Todo lo que Facebook sabe de ti

Cuando creamos una cuenta en Facebook, antes de ingresar nuestros datos personales aparece una frase: “Es gratis y siempre lo será”. No obstante, nosotros, los usuarios sí pagamos, de hecho, con información personal. Y es esa, la moneda de cambio que hace rentable el multimillonario modelo de negocios del gigante de las redes sociales.

Al registrarnos en esta plataforma social, o en la mayoría de las existentes, rellenamos campos básicos como nombre y apellidos, fecha de nacimiento, correo electrónico, número de teléfono móvil, lugar de residencia, gustos, libros, programas de televisión favoritos, creencias religiosas, ideología política, lugares de trabajo, centro de formación académica, aptitudes, habilidades profesionales y situación sentimental; es decir, ponemos a disposición todo sobre nosotros.

Lo más importante: subimos miles de fotos que guardan información adicional en los metadatos. De esta manera se sabe dónde fue hecha la foto, si se tomó con un celular o una cámara, entre otras cosas. Además, el uso de esta herramienta permite a las aplicaciones y servicios de terceros utilizar tu perfil previa autorización, pero en muchos casos, solicitan el consentimiento para acceder a tu historia personal, pero no informan con qué finalidad.

Un mantra clásico en la economía digital dice que “si no pagas por el producto, el producto eres tú”. Solo entre julio y septiembre de 2016, los ingresos de Facebook superaron los 7.000 millones de dólares, según hizo público la empresa. Una cifra tan formidable que, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), supera el Producto Interno Bruto (PIB) de más de 40 países. Pero, ¿cómo ganan dinero?

La mayoría de las ganancias del gigante tecnológico corresponden a la publicidad de empresas que deciden anunciarse por esta vía. La red social nos tiene segmentados por edades, sexo, nivel de estudios, trabajo e incluso pasatiempos, y ofrece la posibilidad de dirigirse a públicos muy específicos. Al abrir una cuenta, como parte del contrato del usuario, aceptamos que nuestra información personal sea usada de esa manera.

Con ese propósito, Facebook maneja tres diferentes tipos de anuncios en su sitio: publicidad dirigida (los anunciantes escogen a quién llegar), anuncios interactivos (las empresas piden a los usuarios que hagan algo en su publicidad) y finalmente, los anuncios contextuales en donde se muestra cuáles de nuestros amigos gustan de cierta marca o producto. De acuerdo con David Parfect, director de ventas de Facebook en el Reino Unido, dicha publicidad es doblemente efectiva, porque los usuarios confían más en sus amigos que en las empresas.

“Si el usuario ve que un amigo gusta de un producto, suele inclinarse más por hacer clic en él”, dijo.

¿Qué sucede con mis datos personales en Facebook?

Ya sabemos que esa red social lo tiene todo sobre nosotros, pero no nos habíamos percatado de la magnitud del asunto hasta que surgió el escándalo de Cambridge Analytica. Nuestros datos están al alcance de todos. Una vez registrado en alguna red social, plataforma, juegos o cualquier página web, la información personal es susceptible a que cualquier empresa o persona con un cierto conocimiento en informática pueda acceder a ellos y utilizarlos con cualquier fin mediante la minería de datos.

Es común observar como Facebook, Whathsapp, Messenger y demás aplicaciones piden permiso para acceder a nuestros contactos, fotos, grabador de voz, entre otras cuestiones… pero, ¿para qué un juego de plantas contra zombies necesita tener acceso a tus contactos y perfil de red social, si solo es un juego? La respuesta es sencilla: los datos son el nuevo petróleo.

Subimos fotos a nuestros perfiles en las redes sociales y, si algún día queremos, eliminamos dicho contenido creyendo que ha desaparecido. No obstante, los buscadores que se dedican a registrarlo todo en Internet ya las han copiado y pueden ser recuperadas fácilmente. Es decir, cada información digitalizada, es muy difícil eliminarla del ciberespacio.

Técnicamente, Facebook no vende tus datos, lo que vende es un servicio a los anunciantes. Todo aquello que posteamos permite a la red social conocer nuestras costumbres y gustos como consumidores y eso es, justamente, lo que ofrece a los anunciantes.

Las compañías no acceden directamente a la información, sino que eligen el tipo de perfiles a los cuales quieren llegar para que el algoritmo envíe la publicidad a la persona adecuada. Es por eso que si te gustan las hamburguesas, seguramente tu muro de Facebook contiene publicidad de restaurantes, por solo poner un ejemplo.

Un simple “me gusta” lleva detrás más consecuencias de las que imaginas. Cada vez que interactúas con una publicación, el famoso algoritmo lo recoge y lo asimila dentro de su gran paquete de datos, que establecen si estás más interesado en páginas de venta de ropa o en sitios que ofrecen horóscopos. También registra a qué tipo de fotos de tus amigos les regalas un “me encanta” o qué noticias “te enojan”. Si eres de los que replican noticias políticas, seguramente ya se imaginan qué ideales tienes.

El contenido que subes también es importante. Y por supuesto, también leen tus comentarios. Una vez más, entra en juego el algoritmo “mágico”. Gracias a palabras clave, pueden saber qué tipo de crema utilizas o si estás de acuerdo con los últimos acontecimientos. Aquí entran también los hashtags o etiquetas que introduces al final de cada publicación, lo cual hace aún más fácil empaquetar la información. En principio, las empresas digitales defienden esta práctica concebida para “mejorar la experiencia del usuario”.

Protección de datos

La manera en que se almacena y gestiona la densidad de todos estos datos ha dado paso a un nuevo concepto denominado big data, el cual recopila las características de las personas para ofrecer perfiles y diferentes análisis basados en la recolección de información.

El análisis de esta última es una necesidad para las empresas, instituciones, los gobiernos y la sociedad en general. Pero siempre se ha de contar con el consentimiento de la persona que los aporta o en última instancia, es responsabilidad empresarial y estatal crear condiciones para su encriptación.

En el caso de Facebook, los usuarios “otorgan una licencia internacional, libre de regalías, sublicenciable, transferible y no exclusiva para alojar, usar, distribuir, modificar, publicar, copiar, mostrar o exhibir públicamente y traducir el contenido, así como para crear trabajos derivados de él (de conformidad con tu configuración de privacidad y de la app). En otras palabras, si compartes una foto, concedes permiso para almacenarla, copiarla y compartirla con otros (por supuesto, de acuerdo con tu configuración), como proveedores.

También concedes “permiso para usar tu nombre y foto del perfil e información sobre las acciones que realizas junto con anuncios, ofertas y otro contenido patrocinado que mostramos en nuestros productos o en relación con ellos, sin que recibas compensación de ningún tipo”, según se muestra en la Licencia y términos de uso de la red.

El Estado, por su parte, ha de propiciar normativas jurídicas que expresen el derecho a la integridad de las personas a la hora de proveer sus datos privados. Hoy el Derecho de Protección de Datos en Cuba, está sujeto a desarrollarse en virtud de una reserva legislativa en tiempos de informatización de la sociedad y la proliferación del acceso a las redes sociales.

Sobre este tema, Yarina Amoroso, presidenta de la Sociedad Cubana de Derecho e Informática de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, declaró a la revista Cubahora que “a nuestro juicio, se abre la posibilidad para su aplicación directa e impone desafíos para su ejercicio, así como reclama de una reorganización institucional para su gestión efectiva, no solo para los datos en manos del sector público sino también el privado”.

El ministro de Justicia, Oscar Manuel Silveira Martínez, en intervención en el programa televisivo Hacemos Cuba, dio a conocer que entre las prioridades del Estado se encuentra la creación de la Ley de Protección de Datos. El propio Ministerio de Justicia se encargará de coordinar el equipo de redacción del cuerpo normativo y presentar la propuesta a la Asamblea Nacional de Poder Popular en un período perentorio de tiempo.

Yarina Amoroso también comentó sobre la necesidad de lograr una adecuada armonización de la legislación cubana, además de prever normas que permitan crear las condiciones para evitar cualquier tipo de indefensión frente a un mundo tecnológicamente invasivo como el que comienza a ser parte del día a día de nuestra sociedad.

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Gabriela Roig Rosell

Gabriela Roig Rosell

Licenciada en Periodismo. Graduada en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas en 2019.

2 Comentarios en “Todo lo que Facebook sabe de ti

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    27 diciembre, 2019 en 6:50 pm
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    La información de la que siempre a querido conoser el vecino es la que uno ha querido en el momento actual sólo se puede pensar como se Educa a las nuevas generaciones,alas viejas y que deben hacer para protegerse de que su datos formen parte de un lucro millonario que puede tener beneficios o adicciones personales que puede arrebatar también una vida de muchas personas vulnerables en su uso.

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    26 diciembre, 2019 en 12:48 pm
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    Es fácil. Nadie le obliga a tener una cuenta en FB. Sin embargo cuantas veces se encontraron ustedes en una base de datos de ETECSA con los nombres , dirección y teléfonos fijos ? Yo, dos veces.
    Se termina 2019 y no tenemos una Ley de Protección de datos?. Eso es más preocupante que lo que pueda saber FB de ti. Es más preocupante la cantidad de sitios que hay en nuestra intranet q prestan servicios básicos sin certificados SSL. No hay cultura de ciber-seguridad.

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