Té de calabaza, excelente opción para la salud

Cada vez son más los adeptos en el mundo a ingerir té en sustitución a la tradicional taza de café. Incluso, en algunos países como Inglaterra, el consumo de tal bebida se ha convertido en un acto ceremonial en torno a una mesa, sitio donde se reúne la familia a determinada hora del día para, entre charla y charla, deleitarse con la libación.

Según Wikipedia, té es la infusión de las hojas y brotes de la planta Camellia sinensis; sin embargo, por extensión, el término abarca todo brebaje elaborado con procedimientos similares y el uso de las más disímiles procedencias del mundo vegetal. Tal es el caso de las tisanas o cocimientos, donde utilizan la flor de la calabaza como ingrediente fundamental.

Bendito pimpollo

La flor de la cucurbitácea resulta un alimento altamente nutritivo porque tiene varias propiedades de las que nos podemos aprovechar al consumir este té: por ejemplo, como una buena fuente de vitamina A puede estimular y reforzar nuestro sistema inmune, disminuye el riesgo de enfermedades del sistema cardiovascular, y por si fuera poco, la vitamina C presente en esta parte de la planta también ayuda a combatir enfermedades respiratorias.

El sitio digital eluniversal.com reseña que de acuerdo con Health Benefits Times, la presencia de la vitamina C contribuye de manera directa a fortalecer el sistema inmunológico del organismo, hecho que sirve de protección contra resfriados y la tos.

En esa misma cuerda, el contenido de hierro cumple funciones inmunes como la diferenciación y proliferación de linfoncitos T, así como la producción de especies reactivas de oxígenos encargadas de combatir patógenos externos. Luego, con este regalo de la naturaleza puede muy bien armarse nuestras defensas. En tanto, el calcio y fósforo que posee mantienen los huesos y los dientes fuertes y saludables, mientras su potasio mejora la salud de los músculos y, junto con sus hidratos de carbono, brindan energía al cuerpo.

El propio artículo refiere que la misma flor contiene una buena cantidad de flavonoides los cuales dilatan los vasos sanguíneos y disminuyen el colesterol malo, de forma tal que propician mantener una adecuada presión arterial, condición esencial para reducir el riesgo de padecer de enfermedades cardiovasculares, entre ellos los infartos al miocardio.

Existe un viejo chiste popular de que los cerdos no necesitan usar espejuelos porque comen calabaza. Pues sepa que la ocurrencia no está tan lejos de la realidad, toda vez que la flor de la hortaliza es rica en vitamina A, la mima que resulta muy útil para sostener en condiciones óptimas a la visión.

Con todos esos precedentes pienso que estás en condiciones de embullarte a incorporar a tus preferencias una buena taza de té de flor de calabaza de vez en cuando. Si así lo determinas, lo primero que debes hacer para elaborar esta infusión es proveerte de los capullos más frescos, ya que poco tiempo después de cortados se marchitan con mucha facilidad.

Prepara tres de esas flores removiendo el cáliz verde de la base y también el pistilo del centro. Ojo, solo usaremos la parte amarilla. Lávalas muy bien y con cuidado para no romperlas o lastimarlas. Luego coloca tu agua en una olla pequeña y lleva a fuego medio, cuando esta llegue a hervir agrega el vegetal y deja infusionar por cinco minutos. Retira del fogón y sirve en una taza. Ah, puedes endulzar con miel o azúcar, según tu gusto.

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Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

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