Enseñanza en el Jardín Botánico de Cienfuegos

Cuando el acaudalado Edwin Atkins fundó en 1901 un  laboratorio para el estudio de la caña de azúcar, en el ingenio La Soledad, cerca de la ciudad de Cienfuegos, adscripto a la Universidad de Harvard inició una tradición investigativa que hoy perdura en el lugar devenido Jardín Botánico de Cienfuegos.

En el edificio administrativo, sito en la entrada del lugar, hay un archivo histórico que atesora un registro de todas las colecciones  de referencia existentes en el jardín desde su fundación. La joven científica Amanda Lucía Vitlloch Ramos es la encargada del archivo:

El herbario lo conforman plantas disecadas con estudios taxonómicos, la mayoría de la muestra fue hecha en el siglo pasado por científicos cubanos y extranjeros./Foto: Dagmara Barbieri
El herbario lo conforman plantas disecadas con estudios taxonómicos/Foto: Dagmara

“Se distribuyen en herbario, xiloteca, espermoteca y biblioteca; el primero es un grupo de plantas disecadas, catalogadas y archivadas, las cuales están actualizadas según el registro cubano de flora que incluye estudios taxonómicos, así como distribución geográfica. Por tanto, son de gran utilidad”.

Agregó esta bióloga especialista en conservación que constituyen un medio didáctico, de consulta continua y entre sus valores figuran 9 mil 724 muestras, la mayoría hechas en el siglo pasado por botánicos cubanos y extranjeros. Hay 18 en peligro crítico de extinción, algunas del género de palmas cocotrinax.

Por otra parte la xiloteca es una colección de maderas con valor económico, entre otros, pues colabora con programas de preservación de patrimonios, para muebles, lo cual contribuye en el control de su tráfico ilegal.

Poseen fichas, registros, y sus datos, según búsquedas históricas de antiguas expediciones que recogían todas las características del hábitat de cada una, lo que se relaciona con posibles perturbaciones de sus entornos actuales.

Tiene libros y pedacitos de maderas con cortes longitudinales.

Más adelante la espermoteca es una compilación de semillas, un baluarte importante para el Jardín, pues allí existen muestrarios de frutos secos y carnosos para certificar bancos de generación.

MOTIVACIONES PARA PROTEGER LA FLORA AMENZADA Y UNA ESPECIE ÚNICA DEL MUNDO
Su tesis de maestría profundiza en el rescate de la especie agave grisea o maguey azul, única población del mundo, en peligro de extinción endémica de El Perché./Foto: Dagmara
 La xiloteca atesora la semilla más grande del mundo que es de un tipo de palma./Foto: Dagmara

Las tres colecciones están relacionadas, la muestra más antigua es el herbario, data de 1905, y queda dividido en dos secciones: una histórica y otra actual que se incrementa anualmente.

Conocer esta amplia gama de especies ha marcado un hito en la vida de la joven científica Amanda Lucía.

Tuvo inspiración para su tesis de maestría, sobre una especie endémica amenazada del litoral sureño:  agave grisea o maguey azul, que desde que se describió en 1913 ha sido muy poco estudiada, solo crece en la parte costera El Perché y en una muy reducida área de Caletón de don Bruno:

“He estudiado la cantidad de plántulas y juveniles y estos arrojan escasos reproductores, lo que es crítico porque hay problemas con el éxito de las  reproducciones, pues  los agaves florecen una sola vez, al término de los diez años, agregó.

“Mi sugerencia es un plan de manejo adecuado, lleva educación ambiental, pues  los árboles en estadios juveniles crecen asociados a plantas de cultivo y su zona está fuera del área protegida, los pobladores han hecho hornos de carbón, por lo que pierden cobertura vegetal  y hay que reponerla.

“La estrategia es fortalecer esa flora  con especies arbóreas, esto lleva capacitación, es la única población en el mundo de esa especie endémica de allí”.

De esta forma los estudios científicos rinden tributo a la estación experimental inaugurada por Edwin Atskin, fomenta relaciones internacionales e intercambios de conocimientos para que nunca más vuelva a llamarse como en sus inicios “Jardín de la Soledad”.

Dagmara Barbieri López

Dagmara Barbieri López

Periodista. Máster en Ciencias de la Comunicación.

2 Comentarios en “Enseñanza en el Jardín Botánico de Cienfuegos

  • Avatar
    19 marzo, 2020 en 8:49 am
    Permalink

    Excelente Noticia Dagmara, Amanda es una gran amiga y profesional, además muy dedicada y entregada a lo que hace la conocí ya hace algunos años en el Jardín Botánico en una de mis incursiones por allí revisando y depositando materiales de herbario de nuestras palmas, conozco de la precisión con que trabaja y es merecedora de mi más alta estima, sigue mi niña tu eres buena y lograras lo que te propongas muchas felicidades
    Milian Rodríguez-Lima
    El más sagüero de los cienfuegueros

    Responder
  • Avatar
    12 marzo, 2020 en 11:56 am
    Permalink

    Amanda es una gran amiga y una maravillosa profesional.
    Muchos saludos para ella y para el resto de los que trabajan en ese lugar tan enriquecedor y necesario de la provincia.
    Estos estudios son cruciales, no solo para los biólogos sino para las personas que viven y trabajan en las zonas donde habitan las especies. Incluso para mí, que me encanta la naturaleza y explorar sus recovecos.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles

Compartir