130 veces Cuba: el mundo vuelve a decir NO al bloqueo

Compartir en

Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 40 segundos

Este miércoles 28 de octubre, la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, volvió a ser el escenario donde la dignidad cubana se mide en votos. Con 130 países a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, la comunidad internacional aprobó una nueva resolución que exige el fin del bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos impone a Cuba desde hace más de seis décadas. El resultado es una contundente victoria política y moral de la Revolución Cubana frente a la mayor potencia militar y económica del planeta.

Quienes intenten reducir la jornada a un simple conteo de votos se equivocan. Que 130 naciones —la abrumadora mayoría de los miembros de la ONU— se pronuncien contra el bloqueo es la prueba más elocuente de que Washington sigue siendo una minoría casi solitaria cuando se trata de Cuba. Solo 17 gobiernos acompañaron a Estados Unidos en su defensa de una política de asedio que viola el derecho internacional, atenta contra los derechos humanos del pueblo cubano y obstaculiza el desarrollo de toda una nación. Esos 17 votos no representan la voluntad del mundo: representan la alineación con una potencia que no acepta el veredicto reiterado de la comunidad internacional.

Las 25 abstenciones tampoco deben leerse como un triunfo del imperialismo. Son, en muchos casos, el resultado de un despliegue diplomático inédito, de presiones, chantajes y amenazas que Estados Unidos ejerció sobre países pequeños y dependientes para restar apoyos a Cuba. Nuestro país lo denunció con documentos en la mano: visas negadas, programas de cooperación suspendidos, aranceles punitivos y amenazas de sanciones. Que aun así 130 países hayan votado contra el bloqueo demuestra que la solidaridad con Cuba resiste incluso bajo coerción.

A mi juicio este voto es mucho más que un gesto simbólico. Es un acto de justicia. El bloqueo es un crimen de lesa humanidad que castiga a un pueblo entero por decidir su propio destino. Es la negación del derecho a la salud, a la alimentación, a la educación, al desarrollo. Y es, sobre todo, la expresión de una política fracasada que durante más de 60 años no ha logrado doblegar la voluntad de una isla que ha demostrado, una y otra vez, que su soberanía no se negocia.

Cuba no está sola. Lo dicen los 130 votos. Lo dicen los pueblos de América Latina y el Caribe, de África, de Asia y de Europa que siguen alzando la voz contra el bloqueo. Lo dicen quienes, aun en medio de las presiones, se niegan a condenar a una nación que ha dado al mundo médicos, maestros y ejemplos de internacionalismo. La votación de este miércoles 28 de octubre en Nueva York es una nueva victoria para esta pequeña isla y una derrota para quienes pretenden aislarla. La mayoría del mundo vuelve a estar del lado de Cuba. Y eso, para quienes defendemos su causa, no es un dato menor: es la confirmación de que la dignidad no se bloquea. 

Trabajo relacionado:

Visitas: 1

Barbara M. Cortellan Conesa

Ingeniera Química por la Universidad de Camagüey. Diplomada en Periodismo. Máster en Ciencias de la Comunicación. Periodista-Editora del diario 5 de Septiembre. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *