Venta de materiales: a mayor control, más satisfacción
jue. Nov 21st, 2019

Venta de materiales: a mayor control, más satisfacción

En El Rastro (Multimat Tulipán) hoy existe menos espacio para el descontrol y los revendedores. /Foto: Juan Carlos Dorado

En El Rastro (Multimat Tulipán) hoy existe menos espacio para el descontrol y los revendedores. /Foto: Juan Carlos Dorado

Barriada de Tulipán. Tienda de venta de materiales de la Construcción, Multimat (El Rastro) un sitio bien conocido por los cienfuegueros que requieren adquirir diversos productos para diferentes acciones en sus viviendas por esfuerzo propio.

Aunque temprano, ya el sol y el calor se hacían sentir. En las afueras un grupo de personas, ubicadas en distintos sitios, esperan a que les corresponda su turno y en honor a la verdad se aprecia mucho más orden que en ocasiones anteriores.

¿Qué dice el pueblo?

Por este sistema que hay ahora, que uno se anota y luego viene y compra, lo veo muy bien así; yo me anoté el viernes y ya hoy martes me toca comprar”, me dice Yaité Santana Oropesa, quien aguarda para adquirir cemento. Ella tiene bien claro lo vivido con anterioridad: “nunca había podido comprar porque había mucha matazón ahí, problemas y bronca y se hacía muy difícil acceder, en una ocasión estuve hasta más de las tres y treinta de la tarde y no pude comprar; ahora con este mecanismo todo va bien, ya hoy puedo irme con mi cemento. Antes no podía ni llegar a la ventana; así como está me parece bien”, reafirma.

Para Jorge Sotolongo, que también ha acudido otras veces en busca de cemento, la fórmula es “persistir siempre” ante la inestabilidad en la entrada de materiales de construcción, un asunto que, según su opinión, “da lugar a problemas en las colas para comprar”. No obstante la entrada reciente de cemento PZ- 25 ha dado la posibilidad de adquirir el producto y “luego de presentar mi licencia de construcción y anotarme en el listado, hoy ya estoy en posibilidad de comprarlo, hago el número 19, así que debo llegar pues como norma atienden aproximadamente entre 20 y 25 personas por día”.

Le pido me ofrezca sus referencias comparativas y la respuesta no se hace esperar: “Un tiempo atrás era solo por la cola y era más difícil porque no se respetaban las personas con licencia; ahora se tienen en cuenta: tres personas con licencia y una que no tiene; a estos últimos se les venden solo 10 bolsas; por tanto los que estamos construyendo tenemos mayores posibilidades”.

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Dayessi Díaz Gómez es una joven perlasureña que también anda en “trajines constructivos”, por eso requiere ir al Multimat de Tulipán para estar de la entrada y el expendio del cemento: “comparado con etapas anteriores yo creo que está un poquito más organizada por la lista que se hace, aunque haya que esperar unos días. Por ejemplo, yo estoy anotada desde el sábado; hoy es martes e imagino que me toque dentro de dos días aproximadamente; pero igual hay que estar aquí. Las colas más complicadas son las del cemento y la cabilla, me dice, pero en este formato tengo más esperanza de que sea más rápido”, acota.

La cliente Dayessi Díaz Gómez dice que las actuales listas contribuyen a una mejor organización. /Foto: Juan Carlos Dorado
La cliente Dayessi Díaz Gómez dice que las actuales listas contribuyen a una mejor organización. /Foto: Juan Carlos Dorado

Y en efecto, la adquisición del acero se torna mucho más tortuosa, sobre todo porque el producto no es suministrado con sistematicidad. Al momento de hacer este reportaje hacía dos meses que en el “rastro” no se recibía ni una barra.

Interpelada acerca de esta situación, Andrisbel Ruiz Romero alega que “realmente estoy aquí desde mayo; en ese mes o junio aproximadamente entró la cabilla y no ha entrado más. Mantenemos una cola física cada día, dormimos y todo. Cuando llegue la cabilla se hace acto de presencia y por ahí se vende. Hemos acudido en busca de información nos han atendido bien, siempre ha habido una respuesta, pero lo cierto es que no saben cuándo entrará el producto”.

Esta situación de la inestabilidad en la entrada de materiales es un asunto que deviene preocupación de los clientes y de hecho, es ya un tema para próximos reportajes, además de las dificultades con algunos equipos como la “palita mecánica” para el expendio de los áridos.

Visión administrativa

Ante Miladis Pérez Fernández, administradora del Multimat Tulipán, en el municipio de Cienfuegos, nos personamos en busca de otros elementos.

Miladis Pérez Fernández, administradora del Multimat. /Foto: Juan Carlos Dorado
Miladis Pérez Fernández, administradora del Multimat. /Foto: Juan Carlos Dorado

“Trabajamos de lunes a viernes en el horario de 7:30 a.m. a 3:30 p.m. y los sábados desde las 7:30 a.m. hasta el mediodía. Con anterioridad atendíamos también los casos de subsidios, pero ahora solo nos corresponden quienes asumen acciones constructivas por esfuerzo propio.

La venta es liberada, pero con regulaciones, tal cual han indicado la Empresa minorista de Comercio y el Grupo Empresarial, de ahí que los que tienen licencia de construcción y/o proyectos se les venden 50 sacos de cemento y 56 tiras de cabilla, mientras los que no tienen pueden adquirir 10 y 20, respectivamente. Lo hacemos así para que la mayor cantidad de personas puedan adquirir esos materiales que son los más demandados, aún cuando en sus proyectos tengan establecidas mayores cantidades”.

Para nadie es secreto que el “rastro” ha sido objeto de disímiles quejas e inconformidades de los cienfuegueros; en razón de ello ¿qué medidas organizativas se han adoptado para mostrar un panorama diferente?

Contamos con una libreta foliada a manera de control para el cemento. Según la cantidad que nos entra, anotamos a las personas y así han quedado más conformes. Cuando se ha producido alguna situación de quejas o se ha generado un mal ambiente porque algunos inescrupulosos quieren alterar lo establecido, acudimos a la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y hasta ahora no se han dado tantas situaciones anormales.

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También evitamos que haya aglomeración de personas dentro de la tienda y se va regulando la entrada; incluso se les registra en la garita por nuestro sereno. Por ejemplo, para un solo dependiente a despachar 50 sacos de cemento con dos clientes es suficiente para una mejor atención. ¿Para qué permitir que entren más personas?”, dice.

Para el caso del acero, ¿cuál es el mecanismo de control?

También contamos con un documento establecido por la Empresa en el que se registran datos como nombres, número de carné de identidad, licencia de construcción y el proyecto. Eso se hace una vez que entra el producto, y al igual que con el cemento, anotamos la cantidad de personas según la cifra recibida para proceder a la venta”.

Una sola jornada no es suficiente para valorar, en profundidad, un determinado proceso; en este caso, la venta de materiales a las personas que deciden construir por esfuerzo propio. Si bien aprecié orden y mayor satisfacción en los clientes, no es menos cierto que no se puede perder la brújula del control, porque este tema es particularmente sensible y al que la máxima dirección del país ha aludido en no pocas ocasiones, insistiendo en lo dañino de permitir el desvío de lo que se dispone para garantizar el Programa de la Vivienda, uno de los objetivos prioritarios de desarrollo en nuestro país.

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