Más que moda y belleza
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 25 segundos
Artistas, políticos, deportistas, estudiantes, personas de todos los ámbitos sociales, pocos quedan fuera de usar esta prenda que durante varias décadas estuvo restringida a las celebridades, asumiéndose de ese modo como un símbolo de lujo. En el presente, el brutal panorama climático obliga a rendirle culto, más allá de las tendencias marcadas por el ritmo de la moda.
A inicios de 2026, recordamos cómo lucía sus gafas de sol estilo aviador el presidente francés Emmanuel Macron en el Foro Económico Mundial de Davos, levantando furor en todas las redes sociales. Y lo volvió a hacer recientemente en su viaje a la capital de Turquía, durante la cumbre de la OTAN, pero no porque realmente tuviera que emplearlas en espacios de tales características, sino como artilugio para ocultar a sus homólogos y la prensa, cierta rojura aparecida en una de sus pupilas.
Tal vez ni siquiera Macron sabe que las primera gafas -no muy distintas a las que él suele usar-, fueron creadas con ese propósito. Referencias extendidas nos llevan hasta la China del siglo XV como el sitio del posible origen. Las pesquisas plantean que los jueces del gigante asiático ahumaban los cristales de sus lentes para esconder la expresión facial y de ese modo no influenciar al jurado con el veredicto definitivo.
Con igual finalidad se esparce luego por otras culturas sin otorgarles demasiados cambios o innovaciones, hasta el arribo del siglo XX cuando de veras se aprecia una revolución de estos objetos, apareciendo con amplia gama en todos los mercados del mundo. Este giro se debió, según un artículo titulado “Sobre las gafas de sol: Su origen y brevísimo recorrido”, como consecuencia de diversos factores histórico-sociales durante la década de 1920-1930, entre los cuales tuvo un peso notable la incorporación masiva de la mujer al trabajo, la práctica habitual de los deportes entre ellas o el auge de los ideales feministas. “Ya no eran tan factibles las sombrillas para cubrirse del sol, había que hallar una vía más sencilla para proteger la vista de la intensa luminosidad (…) Era el momento de las gafas”.
Con el empeoramiento de las condiciones del clima a partir de los años 80 y el surgimiento del agujero en la capa de ozono, los rayos ultravioletas (UV) comenzaron a afectar a los seres humanos, controlados de manera natural por la mencionada cobertura natural.
A pesar de los mensajes en los medios de comunicación sobre los daños de la radiación para el órgano ocular, el problema no ha tenido todavía plena aceptación, sobre todo acá en el Caribe, donde, generalmente por desconocimiento, se apuesta por garantizar un buen look antes que la protección. Se suma a ello el número altísimo de figuras públicas -del ámbito musical sobre todo- que han implantado su uso en todo momento, tanto en una entrevista o un concierto de espacio cerrado; no importa demasiado el lugar ni la necesidad, hay que llevarlas de sí o sí. De tal modo han contribuido a que prevalezca una ausencia de rigor a la hora de adquirirlas, pues se prefieren modelos y marcas más fashion obviando así otros motivos.
Cuando usted requiera comprar gafas no basta con la estética, hay que tener en cuenta que posean la etiqueta (CE) que asegura su certificación y condición protectora contra los rayos UV, buscando aquellas que adviertan un bloqueo de luz de 99 a 100 por ciento. En algunas tipologías aparece la absorción hasta 400nm, lo cual indicará su óptima calidad en tal sentido.
Aunque el ojo humano posea mecanismos propios para ello, ya que el cristalino es un filtro natural y la pupila se contrae con el aumento de la luminosidad, esto no es suficiente en las máximas horas de exposición al sol. Se conoce que un 70 por ciento de la luz más dañina llega entre las 10:00 de la mañana y las 2:00 de la tarde. Para completar la desafortunada ecuación, se añade hoy en el Caribe la llegada del polvo del Sahara, nocivo no solo para quienes padecen enfermedades respiratorias sino también para los ojos, como portador de toxinas irritantes, siendo las gafas los mejores utensilios para frenarlas.
No olvidemos que la visión es una de las características más valoradas, pero el Astro Rey, dador de alegría y vida en la Tierra puede también quitárnoslas con penosas molestias y enfermedades que se evitarían con el uso de lentes apropiados.
Visitas: 0

