Marcelino Guerra, Rapindey, autor de los grandes éxitos Convergencia, Pare cochero y Me voy pa’l pueblo

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Cuando un tema tiene calidad, podrán pasar los años, volver a cantarse, y seguirá tocando las fibras sensibles de quienes lo escuchan. Eso sucede con varios compositores nacidos en esta área geográfica, entre ellos Marcelino Guerra Abreu, Rapindey (Cienfuegos, 26 de abril de 1914 – Alicante, 30 de julio de 1996), quien se destacó como guitarrista, compositor, arreglista y segunda voz en formatos como septetos, conjuntos de sones y tríos. Llegó a ser uno de los cantantes cubanos de mayor trayectoria en la música. Queda huérfano con solo cinco años, por lo que crece al lado de su abuela materna, quien lo bautiza con el sobrenombre de Rapindey, por los recados que realizaba a toda prisa. Luego pasó algunos años en Sancti Spíritus, donde muestra ya su inclinación por la guitarra.

A los 17 años se traslada para La Habana y de los 21 a los 26 años, integra el Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro. Durante esta etapa estuvo ligado al Trío Occidente (1936) que conformaría Rapindey con Julio Blanco Leonard y Miguelito Valdés; y el Trío Nuevo (1938), junto a su compañero del septeto Joseíto Nuñez e Isolina Carrillo, que posteriormente amplía su formato y pasa a ser el Conjunto Vocal Siboney.

A principios de la década de los 40 integró varios septetos y trabajó con el conjunto de Arsenio Rodríguez. Fue su coterráneo y amigo Rafael Ortiz, quien le presenta a Julio Blanco Leonard, de quien comienza a musicalizar varios de sus textos, siendo el primero La clave misteriosa. Le siguen Batamú, Volví a quererte y Amor gigante, que grabara luego Benny Moré; también Ña Teresa (Yo tacansá) y Buscando la melodía. Entre 1934 y 1937 el binomio de Guerra y Blanco llegaron a crear 68 obras:  boleros, sones, canciones, congas, guajiras, rumbas, guarachas y afro. En 1938 Agustín Banguela le entrega a Marcelino la letra de Pare cochero. En ese mismo año musicaliza el texto de Bienvenido Julián Gutiérrez que sería uno de sus mayores éxitos, Convergencia. Otro de sus reconocidos temas fue Me voy p’al pueblo, que le grabara el trío Los Panchos.

Viaja en 1944 a Nueva York, al ser contratado como arreglista por la Robin Music. Allí, entre otras agrupaciones, fue integrante de los Afrocubans, actuó junto a Chano Pozo y Arsenio Rodríguez. Ese año debe retornar a Cuba; pero regresa a la norteña ciudad en 1945, donde se establece y funda su propia orquesta. Durante diez años, logró que esta llegara a ser una de las más afamadas agrupaciones de mediados de la década del 40 en los Estados Unidos, entre los músicos de élite llegados a este país. Se convierte (1946), en el músico más popular de la “Gran Manzana”. En 1947 se une a Chano Pozo y Arsenio Rodríguez para grabar Serena de seven y Sácale brillo al piso. Ese mismo año, con su orquesta y junto a la de Machito (Francisco Pérez Grillo) y los invitados Miguelito Valdés, Noro Morales, Bobby Capó, Olga Guillot, Chano Pozo, Graciela, Daniel Santos, Xavier Cugat y Juan Torres, realizan en el hotel Diplomat una presentación que tuvo como objetivo recaudar fondos para la operación de Arsenio Rodríguez. Con la llegada del mambo a Nueva York, (1950), Rapindey se suma al nuevo ritmo. En 1954 ingresa a la marina mercante, luego de algunos problemas con su orquesta. Se casa en España y abandona la marina en 1967.

El productor de discos René López, es quien lo vuelve a conectar con la salsa que se venía gestando en Manhattan. De esta manera vuelve a la escena musical con el segundo de los dos álbumes que produjera el Grupo Folklórico Experimental Nuevayorquino en 1975 y 1976, con los temas Concepto de unidad y Lo dice todo, en los que hace la segunda voz al joven Rubén Blades y le interpretan Dime la verdad, tema con el que se revive el bolero-son al estilo de los viejos septetos cubanos. En 1976 organiza junto a Mario Bauzá el septeto Son de la Loma, y muy poco después se radica en Alicante, España, donde vivió los últimos 20 años de su vida. En 1995 se hizo público el álbum Rapindey, una antología de su obra en el cual participan Omara Portuondo y Compay Segundo.

Sus temas han sido interpretados y grabados hasta nuestros días por muchos intérpretes, entre los que se suman a los ya mencionados el Septeto Nacional Ignacio Piñeiro, Benny Moré, Pablo Milanés, Augusto Enríquez, Dan Den, Bahisón, Los Naranjos y la orquesta Aragón. De sus obras más versionadas destacan la guajira Me voy pa’l pueblo, el son Pare cochero y los boleros A mi manera y Convergencia, temas que forman parte del repertorio de muchas agrupaciones que defienden la música cubana.

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Sandra M. Busto Marín

Licenciada en Música con perfil de flauta. Diplomada en Pedagogía y Psicología del Arte, Pedagogía Musical y Educación por el Arte. Máster en Arte. Todo en el Instituto Superior de Arte de La Habana.

Un Comentario en “Marcelino Guerra, Rapindey, autor de los grandes éxitos Convergencia, Pare cochero y Me voy pa’l pueblo

  • el 15 marzo, 2024 a las 7:28 pm
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    Muy buenos datos. Marcelino Guerra uno de los grandes. Hay algún libro sobre él?

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