Seguiremos discutiendo si se trata de defender la Revolución | 5 de Septiembre.
mié. Jun 26th, 2019

Seguiremos discutiendo si se trata de defender la Revolución

Han pasado casi 25 años desde entonces, pero ninguna otra experiencia —aparte del nacimiento de sus hijos— ha marcado tanto su existencia. El recuerdo de aquellos momentos y más que el recuerdo, su vigencia en la actualidad, la enorgullecen y fortalecen ideológicamente.

Ahora, cuando cada revolucionario desea homenajear al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en su 90 cumpleaños, la teniente coronel Yunersy Hernández Aprea, Yuny —como le conocemos— evoca los días históricos de 1991 cuando comenzaba el Período Especial y en Cuba se luchaba valientemente por el futuro, nada más y nada menos que con la celebración del Primer Congreso de los Pioneros.

Fue ahí, en la magna cita de los niños cubanos, que la ahora oficial del Ministerio del Interior, entonces apenas una adolescente de 14 años,  conversó con el Comandante en Jefe, recibió el aliento imborrable de su beso de padre y grabó para siempre el contraste de su imagen junto a la de él.

“En el plenario yo pedí la palabra. Mi intervención se basó en una anécdota que me había sucedido en una cola de la casilla –adonde mi mamá me mandaba con frecuencia – cuando trataba de comprar el pollo. Allí una mujer un poco mayor cuestionó a la Revolución por las escaseces que se vivían y yo le salí al paso, a diferencia de otros adultos que también estaban presentes, incluso militantes del Partido.

“De lo que hablé fue precisamente de eso, de la importancia de que los pioneros no nos quedáramos callados y saliéramos siempre a defender la Revolución”.

Fidel y Yuny

Yuny recuerda que la emoción del momento la hizo llorar y tal vez su mensaje no fue totalmente entendido. A la hora de la merienda, el Comandante en Jefe la llamó y le pidió que contara nuevamente su historia.

Sin embargo, la mayor sorpresa la recibió en la clausura del evento, cuando en su discurso, Fidel aludió —en varios momentos— a su intervención.

“Imagínense una niña de octavo o noveno grado discutiendo los problemas en la cola, casi casi como si la Revolución fuera culpable de que faltara el pollo (Aplausos), casi casi como si la Revolución fuera culpable de tener el pollo guardado en un congelador y no lo quisiera repartir. Casi casi como si el más poderoso imperio de la Tierra no nos acosara y nos bloqueara cada vez con más fuerza y más odio (…)”.

Con sumo cuidado Yuny conserva periódicos y fotografías del evento, al que asistió representando a su natal municipio de Cruces y en el cual tuvo la oportunidad de dirigir la Comisión de Trabajo y, por tanto, de estar en la presidencia.

Especial afecto siente también por una dedicatoria realizada por la inolvidable Vilma Espín: “Para Yuny, que nos conmoviste el corazón y nos alegraste la visión del futuro. Estoy orgullosa de todos ustedes.”

Hoy, al hacer públicas sus vivencias más preciadas, sólo pretende congratular al Comandante en Jefe y hacerle saber la importancia que aquellos acontecimientos han tenido para su vida.

“En aquel discurso él nos instaba a discutir con argumentos para defender siempre la Revolución. La mujer de hoy ha tratado de ser consecuente con la niña que fui y con lo que él nos pidió. Seguimos discutiendo, ahora con más argumentos, y lo seguiremos haciendo siempre, si se trata de defender la Revolución.”

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