Cuba en ONU contra el bloqueo, seguimos siendo más
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El escenario de la votación de este año -trigésimo cuarta que ha tenido lugar en esta sede- se caracterizó por la ola de presiones, intimidación y chantaje sobre muchos Estados miembros de la ONU por parte del Gobierno estadounidense.
“Me siento profundamente orgulloso, porque nuevamente nuestro país, nuestro pueblo en definitiva que es para quienes nosotros trabajamos obtuvo y pudo ver el respaldo que concita en la comunidad internacional nuestra gran resistencia”, expresó a Prensa Latina el embajador Pedro Luis Pedroso Cuesta, uno de los integrantes de la delegación cubana.
Destacó el respaldo que tuvo esa batalla en las Naciones Unidas una vez más, a pesar de las campañas más aviesas y de las presiones y chantajes más violentos contra los estados miembros.
“Fue una victoria clara, rotunda, un amplísimo apoyo de la comunidad internacional en contra del bloqueo y reconociendo la ilegitimidad, la ilegalidad, pero también cómo afecta esa política a otros estados más allá de las afectaciones que produce a Cuba”, subrayó el diplomático cubano.
También, la reportera recogió al azar criterios de miembros del colectivo de la Misión de Cuba en la ONU incluidos familiares y el denominador común ha sido: el orgullo por ser cubano y el valor de esos 130 votos, que siguen siendo mayoría y son el reflejo de un pronunciamiento digno y por la verdad.
Durante su discurso la víspera ante el plenario, el jefe de la delegación cubana, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla denunció que la agresión contra su país incluye “un bloqueo de combustible, que equivale a un bloqueo naval, que es un acto de guerra y un acto de castigo colectivo y de genocidio, proscritos por el Derecho Internacional”.
Sus durísimas consecuencias recaen sobre las personas, limitan sus derechos humanos fundamentales, afectan a terceros países y convierten necesidades esenciales de la población en instrumentos de coerción política, añadió.
Sus efectos -apuntó- terminan en la mesa de las familias cubanas, en la cama de un enfermo, en un parto o en un quirófano, en la alimentación y el aula de un niño, en la falta de electricidad, agua potable y medicamentos, en los precios de bienes indispensables para la vida.
“La Asamblea General se ha pronunciado sobre este tema desde 1992 pero ahora lo hace en un escenario nuevo y extraordinario”, enfatizó Rodríguez Parrilla.
Insistió en cómo las presiones «con la exigencia coercitiva, ilegal, inmoral e injustificada» eran para lograr que los Estados miembros «cambien su tradicional posición y asuman una postura contraria a la que, de manera fundada y coherente, han ejercido por décadas como acto soberano de Estado».
Sin embargo, el cerco unilateral, recrudecido a niveles sin precedentes en el segundo mandato de Donald Trump, recibió este miércoles, después de dos días de debates y la votación el respaldo mayoritario a Cuba en su justo reclamo.
La resolución fue aprobada por 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. A pesar de los pesares, seguimos siendo más, llegó en un mensaje a la periodista a través de sus estados de WhatsApp.
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