Inglaterra aplasta a una combativa Croacia y ratifica su cartel de favorita
Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 20 segundos
Dos dianas de Harry Kane, una de Jude Bellingham y otra de Marcus Rashford en los compases finales, bastaron para que la selección de Inglaterra doblegara a una meritoria Croacia, que supo igualar en dos ocasiones la desventaja, pero que terminó claudicando víctima de sus propios errores frente a un conjunto británico que refuerza su estatus de aspirante al cetro mundialista.
Durante nueve minutos, el partido transcurrió sin sobresaltos, hasta que una acción fortuita cambió el rumbo del encuentro. Luka Modric, capitán y emblema croata, cometió un error inusitado dentro de su propia área: desatendió el esférico bajo la presión asfixiante de Noni Madueke, quien le robó la posesión y forzó una pena máxima.
Harry Kane, el artillero estrella, asumió la responsabilidad y, tras una revisión del VAR que alargó la expectativa, no perdonó desde los once pasos para establecer el 1-0.
Pero Croacia, fiel a su historia de resiliencia, no tardó en responder. Un despiste en la retaguardia inglesa fue suficiente para que Martin Baturina, con un disparo certero desde fuera del área, batiera al arquero y pusiera las tablas en el marcador al minuto 36. No obstante, la figura de Kane emergió nuevamente antes del pitazo del descanso: un soberbio remate de cabeza tras un saque de esquina devolvió la ventaja a los Pross.
Sin embargo, la escuadra balcánica demostró una vez más su carácter indomable. En el tiempo añadido de la primera mitad, una magistral combinación entre Mario Pasalic e Ivan Perisic habilitó a Petar Musa, quien con una volea espectacular estableció el 2-2, dejando el partido en un emocionante punto de equilibrio al término de los primeros 45 minutos.
Tras el reinicio, Inglaterra salió con mayor determinación. Apenas iniciada la segunda parte, Jude Bellingham explotó las fisuras defensivas croatas, condujo el balón hasta el área y, con un disparo cruzado, superó a Dominik Livakovic para firmar el 3-2. El gol tempranero desmoralizó a los croatas, más aún cuando Modric, su faro en el mediocampo, abandonó el terreno de juego en el minuto 58.
Sin su capitán, Croacia perdió claridad y capacidad de reacción. Inglaterra, entonces, se adueñó por completo del balón y del ritmo del juego, manejando los tiempos a su antojo. La sentencia llegó con Marcus Rashford, quien apenas doce minutos después de su ingreso, perforó las redes rivales para sellar el 4-2 definitivo y confirmar el poderío ofensivo de un equipo que apunta alto en la cita planetaria.
(Con información de agencias)
Visitas: 1

