Una institución hacedora de artistas

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El 18 de julio de 1974 nació “La Edad de Oro”. En aquel entonces, hace ya tres décadas, era un grupo de teatro. “Abdala” y “La margarita blanca” fueron las primeras obras que llevaron a las tablas. Pero no se detuvieron allí. Al transcurrir un breve tiempo, comenzaron a incursionar en la música y en otras manifestaciones artísticas, danza y artes plásticas, lo que los convirtió en el primer foco cultural comunitario del país.

A Francisco Valdés Padrón, Pancho, se le debe su surgimiento. Un hombre de extraordinaria capacidad para ser sencillo y a quien no le ha faltado nunca la humildad para echar a andar este proyecto. Casi sin proponérselo, reunió a un grupo de chicos de la cuadra, cuyas edades oscilaban entre los 4 y 8 años, y los hizo transitar por los caminos del arte, poniéndoles alas maravillosas a sus sueños.

“Han pasado treinta años desde aquel julio en que, inspirados por los planes de la calle, creamos el grupo con unos doce muchachos, comenta Pancho. Veíamos a los niños correr de un lado a otro, jugando, riendo. Entonces, pensamos que podíamos hacer algo más. Así nacimos y nos hemos mantenido.

“Al principio, cuando estábamos inmersos en la música, los niños cantaban acompañados por backgroung. Sin embargo, hubo personas que creían que ellos doblaban. Fue cuando, años más tarde, decidimos incorporar los instrumentos musicales”.

Algunos de los chicos tenían conocimientos artísticos, pero la mayoría no. Es cuando comienza una etapa maravillosa, pues los aventajados ayudaban a sus compañeros. Una práctica que aún hoy pervive.

El empeño, la perseverancia y el entusiasmo no mermaron. Dueño de una fuerza especial para aunar proyectos, Pancho avanzó con el tiempo y poco a poco iba logrando éxitos. La calidad crecía y muchos centros de trabajo, educacionales, militares y sociales solicitaban la presencia de su agrupación en actos o conmemoraciones.

“Hemos tenido mucha suerte -dice-, porque nuestro trabajo ha sido reconocido por varios organismos e instituciones del Estado. En todo el país hemos dejado un pedacito de nuestro acervo cultural, porque “La Edad de Oro” constituye, desde su inicio, la brigada artística del Contingente Juan Marinello, y junto a él ha marchado a donde ha sido necesario”.

La radio provincial ha difundido canciones que, en una época, se convirtieron en himnos para los soldados cubanos que estaban en Angola y Etiopía; es el caso de “Madre Internacionalista” o “Desde mi valle”, de Osvaldo Vega Llorens. También tuvieron a “Si tú no estás”, interpretada por Yanet Ardila, en la escala de éxitos, por seis meses.

Diez generaciones de “La Edad de Oro” ya se han formado y en todas ha primado el amor y el cariño por la música. Pancho manifiesta que siempre ha mantenido la misma política: crear músicos; hacer niños más cultos, educados, obedientes, mejores ciudadanos, buenos alumnos, para que en el futuro sean hombres y mujeres de bien. Su objetivo se ha cumplido.

Una muestra de ello es la gran cantera que ha constituido esta institución de músicos para el resto de las agrupaciones locales y nacionales. Por solo mencionar algunos, están Alan Pérez, baterista de “NG La Banda”; Enrique Rodríguez, trompetista de la Orquesta Sinfónica Nacional; Osmil Monzón, trompetista de la orquesta de Tropicana (hoy actúa en Francia); Yanet Ardila, cantante del show del Tropicana; Eduardo Rodríguez, trompetista del sexteto “Unión”; e Ingrid Rodríguez, cantante; entre otros.

De ese mismo seno salieron Osvaldo Vega Llorens, locutor de Radio Ciudad del Mar, y Marcos Mario Sánchez, compositor y músico, que hoy está con Los Novo. Todos dan sus vueltas por el grupo, ese lugar que nunca les ha cerrado las puertas, porque los siente como hijos.

“Ninguno nos abandona, a pesar de estar en la nómina de agrupaciones profesionales. Siempre vuelven a ‘su casa’, a este sitio en el que se formaron”.

Constituye una premisa permanente en “La Edad de Oro” el desinterés por el dinero. Ninguno de sus integrantes percibe ni un solo centavo por sus actuaciones, ni tienen que pagarle al maestro por su enseñanza. Una gran obra voluntaria que ha primado durante estas tres décadas. “No busco el profesionalismo. El trabajo de aficionados es más puro, más limpio. Nuestro único interés es servirle al pueblo y recibir como recompensa el aplauso sincero”, expresa Pancho.

 

QUÉ SIGNIFICA LA EDAD DE ORO EN SUS VIDAS

Haymeth Sandoval de la Fe, cantante y pianista, es instructora de música en la Casa de la Cultura Benjamín Duarte. Licenciada en Educación Musical. “Para mí ha sido más que un orgullo, es una plena satisfacción. Aquí he aprendido mucho. Entré con 13 años, y gracias a Pancho realicé la carrera que quería. El grupo es una parte inseparable de mi vida”.

Yisel Marrero Echevarría, cantante. Es actriz del grupo de teatro Guiñol. “Me incorporé acá con 11 años de edad. Esto ha sido lo más importante que me ha ocurrido en la vida. He llegado a ser actriz gracias a Pancho, a su formación, a su entereza”.

Ramón Luperón de Armas, baterista y vocalista. Músico profesional de “Complicación Salsera”. ” ‘La Edad de Oro’ es para mí el avance como músico. Desde los 4 años estoy en él. Aquí aprendí teatro, danza, música. Pancho nos educó dentro del arte y eso me ha servido mucho hoy”.

Isarys, Anáibi y Yanetsy son el relevo del futuroYoel González Medrano, pianista. “Empecé con 14 años. Casi todo mi tiempo se lo dedico al grupo. Esto es lo más importante de mi vida. Le debo todo, mi formación como ser humano”.

Daylí del Sol Díaz, cantante de la última generación. Estudiante de Derecho. “Llevo apenas unos meses en el grupo y estoy muy orgullosa de estar en él, pues constituye una magnífica oportunidad para el futuro”.

Cariño recíproco es lo que reciben los muchachos y Pancho, y eso es más que suficiente para mantenerlos unidos. Que así sea por siempre, Pancho. Y, ¡felicidades a nombre de todo el pueblo cienfueguero!

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