron con el claustro de docentes para ver lo que estaba pasando ni que solución le podíamos dar en ese momento a nivel provincial. La imagen de los profesores fue muy dañada (…)”, aseguró Iliana Rodríguez.

“¿Alguien se quedó para afinarle el violín a esos niños? Solo quería que me oyeran y todo se solucionara. Pero nadie entendió (…)”, dijo Agustina, quien llevó el proceso hasta manos de la fiscalía municipal y provincial, en ambos le dieron a no lugar. Cultura provincial también ofreció respuesta por escrito.

Esta misma semana profesores de Matanzas vinieron a la provincia para conformar los tribunales que evaluarían a los estudiantes y así concluir el curso. Las notas fueron excelentes, donde demostraron buena técnica y sensibilidad para la música. Según los docentes visitantes la captación de esos alumnos fue muy buena y quedaron maravillados con su dedicación al estudio del instrumento.

En septiembre próximo llegarán recién graduados del nivel medio en la especialidad, pero quién estará para enseñarlos. Ya se sabe que para llegar a pedagogo se necesitan muchos años. Hubo al parecer un final feliz sin embargo, lo difícil queda al futuro pues esos niños son el resultado también de algo que ya no está. El reto apunta a la construcción de una nueva cátedra.

El violín cayó sobre la mesa, se convirtió en expediente robusto y todo por una chispa que se encendió en lo interno de la escuela.

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