Carlos Roloff, el polaco-cubano | 5 de Septiembre.
jue. Jun 27th, 2019

Algunos contemporáneos lo caracterizaron como hombre de notable tolerancia con sus subordinados./Foto: Internet

Desde su natal Varsovia, Polonia, llegó a Cuba en 1865, Carlos Roloff. Se asentó en el pueblo marinero del norte villareño, en Caibarién y muy poco después ya estaba vinculado con patriotas cubanos que laboraban en la clandestinidad por liberar a Cuba del colonialismo español.

Roloff tenía mucha experiencia militar, adquirida en Estados Unidos en el ejército anti-esclavista del Norte, comandado por Abraham Lincoln durante la guerra de Secesión en Norteamérica, contra los esclavistas del Sur de ese país.

No tenemos evidencia histórica de que en aquellas filas Roloff y los hermanos cienfuegueros Federico y Adolfo Fernández-Cavada se hayan conocido, puesto que combatieron en el mismo bando anti-esclavista en esa guerra en la que ganaron grados militares y condecoraciones. Pero sí sabemos que se encontraron en Cuba, en la cita del alzamiento de los patriotas villareños que se alzaron el 7 de febrero de 1869.

Sabemos también que aquel polaco de espesa barba negra, sería después escolta del presidente Céspedes y que ganará poco a poco los grados de Mayor General en la Guerra de los Diez Años.

Después del Pacto del Zanjón, Roloff fue de los últimos generales del Ejército Libertador en deponer las armas.  Sería uno de los organizadores de la Guerra Chiquita y cuando esta fracasó fue a Nueva York, burló la Inteligencia de España y de Estados Unidos, y a los cubanos anexionistas allí radicados. Conoció a José Martí y despué se identificó plenamente con sus ideas y con  Antonio Maceo y otro internacionalista brillante, Máximo Gómez. Se casó en Honduras y allí se hizo de una holgada posición económica que abandonó para seguir a Martí. En Tampa y Cayo Hueso contribuyó al nacimiento del Partido Revolucionario Cubano, aunque sufrió prisión en Estados Unidos. Dirigió junto con Serafín Sánchez la expedición exitosa que los trajo a Cuba en 1895 para iniciar la Guerra de Independencia, en la que fue designado Jefe del Cuarto Cuerpo del Ejército Libertador y fue Secretario de Guerra en el Gobierno de Cuba en Armas e Inspector General del Ejército Libertador.

Escribió y publicó el utilísimo Índice del Ejército Libertador de Cuba en el cual aparecen los nombres y datos de los 69,715 mambises vivos al hacer esa compilación estadística.

El polaco Carlos Roloff es uno de los tres extranjeros que ganaron la ciudadanía cubana junto con el dominicano Máximo Gómez y el puertorriqueño Rius Rivera. Es una condición por la cual podrían haber sido elegidos presidentes de Cuba en la República, pero los tres declinaron ese bien merecido honor y responsabilidad. Máximo Gómez declararía que “prefería mandar a los hombres en la guerra a gobernarlos en la paz”.

Roloff desempeñó el cargo de Tesorero General de la República, en el cual estuvo hasta su muerte y fue tan honrado que su familia estaba en la miseria a su fallecimiento el 17 de mayo de 1907.

También Roloff fue un visionario político que tempranamente vislumbró y rechazó las apetencias imperiales de Estados Unidos respecto a la Isla ambicionada que contribuyó a liberar. No podía comulgar con quienes lograron en definitiva maniatarla de nuevo.
Fue símbolo de resistencia frente al imperialismo.

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