Una teleserie infame

0
235

La cadena espa帽ola Telecinco acostumbra entregar antol贸gicas mamarrachadas en su programaci贸n seri茅fila habitual, pero mediante Lo que escond铆an sus ojos sobrepas贸 todos sus descarrilamientos.
Esta miniserie sobre la historia rom谩ntica del ministro franquista Ram贸n Serrano Su帽er (Rub茅n Cortada) y la marquesa S贸nsoles de Icaza (Blanca Su谩rez) no solo est谩 superpoblada de manipulaciones hist贸ricas y presenta un desenfoque abismal de la figura de dicho titular del Interior, Gobernaci贸n y Asuntos Exteriores entre 1938 y 1942 (como de la Espa帽a general de ese per铆odo, que aqu铆 ni siquiera opera como mero tel贸n de fondo, de tan afantasmada); sino que adem谩s ha sido incre铆blemente mal contada, editada y actuada.

Ni imagino cu谩ntas copas apur贸 Blanca Su谩rez la noche que ley贸 este guion, para dejarse embaucar en una imbecilidad supina y tener de contraparte masculino a alguien tan monocorde como el cubano Cortada, quien aqu铆 escribe un manual sobre c贸mo actuar de la peor manera posible, o simplemente no hacerlo. Su interpretaci贸n en la serie El Pr铆ncipe era de Goya comparada con esto.

Blanquita camina por arriba del bien y del mal. Es la cosa m谩s sexy que ha habido 鈥攜 va a haber por d茅cadas鈥 en todas las Espa帽as, como para permitirse cuanto le venga en gana; pero ya ella est谩 en la l铆nea de flotaci贸n de Almod贸var y 脕lex de la Iglesia.

Est谩 clar铆simo, al menos para m铆, que no es Meryl Streep, ni lo va a ser nunca; pero ser convocada por esos grandes directores espa帽oles son palabras mayores. Ya no corren para ella los tiempos alimentarios de El internado y El barco. Alguien deb铆a aconsejarle, entonces, en torno a saber valorar mejor en qu茅 se matricula.

Lo que escond铆an sus ojos anda por debajo del m谩s l贸brego melodrama folletinesco venezolano de los a帽os 80. Es casi peor que el agua de alcantarilla embotellada por Univisi贸n, que algunas mujeres cubanas se pasan viendo miserablemente todo el d铆a. Es la quintaesencia de la (no) creaci贸n, modelo brib贸n del postalismo hist贸rico que se olvida de contextos y sufrimientos de un pueblo de tan magno pasado de resistencia como el espa帽ol, para acercarse morbosamente a las historias cameras de un cabronazo del r茅gimen con 铆nfulas de Don Juan y una arist贸crata joven necesitada de la acci贸n en los flancos bajos que no le aporta su viejo consorte.

Hubiera dado para un pornito. Nunca para cuatro cap铆tulos de metralla y porquer铆a sentimentaloide repletos de nada subrepticia loa derechista, que tan solo se limita a hacer rajoyistas pucheros dram谩ticos con el cu帽ado de Franco y la marquesita on fire.

Dejar respuesta