Marc Márquez gana el GP de San Marino y captura el liderato en MotoGP
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Marc Márquez vuelve a ser el jefe en MotoGP. Con otro recital en Misano, el heptacampeón del mundo y defensor de la corona consiguió su quinta victoria de la temporada en el GP de San Marino para capturar un liderato que llegó a tener a más de 100 puntos en la anterior visita del paddock a Italia, hace ocho grandes premios. Con una exhibición de dos caras, agresividad y velocidad cuando fueron necesarias y sangre fría y gestión para domar luego al resto de rivales, el 93 se colocó líder del certamen por primera vez este curso tras empatar a puntos a Jorge Martín.
El español de Aprilia solo pudo ser quinto en una jornada marcada por el accidente de Marco Bezzecchi, su compañero en la fábrica de Noale nacido a menos de 15 kilómetros del circuito. El otro gran candidato para luchar por el título en 2026 se queda ahora a 33 puntos de ambos, con 274 en cabeza, tras el trompazo sufrido cuando lideraba en la curva 13 tras proteger su posición preeminente en la parrilla en la arrancada, su quinto cero del curso en domingo.
Gracias a su mayor número de triunfos —ya son cinco el sábado y otros cinco el domingo tras su segundo doblete consecutivo—, Márquez comanda ahora la clasificación. “No parece real, pero aquí nunca nos hemos rendido. Sacar los 37 puntos aquí, un circuito de derechas, me da un extra de felicidad”, constató el referente del Mundial al ser preguntado sobre su recién estrenado liderato. “Estamos ahí, en la lucha por el título, pero todavía queda mucho. Vamos tan al límite que, como hemos visto hoy, un pequeño error te puede costar muy caro. Yo, después del fallo de Bezzecchi, me he relajado un pelín demasiado, pero por suerte he podido recuperar la confianza, adelantar a Martín y luego mantener a raya a mi hermano. Mentalmente, para mí es mucho mejor ser el líder, no ser el perseguidor, sino el perseguido”, concluía en su análisis de la jornada.
Márquez, que se veía en mayo fuera de la batalla por un octavo título de récord en MotoGP, cifra que le igualaría con el italiano Giacomo Agostini, testigo directo de su excelente victoria, celebró con una pizca de emoción la incontestable victoria. En el podio le acompañaron su hermano Alex Márquez (Ducati Gresini), segundo clasificado disfrazado del añorado Marco Simoncelli en un bonito guiño cuando se acerca el 15 aniversario de su muerte en Malasia, y su futuro compañero de rojo, un Pedro Acosta (KTM) que ya acumula 15 podios sin poder cazar todavía su primera victoria.
Los dos acompañantes del ganador firmaron sendas remontadas meritorias, Alex desde la novena plaza en parrilla y Acosta desde la séptima. El mayor de los Márquez no pudo esta vez sorprender a Bezzecchi, vecino del circuito, en la primera curva. Cuando el ídolo local perdió el tren delantero en su sector favorito, el público italiano se quedó sin palabras y en cabeza quedaron en solitario los dos últimos campeones del mundo. Martín se creció con el fallo de su compañero de garaje, tanto que en la vuelta 7 le metió un interior de manual apurando la frenada al cabecilla del campeonato.
Por detrás, Alex ya empezaba a acercarse a los líderes a pesar de haberse visto a más de tres segundos en los compases iniciales. Superados Acosta y Aldeguer, enfrascados en una batalla de murcianos desde que eran bien chiquititos, el vigente subcampeón del mundo llegó a la altura del defensor de la corona en su mayor momento de debilidad del fin de semana. Fueron apenas un par de vueltas y tras verse un segundo detrás de Martín, Marc Márquez pasó de nuevo al ataque para superar al campeón de 2024 en la vuelta 12 y escapar de una vez por todas en cabeza. A partir de entonces, las batallas por detrás y su capacidad de gestión inigualable a sus 33 años y casi 300 grandes premios disputados, bastaron para rematar la faena a 27 vueltas.
Martín, mientras tanto, pasó de liderar la prueba y el certamen a caer a plomo hasta la quinta plaza, con problemas físicos en un antebrazo. Era justo el resultado que necesitaba el 93 para emerger como líder cuando queda poco más de un tercio de campeonato, en otra jornada de contrastes dentro del garaje de Ducati. Pecco Bagnaia terminó por los suelos en su segundo gran premio de casa. Este domingo, amargamente, se convirtió en el piloto que más veces ha vestido de rojo (142). El hito llega, desafortunadamente, cuando la relación entre el turinés y Borgo Panigale toca fondo.
(El País)
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