El testigo de cinco años
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Un niño de cinco años presenció cómo el ICE disparó siete veces a su padre
Otro niño más es víctima del ICE. Pensemos en la tortura que significa para un hijo ver cómo disparan a su padre. El sol caía sobre Marble Hill Avenue, el Bronx, Nueva York. Eran las 4:20 de la tarde cuando los agentes del ICE atacaron salvajemente un auto plateado. En el asiento trasero estaba un niño de cinco años, hijo de Oscar Belgal.
La comisionada de la Policía de Nueva York, Jessica Tisch, ofreció la siguiente cronología: Belgal se encontraba metiendo su auto en un estacionamiento cuando un agente federal vestido de civil se acercó con el arma desenfundada. Lo siguió un segundo agente, también sin uniforme. Belgal comenzó a avanzar con el vehículo. Al menos uno de los agentes disparó siete veces. Una de las balas impactó al hombre justo debajo de la oreja izquierda. El parabrisas delantero quedó dañado y la ventana trasera, destrozada.
El niño, sentado en el asiento de atrás, resultó físicamente ileso. Pero fue testigo directo del tiroteo contra su padre. La policía neoyorquina confirmó que el menor, de cinco años, presenció cómo Belgal era alcanzado por los disparos mientras estaba dentro del vehículo.
El alcalde Zohran Mamdani compareció unas horas después frente a una multitud de manifestantes, y afirmó: «Veo lo que hace ICE, y veo crueldad, veo falta de humanidad, por eso he llamado a la abolición de ICE, se lo he dicho directamente al presidente y también se lo he dicho directamente a los estadounidenses». Belgal ya había sido trasladado a un centro de detención fuera de Nueva York en un vehículo con cristales polarizados, explicó el alcalde.
Mamdani calificó al ICE como una agencia «podrida hasta la médula» que «debe ser abolida». «Lo ocurrido hoy es una confirmación devastadora de lo que sabemos desde hace tiempo: el ICE actúa con total impunidad, siembra el caos y el terror en todo el país», declaró. «El ICE debe salir de nuestros barrios», escribió más tarde en X, en un mensaje que terminaba con una consigna: «Abolir el ICE».
El menor de cinco años quedó bajo el cuidado de un familiar tras el incidente. Pero su imagen –un niño que ve a su padre recibir un disparo en el cuello– se convirtió en el símbolo de una política migratoria que, según sus críticos, no distingue entre el objetivo de un operativo y las vidas que quedan atrapadas en el fuego cruzado. «Esta noche, un niño de cinco años está traumatizado y aterrorizado», había dicho Mamdani horas antes, aún en la escena del tiroteo.
Mientras tanto, cientos de manifestantes se congregaron frente al hospital de Inwood donde Belgal fue tratado inicialmente. Hubo confrontaciones con la policía y varios arrestos. «¡Queremos al ICE fuera de nuestro barrio!», coreaban, según reportó la prensa local.
Belgal sigue bajo custodia federal. Se recupera de la herida de bala. Su hijo de cinco años está con familiares. La pregunta que planea sobre Marble Hill –y sobre el resto del país– es la que el alcalde formuló esa noche: «¿Estarán seguros nuestros vecinos en nuestras calles, en nuestras escuelas, en sus trabajos?». Para un menor que vio a su padre recibir un disparo en el cuello, esa pregunta ya tiene una respuesta.
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