U-571 | 5 de Septiembre.
mié. Ago 21st, 2019

U-571 ha tenido varios precedentes contemporáneos en el abordaje de temas más o menos semejantes en un mismo marco espacial: el interior de un submarino. Dos filmes de estos –A la caza del Octubre Rojo y Marea roja– asumieron el asunto desde la perspectiva de un potencial encontronazo entre unidades nucleares de los ejércitos norteamericano y soviético. Otro, el de mayor solidez en cuanto obra cinematográfica –El bote, del alemán Wolfgang Petersen-, centraba la atención en la II Guerra Mundial, donde nos retrotrae a su vez U-571, de Jonatham Mostow.

La película describe los hechos históricos relacionados con el arrebato a los alemanes de la máquina Enigma, a través de la cual cifraban sus mensajes, inescrutables por los especialistas de las fuerzas aliadas. La importancia que se le concedía al artefacto era tal a la sazón, que se pensaba que al apoderarse de éste se podía ganar fácilmente la contienda.

En realidad, la hazaña histórica de neutralizar la “Enigma” correspondió a los británicos, pero esta superproducción hollywoodense, pese a que en una aclaratoria final da algunos créditos a los verdaderos autores de ésta y otras acciones de relevancia acaecidas paralelamente, concede los honores mayores a los norteamericanos que según la visión arrogante de muchos nacionales ganaron por sí solos la II Guerra Mundial, una conflagración que en fin de cuentas ni de ellos era.

Tony Blair, el primer ministro inglés al momento del estreno, y el Parlamento de ese país arremetieron contra el filme, calificándolo de “afrenta a la memoria de los marineros británicos que perdieron la vida en dicho episodio”. “Ellos lucharon con mucha distinción y valentía”, sostuvo el premier Blair al aludir a los dos marineros ingleses que recibieron póstumamente la Cruz George por su rol decisivo en la captura del aparato. Un cable de Reuters señalaba que a raíz del estreno en Londres, el ministro de Cultura, Chris Smith, manifestó: “Tener un filme que pretenda decirnos que fueron los norteamericanos los que hicieron todo esto es un poco exasperante”. Los historiadores británicos aprovecharon el escarceo para dejar en claro ante la opinión pública que los marineros patrios fueron verdaderamente los que se apoderaron de la “Enigma” y que los criptógrafos del Bletchey Park pudieron desentrañar sus códigos.

La historia no es nueva. En su proverbial chovinismo nacional y en su interés por amontonar dinero los productores norteamericanos no paran mientes en la importancia del respeto del legado histórico de los pueblos. U- 571, sencillamente, es la continuidad en el tiempo de una añeja estrategia político-mercantil inescrupulosa y prepotente.

Pero, más allá de las falsedades históricas del largometraje, U-571 resulta una película de acción y suspense bien armada y con un sentido paradigmático de la utilización de las gradalidades tensionales. Se sabe jugar mucho con la ansiedad del espectador y con el estiramiento hasta el paroxismo emocional en ciertas escenas de potencial confrontación: un ejemplo muy evidente, la secuencia de la inspección del avión de reconocimiento alemán al submarino tomado por los norteamericanos.

El realizador Mostow ejecuta un buen trabajo de dirección de actores y sabe bienencarrilar a Matthew McConaughey, en el rol central, al lado de los experimentados Bill Paxton y Harvey Keitel, quien sorprende aquí por tratarse de uno de los contados casos en que incorpora a un tipo común y corriente.

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1 thought on “U-571

  1. Los de la Reuters se ponen un poco entre irónicos y flojitos con eso del “un poco exasperante”…. jajajajajajaja…. Me gusta mucho Harvey Keitel, un actorazo como pocos…

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