El televisor rige y manda | 5 de Septiembre.

El televisor rige y manda

Foto: Cubahora

Foto: Cubahora

La televisión tiene varios orígenes, tantos, que no se puede relacionar con un solo nombre, surgió gracias a la inventiva de muchos.

Llegó la imagen y voz a los primeros televidentes casi junto a la II Guerra Mundial, de modo que la alegría se disipó al mostrar partes de guerra y ver cómo se rellenaba de manera progresiva con la bandera alemana el mapa de la ocupación en Europa.

Pero más allá de la historia que trae ese aparato que ha ido progresando, es preciso comentar cómo hemos evolucionado los seres humanos en torno a un televisor.

Para los que nacimos en esta especie de cuadrícula geográfica que es Cuba, el televisor es casi todo en un hogar: objeto de lujo y estatus social, si es pantalla plana y tiene muchas pulgadas, usted pertenece a una familia holgada en lo económico; si es tradicional y con un pañito tejido que tapa la pantalla, es de un núcleo organizado y conservador; si en la sala de su casa hay Panda o Haier, puede que estemos hablando de un cederista destacado o un trabajador de vanguardia que lo recibió como trofeo; y créame que quedan más clasificaciones, pero no preciso mencionarlas.

Si es la hora de la comida, allá van los miembros de la familia con sus platos en mano y el vaso de refresco o agua al lado del sillón; se come en silencio, incluso viendo las aventuras por tercera o cuarta vez, porque ¿quién se acuerda del último estreno en ese espacio? Ni los celulares o el Nauta Hogar han podido acabar con esa tradición, que abolió aquella otra de comer juntos a la mesa.

Él es el centro de la sala, colocado en un mueble o mesita, con adornitos y hasta un búcaro de flores, que a veces semeja una ofrenda para desearle larga vida; porque, óigame, no hay peor desgracia en un hogar cubano que la rotura del TV, por la cantidad a desembolsar para repararlo (aunque lo que necesite sea una pequeña soldadura, allá van los mecánicos, le ponen cara de difícil, “que si necesita una pieza que solo la hay ‘por fuera’”, y allá va el mazazo con signo de $).

Cuando no tenemos televisor, la noche es más aburrida, no podemos ver la novela ni el Noticiero Estelar, aunque desde la pantalla nos llegue lo mismo que hemos estado escuchando desde la mañana, repetidamente. Y no importa que tengamos una PC, el “paquete”, un montón de series y juegos; no, nada sustituye esa pantalla, tenga las pulgadas que tenga, al menos de mi generación hacia atrás.

¡Cuidado con el TV, niño! Se escucha a la abuela defender el equipo que tiene par de sillones delante y que de solo sentarse, agarra el sueño al instante. Una programación que a veces se llena de animales salvajes en una lejana selva, que muerden personas, de cómo cuidarlos y alimentarlos, como si en el balcón o el patio pudiéramos domesticar una cebra o una serpiente pitón y desde la pantalla nos enseñaran, justo a la hora de la siesta.

Recuerdo cómo en casa, allá por los años 70 del pasado siglo, se reunía todo el barrio a ver los juegos de pelota, y una de aquellas noches quedó grabada para siempre en mi memoria: un trueno atraído por la antena del flamante Elektron ruso lo dejó inútil en vísperas de mi cumpleaños, y la fiesta programada devino velorio. No tuvimos por un tiempo muñes, aventuras ni sesiones de béisbol nocturnas con chocolate caliente y chiquillos revoloteando en el portal. El TV rige y manda en los hogares cubanos, preside magistralmente la sala, es venerado por la abuela, y su marca o pulgadas pueden, incluso, definir el estatus de la familia.

Noticias relacionadas
Share

5 comentarios en “El televisor rige y manda

  1. Es cierto Magalys es un eterno integrante de la familia cubana ,nada lo ha logrado reemplazar y ademas es el unico que no te abandona en las noches de soledad ,cuando los muchachos salen a dar una vuelta ,es bien dificil cuando se rompe nos cae un dolor muy grande de solo pensar que pieza sera y cuanto costará .Muy buen articulo como todos a los que nos tienes acostumbrados .Gracias
    Saludos

  2. Me gusta el homenaje al TV. jjj! Muchas son las historias que sePpudieran contar de las familias, amigos y amistades frente a la pantalla; lo podemos proponer para el parque de las Esculturas jj. ¿No te parece?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles

Share