Teatro de los Elementos, un remanso de cultura

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En las f√©rtiles tierras del lomer√≠o cienfueguero Teatro Los Elementos ‚Äúcultiva‚ÄĚ la espiritualidad del los pobladores. Foto: Tomada de Internet
En las f√©rtiles tierras del lomer√≠o cienfueguero Teatro Los Elementos ‚Äúcultiva‚ÄĚ la espiritualidad del los pobladores. Foto: Tomada de Internet

En un largo día de faenas periodísticas llegamos ya en la tarde hasta El Jobero, un vergel ubicado en las estribaciones del macizo de Guamuhaya. Arribamos a la sede de Teatro de los Elementos al revés, bajando la loma; la mayoría lo hace ascendiendo, desde Cumanayagua.

Hab√≠amos comenzado temprano el periplo en La Sierrita, desde la carretera del Circuito Sur, subimos hasta Cuatro Vientos; y ah√≠ se inici√≥ la bajada, bastante dif√≠cil, por las condiciones del camino, la abrupta geograf√≠a, y porque lo hicimos ‚Äúencaramados‚ÄĚ en un cami√≥n. Entonces el sitio nos result√≥ como un doble remanso: por la vegetaci√≥n, por la limonada fr√≠a en la bienvenida y m√°s que todo por la acogida de los actores de este grupo de teatro comunitario y profesional comandado por Oriol Gonz√°lez, √©l una especie de guajiro, fil√°ntropo e intelectual, nacido, criado y ‚Äúhecho‚ÄĚ en aquellas lomas.

Oriol contempla orgulloso el resultado de sus a√Īos de trabajo. Foto: Magalys Chaviano
Oriol contempla orgulloso el resultado de sus a√Īos de trabajo. Foto: Magalys Chaviano

Y aunque he estado en innumerables ocasiones all√≠, siempre encuentro algo distinto, el elenco se renueva, porque es como una unidad docente de las artes esc√©nicas en Cuba. La tierra, el aire, el fuego, el agua‚Ķ son los elementos que conforman y estructuran la compa√Ī√≠a.

La bienvenida, en las propias palabras de  Oriol, quien además es actor y escritor, animan, porque la cultura es vida y es esencia allí en aquellos parajes, donde su colectivo siembra, cría animales para la alimentación, al mismo tiempo que nutren espiritualmente el alma de los pobladores de la zona y de mucho más allá.

Pero esta vez fueron los ni√Īos, los c√≠rculos de inter√©s sobre Salud y cuidados de la vida, los animadores de la tarde. Y tambi√©n hubo trova y poemas, porque nadie, ning√ļn ser humano podr√° salir de El Jobero, sin que lleve m√ļsica en los o√≠dos, aire puro en los pulmones y la alegr√≠a de la tropa de teatreros de Oriol.

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