Septiembre, el mes de los comienzos

Este siempre ha resultado el mes de comenzar. A pesar de ser el noveno del año, cuando el calendario ya casi ‘dobla’ la última curva para entrar en su recta final, el cubano se traza metas para el día 1ro. de septiembre. El significado mayor lo tiene el inicio de las clases, del año escolar, y eso para la sociedad cubana significa mucho.

Ahora, en el orden personal, ya más a lo particular, alguien en casa comienza el Preescolar, la Secundaria, el Preuniversitario y hasta la Universidad, y ello, créanme, tiene una connotación especial. Sin embargo, mirándolo en lo negativo, también tiene lecturas. Las tiendas están “peladas”, el presupuesto familiar más afectado que de costumbre, aunque ya sea un hecho casi natural, por todo cuanto debimos desembolsar en útiles escolares, mochilas, zapatillas deportivas, medias, arreglos de uniformes, “jabitas” para la merienda, en fin…

Septiembre se las trae. El Bulevar continúa lleno de transeúntes, que desde la mañana a la tarde no cesan el ir y venir, ese tránsito peatonal que en julio y agosto le achacábamos a las vacaciones de verano, pero que se extiende, y la vida sigue igual. Tal pareciera que no se trabaja en esta ciudad, aunque el mal es de alcance nacional.

La primera semana del curso, esa que tanto esperan maestros, padres y estudiantes, en la que se llenan de colores las calles, y resulta una combinación, casi perfecta, de jóvenes multicolores; para desdicha de muchos, también colma a deshoras las paradas de los ómnibus del reparto de Pastorita. A partir de las 9:00 a.m., los citados lugares de tornan carmelitas, y me pregunto, como también se preguntan tantos otros en derredor: ¿No hay actividades educativas en esos centros? ¿Qué mal comienzo resulta aquel, cuando a las 9:00 de la mañana no hay nada que hacer, decir, o enseñar en una escuela? ¿Cuánto se puede aprovechar ese tiempo en educar y formar?

También se puede deformar, cuando el desinterés invade las aulas, como si fuera una epidemia, y no se organiza el horario escolar para que las actividades se extiendan, al menos, unas seis horas. Y se me ocurre podrían planificarse charlas sobre educación en salud, cómo prevenir las enfermedades de trasmisión sexual…; otras de carácter educativo, esas mismas de las cuales se habló y debatió en los seminarios de prevención impartidos a los colectivos docentes justo antes de que llegara septiembre; o crear las condiciones para practicar deportes, visitar fábricas o industrias para familiarizarse con sus futuras profesiones…, y un montón de cosas más, en las cuales involucrar a los adolescentes y jóvenes y hacer de veras productivas sus horas dedicadas al estudio y el aprendizaje.

Muy mal comienzo, este que se supone sea el mes del conocimiento, del pupitre, libretas y lápices; el mes en que se juntan en una misma aula muchachos de los más diversos orígenes, unos para conocerse, otros para el recuento. Pero también en ese maremágnum de chicos que andan a destiempo por las paradas de los ómnibus, regresando de sus centros estudiantiles a deshora, se escuchan comentarios de otros que al parecer son educadores o profesores, o al menos eso dice la nómina por donde cobran, porque muestran actitudes que los desmienten: “por eso fulanito de tal cae tan mal, por las trovas que les da a los muchachos”. Me da escalofríos cuando escucho que a quien así se expresa, alguien la llama “profe”, ese apelativo sagrado con que se le nombra a quienes educan y enseñan.

Septiembre es el mes de los comienzos, y lo digo AHORA a tiempo, para ver si a alguien se le ocurre revisar el tema, y no venir al Periódico buscando explicaciones o justificaciones, no. Para que vayan a las escuelas, a las de la Enseñanza Técnico y Profesional y exijan porque este comienzo de hace unos días, empiece bien.

Magalys Chaviano Álvarez

Magalys Chaviano Álvarez

Periodista. Licenciada en Comunicación Social por la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas de la Universidad de Cienfuegos.

