Western Union se equivoca

Otros autores: Zulariam Pérez Martí

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Lo pensó María Victoria Morejón Castillo, tras padecer en reiteradas ocasiones un mal servicio. No soportó más. “El martes 10 de mayo resultó el peor día. A las 9:00 a.m. estaba afuera de ‘Imago’, y al abrir, pregunto por la Western Union. Me dijeron que la compañera no venía. Seguí hacia la ‘Casa Mimbre’, la habían cerrado por la fumigación, igual en la ‘Eureka’, donde tampoco había efectivo. Ya en la ‘Francia Moderna’ hago la cola y luego del correspondiente trámite, recibo en efectivo 52 pesos convertibles (CUC) en monedas de a peso. Le reclamo a la cajera, y dice que era lo que Trasval le había entregado”.

Su experiencia abrió un telón de inconformidades al respecto, recogidas en visitas a los establecimientos habilitados para ofrecer tal prestación. Una gota desbordó la copa que parecía incólume.

“Cobro hasta dos veces en el mes y en la ‘Mimbre’ sí existe estabilidad en el servicio. En la ‘Francia’ cuando no hay conexión, te dicen que se acabó el dinero. ¡Mejor no hablar de ‘Eureka’ e ‘Imago’!”, afirma Rafael González Martínez.

“No entiendo a la Western Union, un servicio de otro país, lo mejor dicen, pero la verdad no recibes una atención a la altura de lo que debiera ser. Ni remotamente”, expresó una cliente.

Desde hace tres años, el incremento en el envío de remesas obligó a FinCimex en la provincia a establecer otros puntos, incluso, algunos fuera de su grupo empresarial (TRD, Cadeca y Correos), aún sin disponer de las condiciones óptimas.

Un ejemplo claro ocurre en la “Francia Moderna”: “Atiendo a ocho cajeras, además del Ten Cent y una boutique —relata Iraida Alfonso Ojeda, cajera central—. Debo entregarle los fondos, vales de venta y documentación temprano en la mañana. No transita rápido, depende de la agilidad de las empleadas. Después, ir al Banco Financiero Internacional (BFI) para recoger menudo y hacer una cola como el resto de la población.

“Ya desde las 9:00 a.m. los clientes esperan por la Western Union. Les explico, unos entienden, otros no. Cuando retorno del BFI, reparto el menudo. En caso de presentarse una devolución en el piso de venta, interrumpo el servicio. Vuelvo a pararlo en el horario de almuerzo, pues me toca cubrir a las cajeras. También realizo depósitos en Bandec y hago el cierre de mes. Opero tres efectivos en tres cajas fuertes”.

Igual sucede en “Imago”, donde la contadora asume una labor similar. Carmen González Valdivia, jefa de FinCimex en Cienfuegos, explica que “la sucursal extendió la Western… a unidades donde las operadoras no eran dedicadas, sino empleadas con otras funciones dentro de la tienda, por lo general funciones de responsabilidad (…) Ahora contamos con doce unidades y solo una de ellas dedicada por entero al servicio: ‘Casa Mimbre’”.

Para José Manuel Jaque Guedes, gerente del complejo Tiendas Panamericanas, “la decisión de quitar las dedicadas fue un error, pero se tomó (…) Lo digo porque lo veo, y realmente el cliente debe esperar, la cajera central tiene que moverse, y al final uno viene a que lo atiendan rápido”.

Sin embargo, “la instrucción de concebirla dedicada o no implica a la administración de la tienda, lo de nosotros consiste en aperturar”, agrega González Valdivia.  Sobre el asunto, Dislayne Torres Abreu, gerente de la “Francia Moderna”, responde: “Yo no dispongo de facultad para determinar que una persona se dedique solo a la Western Union. Al menos no tengo conciencia de eso”.

Hablamos de una circunstancia sin solución alguna hasta la fecha, pese a las proyecciones de la empresa estadounidense de brindar a los cubanos la posibilidad de enviar dinero desde otros países como Canadá, España, Brasil…

Por ejemplo, los locales no son ideales al permanecer, en su mayoría, en áreas de ventas o zonas para el despacho de mercancías, sin comodidades para el usuario que, en algunos casos, permanece al sol y desprovisto de un asiento, sometido a los horarios y requerimientos de las tiendas.

La conectividad constituye otro dilema, aunque al decir de González Valdivia, “en el momento de llegar la transacción no existe ninguna demora, el sistema es plenamente eficiente. No tiene por qué fallar; cuando ocurre, colapsa todo en la unidad”.

Lo mismo opina Alfonso Ojeda, “pero a veces para no repetir la explicación de mis otras funciones, uno dice que falta la conexión”, comenta.

Por su parte, los establecimientos de TRD dependen de un módem conectado a una línea de Etecsa. Cualquier dificultad pueden comunicarla vía telefónica a un centro de información en La Habana, con el fin de resolver con prontitud el problema.

Entre las inquietudes de los ciudadanos consta también, la carencia de efectivo, en ocasiones utilizado como excusa para cerrarles la puerta. A dicha conclusión llegamos, pues “los reembolsos funcionan perfectamente bien. Se lleva un parte diario de lo que la Western Union entrega, para en base a ello reaprovisionar. Lo tramitamos con Trasval y el Banco. La conciliación de esta operación lo llevamos diario.

“Si faltara dinero, nosotros debemos auxiliar el servicio paralizado. Lo establecido es que cuando pase, nos informen para apoyarlo desde el complejo”.

Llegado a este punto, a María Victoria Morejón Castillo y al resto de los clientes les asiste la razón, al preguntarse cómo es posible pasar por tanto desagravio para cobrar una remesa. Quizás otra opción venga de la mano Correos de Cuba, entidad que desde 2015 cuenta con el servicio de giros postales desde el exterior.

Mientras, le corresponde al Grupo Empresarial de Cimex revisar la ineficiencia que prolifera en sus propias narices. La Wester Union no se equivoca. La equivocan.

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