9 Comentarios en “Septiembre, el mes de los comienzos

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    31 octubre, 2016 en 8:05 am
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    Estimada Anita, el comentario, no sé si lo habrá leído completo, versa sobre el tema del aprovechamiento del horario docente, y de cómo el reparto de Pastorita, donde están radicados dos importantes centros politécnicos , de altísima matrícula, los estudiantes deambulan por las paradas de los ómnibus a la temprana hora de las 9:00 a.m. Tanto efecto causó, que hoy se aprecia una disminución del fenómeno, y eso es lo que importa. En ningún momento trata sobre restar valor a la profesión del maestro, del cual sabemos muy bien su importancia, tanto es así, que provengo, en lo personal, de una familia de educadores. Pero si usted quiere tener una plática más personal sobre el tema, puede contactarme a través del correo chaviano@enet.cu o visitar el local de la Redacción del Periódico, sito en la primera cuadra del Bulevard, entre Prado y Gacel. Gracias por comentar.

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    25 octubre, 2016 en 3:07 pm
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    Parece que el comentario de la educaciòn no agradò y es verdad que es preciso trabajar màs y mejor con la nueva generaciòn y el futuro y muchos padres que SI tenemos a hijos como profesores no siempre nos place su comentario,sin maestros no hay PERIODISTAS,MEDICOS, CIENTIFICOS en fin es el pilar ayuden a crecer a nuestros hijos y formar MAESTROS CON DULZURA, saludos a todos los lectores.

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    26 septiembre, 2016 en 7:51 pm
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    ¡Hola, Toledo! Fuimos compañeros hace un tiempo y es justo que se comente de la Educación. Solo, querido amigo, que no pueden ser únicamente criticas, también se necesita enaltecer la labor del maestro y sabemos que muchos jóvenes que optan por el magisterio no están totalmente preparados, ¿no te parece que el último párrafo en nuestra lengua materna significa no tener derecho a la réplica? Considéralo. Un abrazo.

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    • Magalys
      27 septiembre, 2016 en 11:23 am
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      Porque la primera réplica a este comentario sería atacar el fenómeno no justificarlo, un fenómeno a la vista de todos; porque duele ver cómo estudiantes que tienen tanto por aprender, adolescentes y jóvenes, a las 9:00 de la mañana ya van de retorno casa. El propósito de este comentario fue, es y sigue siendo parar esa práctica. Pero si a quienes tienen en sus manos las herramientas para revertir la situación, incluso la responsabilidad de hacerlo, se sienten mellados en su imagen, arreglados estamos. Esta publicación SIEMPRE ha enaltecido a los maestros que lo merecen y créame, también los hay jóvenes. Gracias por comentar

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  • Magalis Chaviano Álvarez
    26 septiembre, 2016 en 3:59 pm
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    Sí profe, porque mi hija, Amanda Rodríguez Chaviano, que ahora está en cuarto de Medicina, estudió en el IPVCE, y la fama de ese colectivo docente los precede, gracias por comentar y leernos

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    23 septiembre, 2016 en 8:32 pm
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    Por la forma de hacer la pregunta parece que ha escuchado hablar de Toledo el del IPVCE, espero que hayan sido cosas buenas. Pues sí, su suposición es correcta, hace varios años que laboro en este centro y siento un gran orgullo por haber sido profesor de una buena cantidad de jóvenes que en la actualidad son profesionales destacados, por ejemplo: Melissa Cordero. Saludos para usted, para Melissa y para todo el colectivo, valoramos mucho el trabajo que realizan.

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    • Melissa
      26 septiembre, 2016 en 6:12 pm
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      Profe, miles de gracias por aquí también. Me alegra que nos lea.

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  • Magalys
    22 septiembre, 2016 en 4:14 pm
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    Gracias Jorge, por leer nuestra página en internet, acabadita de sacar del horno en su última versión. Y sí, nos preocupa la educación, como sector, porque aunque la familia es el mayor pilar, los centros educacionales deben funcionar bien, porque esa es una de las conquistas de las que nos ufanamos, como sociedad y vista hace fe. Pero también, aunque critiquemos, enaltecemos la labor de los maestros, profesores y educadores, sin ustedes (asumo que sea uno por su dirección de e-mail) no sería posible. Es Usted el Toledo del IPVC? saludos cordiales

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    22 septiembre, 2016 en 3:13 am
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    Desde que comenzó septiembre he leído varios artículos relacionados con los educadores y con la educación en general ¡Qué bueno! Comparto todos los criterios y por favor, continúen así, los necesitamos. Este del 15 de septiembre me parece digno de seria atención. El AHORA del último párrafo está bien claro. Saludos.

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